Más de 32.500 personas están a la espera de ser operados en un hospital

La segunda ola de la covid vuelve a trastocar la recuperación de la actividad ordinaria en la Sanidad de Castilla y León, tanto en consultas externas como en pruebas diagnósticas y cirugías

La crisis sanitaria del coronavirus lo está trastocando todo en esta sociedad desde el punto de vista económico, social pero también y sobre todo sanitario y asistencial. Se nota, por ejemplo, en las listas de espera, que pese a la recuperación de la actividad ordinaria experimentada este verano tanto en consultas externas como en pruebas diagnósticas y cirugías, la segunda ola está influyendo y ha vuelto a crecer, según datos facilitados por la Consejería de Sanidad.

Así, la lista de espera para ser intervenido quirúrgicamente en los hospitales de Sacyl se situó en el tercer trimestre del año en 32.501 pacientes, un 19 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior, cuando se registraron 27.224, aunque, sin embargo, se ha registrado un descenso con respecto a diciembre de 2019 cuando había 35.314 pacientes.

La demora media para una intervención ha pasado de 94 días en diciembre 2019 a 154 días en septiembre 2020 (89 un año antes), aunque con respecto a junio ha disminuido en 7 días. Hay que tener en cuenta que las circunstancias surgidas con la pandemia y la situación vivida desde ese momento en los 14 hospitales de Sacyl obliga a una comparativa de datos relativa.

Además, un 96 por ciento de los pacientes Prioridad 1, es decir, los casos más urgentes, han sido operados dentro del plazo marcado de 30 días, mientras que los de Prioridad 2 (demora menor a 90 días) lo han sido en un 59 por ciento, y los más leves -Prioridad 3, han sido intervenidos en menos de ochenta días en un 56 por ciento dentro del plazo establecido.

Los hospitales que mejor se han comportado en el control del número total de pacientes en lista de espera quirúrgica entre enero y septiembre de 2020, en comparación con el mismo periodo de 2019, han sido los de Miranda de Ebro (-31 %), Aranda de Duero (-22 %), Segovia (-17 %) y Zamora (-12 %), y hasta siete hospitales mejoran cifras globales con respecto al segundo trimestre de este año.

Pese a ello, con la pandemia siempre presente y la necesaria adaptación de la actividad a las necesidades sobrevenidas por ella, la demora media se ha incrementado en la mayoría de centros hospitalarios salvo los de Miranda de Ebro y Aranda de Duero, con una media global en Castilla y León situada en 154 días. En junio pasado fue de 161 días, y en septiembre del año pasado estuvo en 89 días.

Por especialidades, las que más han disminuido su lista de espera en el tercer balance del año han sido, con respecto a 2019, Otorrinolaringología (-12 por ciento) y Cirugía Torácica (-6 por ciento). Las que más aumentan son Cirugía Cardiaca (53 por ciento) y Cirugía General y de Aparato Digestivo (48 por ciento).

El número de operaciones programadas en los primeros nueve meses del año ha disminuido también un 33 por ciento, al pasar de las 100.969 en 2019 a las 67.154 programadas en 2020.

Consultas externas

La lista de espera de primeras consultas refleja por su parte un descenso del 40 por ciento entre septiembre de 2019 y septiembre de 2020, pasando de 184.528 a 111.066 pacientes registrados. El hospital con mayor bajada en la cifra de pacientes en este apartado es el del Bierzo, con un 80 por ciento menos, seguido del Hospital Universitario Río Hortegay el Complejo Asistencial de León con un 56y un 55 por ciento, respectivamente.

Sin embargo, la pandemia se ha dejado notar especialmente en la espera media estructural para una primera consulta, que ha aumentado en el conjunto de hospitales un 71 por ciento al crecer de 64 a 110 días, disminuyendo en el Río Hortega de Valladolid un 52 por ciento (de 59 a 28 días) y en el Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro un 13 por ciento (de 81 a 71).

La actividad global en primeras consultas ha pasado de 992.405 a 625.170 consultas, un 37 por ciento menos que hace un año.

Pruebas diagnósticas

En cuanto al número de pacientes en las listas de espera de técnicas diagnósticas radiológicas, también han disminuido sensiblemente, al bajar de 44.437 a 27.190 pacientes (-39 por ciento), debido básicamente a la reducción de pruebas solicitadas por el lógico descenso de actividad en el área de consultas externas y al aumento de la actividad durante el periodo de verano, sobre todo en la realización de TAC, y a la práctica recuperación de la normalidad en resonancias y mamografías.

En concreto, la lista de espera de TAC ha disminuido un 41 por ciento con respecto al año pasado, pasando de 7.164 pacientes a 4.460. En cuanto a la de resonancia magnética, ha disminuido de 6.265 a 5.249 (37 por ciento).

Así, la lista de espera de ecografías ha disminuido un 46 %, pasando de 28.006 pacientes a 15.150. Por su parte, las mamografías han disminuido un 22 por ciento su espera, descendiendo de 3.002 a 2.331 pacientes.