Los hosteleros admiten que lo primero es la salud pero avisan que necesitan más ayudas para poder subsistir

Patronal y sindicatos del sector se alían por vez primera y elaboran un documento reivindicativo en el que exigen a la Junta negociar las medidas para proteger las empresas y salvar los empleos

Un cliente se toma un café en la terraza de un bar este jueves en Valladolid
Un cliente se toma un café en la terraza de un bar este jueves en ValladolidR. GarcíaEFE

La hostelería de Castilla y León sufre. Lo está pasando mal desde marzo y se encuentra al límite. El cierre del interior de los establecimientos de la Comunidad desde este miércoles pasado puede ser la puntilla para muchos negocios y, por ende, que miles de trabajadores se queden en la calle y sigan los pasos de las 17.000 personas que se han quedado sin trabajo en este sector desde octubre dejando la cifra de profesionales en 61.000 (veinte mil autónomos y 41.000 asalariados), según datos de los sindicatos.

Ante esta situación, y sin que sirva de precedente, patronal y sindicatos de la hostelería y el turismo se han aliado para elaborar un documento reivindicativo que van a presentar al Gobierno autonómico con las medidas que consideran que la Junta debe poner en marcha para salvar a las empresas y, mantener el empleo en estos meses complicados y fomentarlo cuando toda esta pesadilla pase en un sector que supone el diez por ciento del PIB y el 12 por ciento del empleo de la Comunidad.

Entre ellas, la puesta en marcha de manera “urgente” de una Mesa Sectorial de la Hostelería y el Turismo en la que estén presentes la Administración regional y la local, además de la patronal y los sindicatos para consensuar y acordar de forma conjunta todas las medidas que se tomen y que afecten a este sector.

Tras admitir las restricciones establecidas “porque lo primero es la salud”, tanto los empresarios como los sindicatos piden a la Junta más ayudas porque las que están recibiendo son “insuficientes”. Así, piden ayudas económicas extraordinarias a las empresas del sector que incrementen sus plantillas a través de contratos indefinidos a tiempo completo a parados por causa de la pandemia, así como para empresas de otros sectores que decidan aumentar sus plantillas con desempleados de la hostelería y el ocio por la covid; ayudas para hacer frente al pago de la cuota de la Seguridad Social y ayudas extraordinarias a trabajadores de los sectores vinculados con la actividad turística y el ocio, que estén en un ERTE.

Por otro lado, sindicatos y empresarios reclaman ayudas extraordinarias especificas para que cuando reabran los establecimientos y mientras llega la reanudación definitiva de la actividad productiva en el sector, las empresas puedan poner a disposición de los trabajadores todos los medios preventivos que garanticen el desarrollo seguro de su actividad, y no pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), del pago de la cuota del de actividades económicas (IAE) y de las tasas de agua, basura y alcantarillado, además de las correspondientes a las Licencias ambiental, de inicio de actividad o de apertura de establecimiento, y de la fijada por ocupación de la vía pública por las terrazas de este sector.

Además, piden ayudas para los fijos discontinuos sin prestaciones contributivas y para planes de relevo intergeneracional, para fomentar la jubilación parcial.

El aplazamiento de pago de deudas tributarias de pymes y autónomos; agilidad en la liquidación a autónomos de ayudas económicas del ámbito local o autonómico que acumulen más de seis meses desde su concesión; y el aplazamiento temporal del pago de impuestos, son otras de las peticiones que se recogen en este documento, al igual que la ampliación bono vacaciona; desarrollar el marchamo de hoteles justos; a recuperar el observatorio del turismo y a implantar la tarjeta profesional del sector; e impulsar programas de formación específicos en seguridad y digitalización y por ahondar en la acreditación de la competencia.

Pero, sobre todo, que la Junta coordine con ellos en la aplicación de las medidas básicas sanitarias una vez que se reabran los establecimientos y que haya un seguimiento de control de las guías de buenas prácticas elaboradas.

Desde el Gobierno autonómico, el vicepresidente Francisco Igea volvía a destacar este jueves durante el Consejo de Gobierno quela hostelería no es la culpable de lo que está pasando, que el único que tiene la culpa es el virus, pero que la hostelería, el comercio, los salones de juego y los centros deportivos cubiertos son lugares en los que se concentra la gente y hay contacto social que es precisamente lo que hay que impedir par frenar la expansión del virus y porque además está demostrado que cuando se tomaron la anterior vez en noviembre funcionó.

Igea, además, insistía que los hosteleros tendrán ayudas y más que la media del conjunto de la España autonómica, y porque, además, es un compromiso de la Junta para con un sector esencial que está haciendo un gran esfuerzo y lo está pasando mal.