Pese a la buena tendencia, Casado prevé un aumento de casos e ingresos

La consejera de Sanidad destaca que Castilla y León ha bajado este martes de los 800 casos por cada cien mil habitantes en 14 días, según datos del Ministerio

La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, durante su comparecencia a petición propia para informar a la Comisión de Sanidad sobre la situación sanitaria y epidemiológica en relación con la covid-19 en la comunidadNACHO GALLEGOEFE

Castilla y León progresa adecuadamente en este mes de noviembre, según avanzaba esta mañana en las Cortes la consejera de Sanidad, Verónica Casado, con una tendencia al descenso en el número de casos que invita al optimismo a pesar de la dureza de las restricciones aún en marcha.

De hecho, la tasa de incidencia este martes en la Comunidad es de menos de 800 casos (792) por cada cien mil habitantes, lo que supone un aplanamiento de la curva, mientras que a siete días también disminuye de forma importante hasta los 336 positivos, según datos del Ministerio de Sanidad.

Si bien, Casado advierte de que a pesar de esta buena tendencia se prevé un aumento de los casos en las próximas semanas así como de los ingresos hospitalarios y, por ende, de complicaciones asistenciales debido a que los ingresos en esta Comunidad llevan una demora de al menos tres semanas respecto a los contagios, que siguen siendo elevados, con especial incidencia en el Hospital de Burgos y los centros de Valladolid, el Clínico y el Río Hortega, que son los que más tensión están soportando en sus unidades de críticos.

En estos momentos, Castilla y León es la segunda región de la España autonómica con mayor número de hospitalizados en planta (1.545) con un 71 por ciento de ocupación y la décima en ingresos en las UCI (240), donde el número de camas ocupadas por enfermos covid es del 69 por ciento.

Durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad de las Cortes, la consejera ha puesto en valor el trabajo que se está haciendo en los rastreos y pruebas para detectar la presencia del virus entre la ciudadanía, y aseguraba que en la última semana se han llevado a cabo cerca de 78.000 test entre PCR y antígenos de segunda generación en Castilla y León y que en estos momentos la Comunidad realiza 3.221 pruebas por cada cien mil habitantes cuando la media del conjunto del país es de 2.456.

Los análisis de aguas fecales se amplían al ámbito educativo

Por otro lado, Casado anunciaba que Castilla y León va a ampliar a nuevos espacios el estudio de las aguas fecales para poder detectar al coronavirus. En concreto, la intención es extender esta actuación a los institutos y universidades de la Comunidad, teniendo en cuenta el buen resultado que se está dando en las residencias de persones mayores, con 633 puntos de toma de muestras en centros con más de cien residentes.

De la misma forma, apuntaba que la idea es llevar a cabo en el ámbito educativo test de antígenos de segunda generación masivos cuando haya transmisión comunitaria y baja trazabilidad, como ya se ha hecho en Aranda de Duero, San Andrés del Rabanedo o Miranda de Ebro y se va a hacer también en Burgos capital.

Al respecto, la consejera apostaba por potenciar la utilización de estas pruebas como herramienta diagnóstica ágil, y recordaba que la Comunidad dispone de un stock de 112.580 test de antígenos de segunda generación, así como que la semana pasada se hicieron tres pedidos por un importe total de 2,42 millones de euros de 450.000 nuevos test que llegarán entre esta semana y la que viene.

Por otra parte, la consejera apuntaba que ante la ocupación de los quirófanos por pacientes covid se ha firmado un acuerdo con Recoletas y Campo Grande para poder externalizar cirugías programadas y de esta forma poder seguir atendiendo la actividad quirúrgica que estaba programada.