Uno de cada cuatro castellano y leoneses cambia sus hábitos alimenticios a causa de la Covid-19

Así lo indica el estudio “Radiografía de la alimentación vegetal” elaborado por Bonduelle

Los vegetales están ganando terreno a otros alimentos
Los vegetales están ganando terreno a otros alimentosLa RazónLa Razón

Está claro que crisis sanitaria y social provocada por el coronavirus nos ha cambiado la vida a todos los castellanos y leoneses. Hasta tal punto que según el estudio “Radiografía de la alimentación vegetal”, elaborado por Bonduelle, señala que uno de cada cuatro ciudadanos de nuestra Comunidad ha variado sus hábitos alimenticios a causa de la Covid-19.

La pandemia también ha reforzado, según el informe, la sensibilidad de los castellanos y leoneses al Medio Ambiente, al considerar que cada vez es más importante cuidar el planeta. En este sentido, señala que cuatro de cada 10 castellanos y leoneses ha dejado alguna vez de comprar vegetales por estar incluidos en un envase no respetuoso con la naturaleza.

Esta cifra se sitúa por encima de la media nacional, ya que el informe confirma que el 34 por ciento de los españoles ha dejado alguna vez comprar vegetales por venir en este tipo de envases. Esta circunstancia se intensifica todavía más si se trata de jóvenes.

Además los consumidores van más allá de la problemática del propio envase. Y es que, el 72 por ciento de los españoles estaría dispuesto a cambiar su establecimiento habitual donde compra vegetales envasados por otro que sea más respetuoso con el Medio Ambiente en los productos que ofrece.

Apuesta por el producto vegetal

Por otra parte, el estudia asegura que casi el 90 por ciento de los castellanos y leoneses apuesta por productos de origen vegetal como la principal fuente de alimentación en 10 años (esto supone una diferencia de doce puntos porcentuales respecto a la media nacional).

Por último, el informe indica que el 64 por ciento de los padres y madres de Castilla y León confirma que sus hijos consumen más vegetales que ellos a su edad. Se trata de una cifra similar a la media nacional, que es del 65 por ciento, y que aumenta hasta el 74 por ciento en el caso de los padres con edades entre los 27 y los 39 años, demostrando la preocupación de las nuevas generaciones por este tema.