Todo listo en Burgos para celebrar un “ilusionante” Año Jubilar que estará marcado por la covid

Este sábado comienzan los actos con la apertura de la Puerta Santa del Perdón de la Catedral

Todo está ya listo y dispuesto en Burgos para que este sábado comience un Año Jubilar ilusionante por el motivo y el contenido, ya que detrás de esta celebración se encuentran los 800 años de la colocación de la primera piedra de la Catedral burgalesa, pero que estará marcado especialmente por la crisis sanitaria del coronavirus y, al menos, en los primeros meses, por las medidas de prevención y restricción para evitar la propagación del virus, en una ciudad y una provincia eclesiástica, además, muy castigadas en cuanto a contagios y fallecimientos.

El arzobispo saliente y actual administrador apostólico de la diócesis de Burgos Fidel Herráez, presentaba esta mañana la ceremonia inaugural -que además le servirá de despedida como pastor de esta Diócesis-, que arranca como es habitual con la apertura de la Puerta Santa del Perdón de la Seo burgalesa, a la que solo podrán asistir alrededor de cuatrocientas personas, incluyendo oficiantes, músicos y coro. Si bien, los fieles que no puedan acudir al templo podrán seguir la celebración en directo por Trece TV y por Televisión Castilla y león (RTVCyL).

Un Año Jubilar que se celebrará hasta el 7 de noviembre de 202, quedando en el centro de este periodo los actos centrales de la conmemoración de los 800 años de la colocación de la primer piedra de la Seo burgalesa.

Según explicaba el religioso, han instalado sillas en lugar de bancos y se habilitarán todas las capillas para poder garantizar la distancia de seguridad. “La situación complicada, dolorosa y, sobre todo, desgarradora”, reconocía Monseñor Herráez, mientras recordaba otros momentos de la historia complicados en los que se han celebrado años jubilares, como paso en el año 1350 en Europa, un año después de que se iniciara una pandemia de peste y se sufrieran varios terremotos.

Asimismo, la procesión pública que iba a preceder a este acto (desde el cercano monasterio de las Salesas) se sustituirá por un itinerario de algunos de los celebrantes desde la Capilla del Santo Cristo, “un gesto muy significativo en este momento”, apuntaba Monseñor Herráez.

En esta inauguración se estrenaran dos piezas musicales –una antífona de entrada de órgano y un himno del jubileo titulado ‘Mater Dei’- y se contará con la actuación de integrantes de varias corales y la Joven Orquesta Sinfónica de Burgos, aunque finalmente se ha limitado a varios componentes de un solo coro y una orquesta con menos número de instrumentos.

Presencia de autoridades sanitarias

Aunque las medidas de restricción impuestas en Castilla y León impedirá a diversas autoridades sanitarias poder asistir a esta ceremonia, se espera la asistencia, entre otros, de los obispos de Santander, Manuel Sánchez; Osma-Soria, Abilio Pérez; Pamplona, Francisco Pérez; Palencia, Manuel Herrero; Vitoria, Juan Carlos Elizalde; y el obispo emérito de Jaén, Ramón del Hoyo; así como los abades de Santo Domingo de Silos, Lorenzo Maté, y San Pedro de Cardeña, Roberto de la Iglesia; y el párroco de Caleruega, el dominico Basilio Cosmen.

Además, estarán representados todos los arciprestazgos de la diócesis, que acudirán a la celebración con algunas de las cruces procesionales más populares. A sus porteadores se les entregará simbólicamente la luz para que viaje a cada uno de los territorios e ilumine sus celebraciones en torno a este Año Jubilar, visibilizando la diócesis como una misma comunidad de fieles.

La asociación de floristas y jardineros de Burgos será la encargada de los adornos florales de la Puerta Santa, en una señal de unidad entre los distintos profesionales del mundo de la floristería. Además, a los asistentes a la celebración de apertura del Año Santo, se les entregará una semilla de encina, con el deseo de que puedan plantarlas y puedan brotar por toda la provincia 800 árboles en recuerdo del octavo centenario de la Seo.

El arzobispo saliente apuntaba también que se tendrá que reducir, al menos mientras las autoridades sanitarias mantengan las limitaciones, el volumen de peregrinos y de visitantes de parroquias de la diócesis para pasar por la Puerta Santa.

El delegado diocesano de Liturgia, Agustín Burgos, por su parte, matizaba que el propio decreto del Vaticano que declara el Año Jubilar contempla que para ganar el jubileo no sea necesario acudir físicamente al templo, por ejemplo para personas con problemas de salud o avanzada edad.