Cafés y meriendas para llevar y escapar de la quiebra

El primer día del cierre de la hostelería en Castilla y León deja calles solitarias y con menos bullicio, más propias de marzo, abril y mayo y una nueva protesta en Soria en la que se escenifica un funeral por el sector

una mujer sale de un bar con un café para llevar, el producto estrella de la hostelería. EFE/NACHO GALLEGONACHO GALLEGOEFE

“Malos tiempos para lírica” es el título de una canción de la banda Golpes Bajos muy de moda en la década de los 80, que podría valer también para la hostelería en el año actual, que atraviesa su peor momento en Castilla y León con el nuevo cierre de dos semanas de momento para contener la expansión de la covid, que sigue con paso firme y campando a sus anchas en la Comunidad..

El primero de estos catorce días sin bares ni restaurantes abiertos al público, salvo para repartos a domicilio o consumo fuera del establecimiento, ha dejado estampas de calles y plazas más solitarias que recuerdan a los meses de marzo, abril y mayo, con las terrazas recogidas y con menos bullicio del habitual en un día cualquiera, y con la incertidumbre, la tristeza y la indignación en las caras de los pocos propietarios que han subido la verja de su establecimiento para trabajar pero de puertas para dentro y que han decidido reiventarse u hacer bueno el dicho de “renovarse o morir” para vender cafés, desayunos, pinchos o menús para llevar o a domicilio.

Un día, además, gris en el cielo como antesala de los negros nubarrones que se avecinan para este sector que aglutina a más de 30.000 negocios y 150.000 empleos y que agoniza.

“Así es muy complicado. Hoy he vendido algunos cafés para llevar y cuatro o cinco bocadillos”. Con una sensación que desprende indignación, Jorge Alonso levantaba hoy la persiana de su establecimiento, en la calle Esquila de Valladolid, en Pajarillos. Después de cuatro años con las puertas abiertas, y con una reputación de tapeo ganada en el barrio, el propietario de ‘La bodeguita de Jorge’ lo ha tenido claro para intentar, al menos, contener la situación que provocará en su negocio la orden de la Junta de cerrar los establecimientos de hostelería en Castilla y León desde hoy y durante 14 días. “Aunque ya hacíamos comidas, ahora nos centraremos en productos para llevar, es lo que hay. Sobre todo los fines de semana. Y esperemos que no sea más, porque la gente tiene el temor de que sea un mes. Y eso ya sería...”, augura, preocupado, en declaraciones recogidas por Ical.

El propietario de “La bodeguita de Jorge” en el barrio de Pajarillos comienza el servicio de comida para llevar tras el cierre de la hosteleríamir_icalIcal

Raciones de callos, morros, sardinas y sobre todo oreja rebozada, plato estrella de la casa y por el que Pajarillos conoce hasta hostelero. “Lo llevo haciendo cuatro años y ahora lo haré para llevar porque es lo único que me queda estos próximos días”, comenta Alonso, quien asegura que la sensación del sector es de “total enfado”, con un cierre que de momento “no ve ayudas” mientras "se sigue pagando impuestos, rentas del local y luz, entre otros.

SALAMANCA, 06/11/2020.- Un hombre pide un desayuno para llevar en un establecimiento hostelero este viernes en Salamanca, que despierta con el cierre de la hostelería y los centros comerciales, según lo acordado por el Gobierno autonómico. Podrán abrir los restaurantes y otros alojamientos turísticos, aunque solo para sus clientes o entrega a domicilio o recogida. EFE/J.M.GARCÍAJMGARCIAEFE
GRAF5118. SEGOVIA, 06/11/2020.- Mobiliario de las terrazas apilado junto al Acueducto de Segovia, en el primer día de cierre de la hostelería en Castilla y León, debido a las medidas contra la Covid-19. Desde esta medianoche y durante 14 días Castilla y León tendrá cerrada la hostelería, restauración y centros comerciales, y los centros deportivos cerrados, y no se podrán visitas las residencias, medidas que se suman al cierre perimetral de la Comunidad y el toque de queda entre las diez de la noche y las 6 de la mañana. EFE/ Pablo MartínPablo MartínEFE

Tras la protesta de este jueves en Valladolid de los hosteleros, esta viernes era el sector en Soria el que ha salido a la calle a quejarse de su situación y advertir de que se encuentran al borde la quiebra, y lo han hecho escenificando un funeral por la muerte de la hostelería. “Muchos hosteleros viven con apenas 300 euros al mes y otros se van a tener que hipotecar o rehipotecar para poder subsistir a este nuevo cierre de sus negocios”, lamentaba Pablo cabezón, presidente de los hosteleros sorianos, durante una concentración a la que se sumaban también representantes y trabajadores de otros sectores que se ven afectados por esta situación, como son los panaderos, repartidores de bebidas, pescadores o instaladores de sonido.

Un ataúd representa la muerte de la hostelería soriana ante la sede de la Junta en Soria. EUROPA PRESS (Foto de ARCHIVO) 05/08/2018Servicio Ilustrado (Automático) EUROPA PRESS

El Ayuntamiento de Soria ha respondido a esta concentración anunciando la suspensión durante el tercer cuatrimestre del recibo de la basura y del agua como una de las medidas inmediatas para aliviar la situación del sector de la hostelería y de los gimnasios, que han tenido que cerrar de nuevo sus puertas desde esta medianoche en toda la Comunidad. El alcalde de la capital, Carlos Martínez, señala que esas medidas beneficiarán a más de 200 empresas en la capital soriana.

Y es que los hosteleros no solo no se consideran culpables de la expansión del virus, sino que, además, defienden que han tomado muchas medidas para hacer que sus negocios fuesen seguros y que lo han conseguido, y reivindican su labor social y como sustento de la economía e insisten en que antes de prohibirles trabajar les deben dar alguna otra alternativa.