El Valladolid se autoflagela ante un Éibar con diez

La indolencia defensiva y la poca pegada arriba, con penalti fallado incluido, dan tres puntos épicos a los de Mendilibar

Indolencia defensiva, pocos argumentos ofensivos, jugadores totalmente desconectados y esto acaba de empezar. El Real Valladolid volvió a regalar otros tres puntos a un Éibar que llegaba con más urgencias que el Real Valladolid y que se encontró con un gol en los minutos finales cuando jugaba con uno menos. Toca resetear y sacar conclusiones por que el Valladolid puede acabar esta jornada como farolillo rojo de la Liga. La fortaleza defensiva de la que ha hecho gala en los últimos años el Pucela ha saltado por todo lo alto, al encajar goles en todos los partidos disputados.

Duelo de necesitados en el choque que arrancaba la quinta jornada de Liga en Zorrilla. Valladolid y Éibar llegaban a este partido con el casillero de victorias nulo y en puestos de descenso y con una dinámica desigual, tras la buena imagen de los pucelanos ante el Real Madrid y la mala de los donostiarras ante el Elche.

El conjunto eibarrés salió de manera intensa y fueron sus primeros acercamientos al área de Roberto aunque sin generar peligro alguno. Pronto el Valladolid se hizo con la manija del choque, pero sin generar acciones ofensiva hasta muy bien entrada la primera parte con un pase filtrado de Guardiola que Orellana estrelló el balón en la pierna derecha de Dimitrovic.

El partido entraba en una dinámica insulsa, que desbarató El Jamiq al despejar un balón en el área, que le daba en la mano, y que el VAR entraba en liza para pitar penalti. Esta vez, después del tiro a lo Panenka de Expósito el pasado miércoles, Esteban Burgos metió un buen zurriagazo para estrenar el marcador.

Minutos después, el partido pudo cambiar si el árbitro hubiera pitado una clara falta de otra vez el debutante El Jamiq, merecedora de tarjeta, que le fue perdonada lo que hubiera provocado su expulsión.

Parecía que el partido no iba a dar para más en esta primera parte, pero una buena incursión por banda izquierda de Nacho provocaba el empate de los locales con un sutil remate de Toni Villa al palo. Y los primeros 45 minutos no dieron para más.

Y nada más empezar la segunda parte, el Valladolid pudo adelantarse, con un penalti provocado por Toni que Guardiola erraba, o más bien acertaba en su despeje Dimitrovic.

Comenzaba el turno de cambios, en un encuentro que se fue diluyendo poco a poco sin grandes ocasiones hasta que en el minuto 73 llegaba una rigurosa tarjeta roja a Diop que dejaba al equipo armero con uno menos. El árbitro quiso erigirse en protagonista del encuentro al pitar penalti en una mano clarísima de Javi Sánchez, que el VAR sacó fuera del área. Su lanzamiento fue sacado con una mano prodigiosa de Roberto.

El Valladolid no encontraba el camino pese a jugar con uno más e Inui buscaba dar picante en tareas ofensivas, pero con poca chicha. Y el desastre llegaba al final con un centro medido de Arbilla desde la derecha donde Kevin Rodriguez remata a placer ante la indolente defensa local.

Lo dicho, a resetear y toca un cambio de rumbo importante, por que la defensa, el baluarte de este equipo en las últimas temporadas se ha resquebrajado por completo. Goles en contra en todos los partidos.