Titirimundi o el éxito de la unión y el trabajo

El Festival Internacional de Títeres de Segovia finalizó este pasado fin de semana con el 96 por ciento de las entradas vendidas y unas críticas de diez

La 34 edición del Festival Internacional de Títeres de Segovia, la más especial y condensada de todas debido a la pandemia y las medidas de seguridad que hubo que tomar frente al virus, finalizaba el pasado fin de semana con un gran sabor de boca por la gran acogida de público, la calidad de los espectáculos que se pusieron en escena y por que sevolvía a poner de manifiesto que cuando hay ganas, ilusión, unidad y mucha fe todo es posible.

Pero es que este miércoles, esa buena sensación que había en la organización por lo vivido en los seis intensos días de funciones se constaba con los datos, fríos a veces, pero muy reconfortantes en otras ocasiones, como ha sido este caso. Y es que a pesar de la adversidad de los aforos reducidos y el menor número de espectáculos, además del frío que hizo durante las tardes-noche de final de semana, se vendieron 3.302 entradas,o lo que es lo mismo, el 96 por ciento de las entradas que se pusieron a la venta para las 89 funciones en los quince espacios previstos por la ciudad.

“Con dudas y sin ellas, nunca nos planteamos cancelar el festival”, destaca su directora, Marián Palma, quien ha puesto en valor que se hayan podido mantener los lazos pese a que no había contacto y la distancia. "Porque Titirimundi es justo eso, lo que no es posible, un abrazo gigante que se ha mantenido con gestos de cariño inventados y una unión que es una de las bases del festival”, asegura, satisfecha también por haber recibido unas críticas de diez, pese a que por las medidas de restricción hubo que suprimir espectáculos de calle y reducir significativamente el números de compañías participantes, número de pases de las funciones y aforos.

De hecho, el año pasado actuaron 35 compañías en 315 funciones, a las que asistieron alrededor de 40.000 personas, más de la mitad de ellos (22.800) a través de los espectáculos en la calle, este año suspendidos.

Desde Titirimundi recuerdan que el propósito del festival es ofrecer “un escaparate anual de lo más vanguardista y tradicional de calidad en el mundo del títere”, pero también tiene una “labor social”, la difusión del valor terapéutico de sus espectáculos en hospitales y colegios.

Este año, esta empresa se ha llevado a cabo por streaming en la unidad de pacientes pediátricos del Hospital de Segovia y en tres funciones didácticas gratuitas con la misma tecnología, que han podido disfrutar cuarenta centros educativos y cientos de niños.

También la mimo bosnia Inés Pasic ha desarrollado un taller virtual sobre títeres corporales para docentes, sobre el cual la artista ha señalado en el mismo comunicado que, en “tiempos difíciles”, este tipo de acciones se tornan “reserva de esperanza y energía necesarias para generar cambios reales de consciencia”.

Durante la inauguración, celebrada el pasado 22 de septiembre, se presentó en el Teatro Juan Bravo al pregonero de esta edición, el ex ciclista Pedro Delgado, y diversas autoridades como el consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega, pudieron disfrutar del montaje “Vida”, del actor aragonés Javier Aranda. A lo largo de la semana, segovianos y visitantes han tenido oportunidad de asistir a montajes muy íntimos como “La melancolía del turista”, de Oligor y Microscopía, para diez personas, o “Cosas que se olvidan fácilmente” de Xavier Bobés, un espectáculo para solo cuatro espectadores en cada pase.

La compañía catalana La Ortiga se he estrenado en el festival con su función “Kumulunimbu” y Pelele Marionettes ha interpretado “Las aventuras de Don Cristóbal”, una obra de títeres de cachiporra con música en directo y efectos especiales.

“Criaturas particulares” de Roberto White, “Mr. Barti” de Alex Marionettes y “Entre Diluvios” y “Blancanieves” de la compañía salmantina La Chana han sido otros de los destaques de esta edición, que se ha despedido con la satisfacción de haber conseguido salir adelante, a pesar de las difíciles circunstancias.