Compromiso con la industria agroalimentaria y el medio rural

El presidente Fernández Mañueco anima a las empresas del sector en Castilla y León a aprovechar las nuevas ayudas aprobadas para inversiones en maquinaria y equipos

El jefe del Ejecutivo de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, junto con el presidente de Vitartis, Pedro Ruiz Aragoneses
El jefe del Ejecutivo de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, junto con el presidente de Vitartis, Pedro Ruiz AragonesesMiriam ChacónIcal

La industria agroalimentaria es seña de identidad de Castilla y León además de un sector que tira del carro de la economía de la Comunidad. No en vano, mueve más 10.700 millones de euros al año y emplea a más de 52.000 personas y familias entre trabajadores por cuenta ajena y autónomos en las más de tres mil empresas agroalimentarias que hay en la Región, la mayoría en el medio rural y que son esenciales para mantener vivos los pueblos y fijar población.

El Gobierno autonómico es consciente de ello y acaba de publicar en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) una nueva convocatoria de ayudas por valor de 27 millones de euros destinadas a inversiones para la compra de maquinaria y de equipos.

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, aprovechaba el encuentro que mantenía este martes con Pedro Ruiz Aragoneses, consejero delegado de Alma Carraovejas y nuevo presidente de Vitartis, la Asociación de la Industria Agroalimentaria regional, para reafirmar la apuesta de la Junta por impulsar el crecimiento, la modernización y la transformación digital de las empresas de este sector.

También para animar estas empresas familiares la mayoría a que no dejen escapar esta convocatoria de ayudas. «La industria agroalimentaria es una actividad estratégica y prioritaria para la economía y el empleo de Castilla y León», decía el jefe del Ejecutivo regional.

Ruiz Aragoneses, por su parte, trasladaba a Fernández Mañueco las principales inquietudes existente en el sector y que pasan especialmente por la falta de liquidez de muchas empresas. Por ello, pedía el presidente un apoyo más decidido a través de ayudas directas para que puedan respirar y recuperar pronto la actividad económica que tenían antes de la pandemia.

Asimismo, el presidente de Vitartis hacía hincapié en la importancia de que los fondos europeos para la recuperación que vendrán a España lleguen a las pequeñas y medianas empresas (pymes) agroalimentarias.

«Esto es vital, porque solo así se garantizará la recuperación de un sector que lo está pasando mal y que genera empleo y riqueza en el medio rural», apuntaba, mientras aseguraba que con estas ayudas directas y los fondos de Europa se promoverá un círculo virtuoso en los pueblos que ayudarán a su modernización y a la sostenibilidad social y medioambiental con las que las empresas que forman parte de Vitartis están comprometidas y ya trabajan en proyectos como «Mencía» y «Odisea».

Mejorar las infraestructuras puedan desarrollar sus proyectos tecnológicos y modernizar el sector; y promover el aumento del tamaño y la dimensión de las empresas del sector, eran otras de las demandas que Ruiz trasladaba a Fernández Mañueco.

Un encuentro en el que, además, el presidente de Vitartis agradecía al jefe del Ejecutivo regional la supresión del impuesto de Sucesiones y Donaciones, ya que en su opinión es «muy injusto y perjudicial» para el tejido productivo y el empleo, pero también para el sector agroalimentario y las empresas familiares.