Fernández Carriedo: “Urge un plan de transición para Garoña”

El consejero de Economía y Hacienda pide al Gobierno de Pedro Sánchez que lo agilice

El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha pedido este viernes al Gobierno de España que agilice el plan de transición justa para la zona burgalesa de la central nuclear de Garoña, que ya está cerrada.

Durante un encuentro telemático con la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, y representantes de las regiones de la España autonómica para analizar el calendario del cese de actividad de las nucleares, las tasas aplicables a estas instalaciones y cuestiones económicas que afectan a las zonas en las que se han ubicado, Fernández Carriedo llamaba a pedro Sánchez a acelerar la puesta en marcha de dicho proyecto para reactivar la economía y la actividad en la comarca de Las Merindades, tocada tras el cierre de la central.

Además, tendía la mano al Ministerio para colaborar en esta tarea y ayudar a todas las comarcas afectadas por el cierre de las centrales nucleares y las cuencas mineras.

El pasado enero, el consejero remitió una carta a la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, solicitando el impulso de una transición justa para esta zona afectada por el cierre de la central nuclear.

La respuesta del Gobierno se centró en la puesta en marcha de un convenio de transición justa mediante el que identificar proyectos e inversiones para garantizar la reactivación de esta comarca.

Por ello, Fernández Carriedo insistía en la necesidad de que se aceleren los trámites para iniciar cuanto antes acciones “que permitan la llegada de recursos a la zona para una regeneración económica y social que compense la falta de fondos para financiar la reactivación de la comarca burgalesa a través de impuesto autonómico que fue tumbado por el Tribunal Constitucional ante un recurso del Gobierno”.

Al respecto, el consejero recordaba que la Junta preveía recaudar en torno a 15 millones de euros anuales por el combustible gastado y depositado en las instalaciones de la central de Garoña.