“Tierra de Sabor” hace fácil la alimentación de los alérgicos e intolerantes

La marca de calidad del corazón amarillo lanza una campaña “pionera” en España a favor de los productos libres de alérgenos y para potenciar las buenas prácticas culinarias

El consejero de Agricultura junto al chef Mateo Sierra impulsor de la serie
El consejero de Agricultura junto al chef Mateo Sierra impulsor de la serieServicio Ilustrado (Automático) EUROPA PRESS

Castilla y León muestra su compromiso con la mejora de la calidad de vida de las personas con intolerancias alimentarias y lanza una campaña a favor de alimentos libres de alérgenos a través de su marca de calidad “Tierra de Sabor".

”Libre de alérgenos, sin gluten y sin lactosa" es el lema escogido para esta iniciativa que presentaba este viernes el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, que tiene como finalidad principal “sensibilizar” de este problema que padecen cada vez más ciudadanos, y muchos menores de edad, así como concienciar de la importancia de facilitar con garantías de calidad una alimentación a las personas alérgicas o intolerantes a determinados alimentos

Una campaña que, además, es “pionera” en nuestro país, por lo que Castilla y León puede presumir de ser la primera región de la España autonómica que se compromete a mejorar la calidad de vida de las personas alérgicas a determinados productos alimentarios.

Carnero pedía también su compromiso e implicación a las marcas, para que ofrezcan una atención adecuada a los que tienen necesidades especiales en su alimentación. “Queremos facilitar la relación de los productores agroalimentarios con los restaurantes, para que puedan incluir con garantías de calidad y seguridad en sus cartas productos libres de alérgenos", destacaba el consejero.

La campaña cuenta también con la colaboración de prestigiosos cocineros como Mateo Sierra, chef del Restaurante burgalés Cobo Estratos, que plantean sus propuestas culinarias sin alérgenos y aptas para las personas con intolerancia alimentaria para que se acerquen sin temores a las mesas de la alta cocina, a través de varios audiovisuales que se distribuirán por las redes sociales.

La serie consta de doce capítulos, grabados en once restaurantes de la Tierra – Tierra de Sabor – o reconocidos con Soles Repsol de las nueve provincias de la Comunidad y en la Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez ubicada en Valladolid. Con las recetas elaboradas se diseñará un recetario destacando los productos Tierra de Sabor utilizados para poder darle difusión en la web del proyecto, en las redes sociales de la marca y se distribuirán a la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (Face), Celiacos en Acción (Cea), la Asociación de Intolerantes a la Lactosa (Adilac) y la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (Aepnaa) junto con prescriptores digitales de estos ámbitos.

El inicio de un gran camino

El chef Mateo Sierra aseguraba, por su patrte, que se trata de un proyecto “bonito”, agradecía que se haya contado con él y exponía que el reto “se fundamenta en las personas”, en los cocineros participantes, de los que resaltó su “tesón y cariño por la tierra, su pasión, y su lucha actual” frente a la pandemia..

Desde las organizaciones sociales, Charo González, de Celíacos en Acción, trasladaba también su agradecimiento a la iniciativa y al Gobierno autonómico. “Ni en nuestros mejores sueños, podríamos pensar que una marca como Tierra de Sabor apoyaría un proyecto de estas características”, decía, para desear que con esta iniciativa “se empiecen a dar pasos para que estas personas puedan acudir a los restaurantes sin problemas, porque cada día aumentan las alergias y no estamos exentos ninguno de padecerlas”. “Este es el inicio de un gran camino”, apuntaba.

La iniciativa cuenta asimismo con la participación de diecinueve empresas adheridas a la marca de calidad Tierra de Sabor que comercializan productos sin gluten y sin lactosa y de la indicaciones geográficas protegidas Carne de Ávila y Lenteja de la Armuña.

De hecho, según apuntaba Jesús Julio Carnero, otro de los objeticos de esta campaña es propiciar las buenas prácticas en todos los procesos de la cadena alimentaria, tanto en la producción, elaboración y manipulación de los alimentos, así como en la confección de los recetarios