Francisco Vázquez: «Lo único que esperamos del Gobierno es que no sea sectario con Castilla y León»

El secretario regional del PP asegura que lo que pretendía Pedro Sánchez de quitar a las entidades locales sus ahorros era una “felonía”

Francisco Javier Vázquez Requero es un político segoviano respetado, que desde el mes de abril 2017 se convirtió en la mano derecha del presidente Alfonso Fernández Mañueco al frente del Partido Popular de Castilla y León. Hombre de palabra y buen talante, trabaja sin descanso en el PP y en las Cortes regionales, como vicepresidente primero, para superar esta crisis sanitaria. A pesar de todo se muestra optimista ante el inicio de un nuevo curso político...

-Vivimos una situación más delicada que en otras ocasiones. Por este motivo creo que la tenemos que afrontar con unidad, la unidad de las fuerzas y los responsables políticos. Castilla y León ha hecho, en ese sentido, un ejercicio de responsabilidad, con un Gobierno presidido por Alfonso Fernández Mañueco que está impulsando el diálogo y el acuerdo, que independientemente de la gestión sanitaria, que también ha sido acertada, ha sido capaz de llegar a acuerdos muy importantes como el Pacto de la Recuperación. La moderación y prudencia también se tienen que tener en cuenta en estos momentos de dificultad, otra de las características de la Junta. Por último, es fundamental la coordinación, para alcanzar acuerdos con otras administraciones, como por ejemplo se han suscrito con el Gobierno de la nación, Castilla- La Mancha, Aragón o la Comunidad de Madrid así como con ayuntamientos y diputaciones, a través de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP), para entre todos frenar la pandemia.

- Habla usted de pactos. Todo el mundo destaca el Pacto de la Recuperación que fue ejemplo de unidad y consenso, aunque han recibido algunas críticas de la oposición...

-La cultura democrática exige que los pactos están para ser cumplidos. Lo que no es posible es que se puedan cumplir de la noche a la mañana. Pero como ha demostrado esta semana en sede parlamentaria el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, se han cumplido muchos de los 86 puntos que se consensuaron. Es más, le puedo decir que la primera semana ya se trajeron tres decretos leyes para avanzar en ese pacto. Por lo tanto las críticas no se sostienen.

- Además, en estos momentos encima de la mesa se encuentran los Presupuestos de 2021, ¿es optimista de que se alcance el consenso político?

-Se trata del tema que va a marcar de manera definitiva el curso político. El presidente Fernández Mañueco sigue con su mano tendida a todos los grupos para consensuar la ley de presupuestos, que en estos momentos es lo que nos pide la ciudadanía, sobre todo en una situación tan delicada, no solo por la situación sanitaria, sino también por la económica. Ahora hay que esperar a que el Gobierno de la nación dé los primeros pasos, a través del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que es el que tiene que definir cuales son las claves esenciales de cada Comunidad, en materia de déficit y endeudamiento, o como se van a repartir los fondos europeos, para elaborar unos presupuestos autonómicos, que creo que van a ser aceptados por todos los grupos. Otra cosa es que si desde el punto de vista ideológico algunos los pueden apoyar, pero estoy convencido de que van a satisfacer las necesidades de los ciudadanos.

-Frente a ese consenso regional chocan con el Gobierno de España...

-Lo único que esperamos del Gobierno de la nación es que no sea sectario con nuestra Comunidad, como ya ha demostrado, con el primer reparto de los 16.000 millones del fondo de la pandemia, en el que Castilla y León salió claramente perjudicada, al incluir criterios como el paro juvenil o las conexiones interurbanas, que en un primer momento no se contemplaban y que finalmente predominaron. Por ello demandamos que se tengan en cuenta las necesidades reales de los ciudadanos y no otros parámetros políticos que se utilizan para pactar unos presupuestos, que nada tiene que ver con la situación de necesidad que ahora tenemos en España.

-Uno de los últimos asuntos en los que han colisionado con el Ejecutivo de Pedro Sánchez han sido los remanentes municipales, ¿cómo califica esta medida que quería imponer?

-Lo que quería hacer el Gobierno de la nación con las entidades locales era una felonía. Llevábamos cinco años exigiendo, incluso a gobiernos del PP, que el superávit presupuestario, es decir los que cumplen, como son las corporaciones locales, se vieran beneficiados. Esto era algo en lo que estaban incluso de acuerdo los alcaldes y concejales socialistas. Pero llega el Gobierno de Pedro Sánchez y dobla la mano a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para intentar apropiarse de esos 15.000 millones que habían ahorrado los ayuntamientos. Afortunadamente todos los partidos, incluso los socios de gobierno de Pedro Sánchez, lo han paralizado en el Congreso. Y es que los ciudadanos no son los que tienen que pagar los platos rotos de un Gobierno que tiene 22 ministros y cientos de asesores. Esto ha supuesto un revés muy importante, que en otro país hubiera supuesto el cese del ministro, pero aquí en cambio lo han querido minimizar.

-¿Y en una situación parecida está el servicio ferroviario?

-El Gobierno de la nación ha aprovechado el Estado de Alarma para reducir a la mitad las líneas ferroviarias. Una vez más los socialistas aprovechan su llegada al poder para suprimir líneas, como ya hicieron en los años 80. Mientras estábamos confinados era normal, incluso deberían haber reducido aún más la movilidad, pero una vez se ha levantado el Estado de Alarma, y la gente vuelve a sus puestos de trabajo, se deben recuperar servicios, para evitar además consecuencias sanitarias, ya que los usuarios, por esas restricciones, van hacinados. Pero esta situación se debe al brutal déficit que tiene Renfe y que, una vez más, no saben gestionar los socialistas.

-¿Cómo afronta el partido este nuevo curso político?

-La situación es pacífica. Durante este tiempo de excepcionalidad tanto el presidente, como yo, como la junta directiva, hemos estado al lado de los comités provinciales para conocer su situación. En este momento lo que más les preocupa es que haya unos presupuestos para ofrecer a sus vecinos los servicios de calidad. Además en el horizonte el objetivo es cumplir con nuestro programa electoral.

-¿Qué mensaje quiere transmitir a los castellanos y leoneses?

-Que han estado a la altura en unas circunstancias muy complejas, que la vamos a superar, así como que en un momento de crisis también se presentan oportunidades que debemos saber aprovechar. Por este motivo yo soy optimista respecto a Castilla y León para los próximos años.