Coronavirus

Aprobados los primeros cinco informes sobre seguridad informática en municipios de Castilla y León

Mario Amilivia lleva el Pleno de esta institución propia de la Comunidad a la localidad leonesa de La Bañeza

Javier Carrera, alcalde de La Bañeza junto con Mario Amilivia, presidente del Consejo de Cuentas de Castilla y León
Javier Carrera, alcalde de La Bañeza junto con Mario Amilivia, presidente del Consejo de Cuentas de Castilla y León FOTO: Peio Garc�a Agencia ICAL

En su afán por acercar el Consejo de Cuentas a la sociedad, su presidente, Mario Amilivia, ha llevado a los miembros del Pleno de esta institución propia de la Comunidad, con sede en Palencia, hasta la localidad leonesa de La Bañeza, donde se han reunido y han aprobado para su remisión al Parlamento autonómico los primeros cinco informes sobre la seguridad informática de los ayuntamientos de Béjar y Ciudad Rodrigo, en la provincia de Salamanca, y del municipio zamorano de Benavente y el leonés de Villaquilambre, además del bañezano, la mitad del total de consistorios incluidos en el Plan de Fiscalizaciones 2021.

Al respecto, Amilivia explicaba que, además, continúan elaborándose las relativas a las tres capitales de provincia incluidas en esta primera serie, Ávila, Burgos y Palencia, así como las referentes a Astorga y Santa Marta de Tormes.

Estos cinco informes calificados este miércoles en La Bañeza serán remitidos a las Cortes, dándose por parte del Consejo de Cuentas un plazo suficiente antes de que sea publicado el resumen de las conclusiones, para que los ayuntamientos puedan adoptar antes las medidas necesarias para reforzar sus mecanismos de control en materia de ciberseguridad.

Se trata de una auditoría operativa cuyo objetivo principal es verificar el funcionamiento de los controles básicos de ciberseguridad implantados por las diferentes entidades fiscalizadas. Así, se han analizado las actuaciones, medidas y procedimientos adoptados para la efectiva implantación de dichos controles, así como el grado de efectividad alcanzado.

A cada ayuntamiento se le ha transmitido con carácter confidencial la situación detallada de los controles de seguridad auditados, con la debida prevención de la importancia de salvaguardar esa información.

Amilivia recordaba que se trata de la primera vez que se elaboran documentos de este tipo y que la institución es pionera en esta iniciativa que tiene como objetivo “mejorar los controles de ciberseguridad en las entidades locales y establecer recomendaciones”. Asimismo, añadía que se ha llevado a cabo “con gran delicadeza”, con un procedimiento específico.

Por otra parte, el presidente del Consejo de Cuentas avanzaba que les han transmitido a los alcaldes durante la elaboración de las auditorías, con carácter general, una serie de recomendaciones básicas para cualquier administración pública. Entre ellas, que los ayuntamientos deben impulsar las actuaciones necesarias para solventar los incumplimientos normativos y las deficiencias de carácter técnico que se han constatado durante la revisión de los controles, elaborando una estrategia a largo plazo, que establezca una gobernanza de tecnologías de la Información adecuada que contemple iniciativas como una una política de seguridad que defina claramente las responsabilidades sobre la seguridad de los servicios que ofrece y la información que maneja y dotar de recursos al departamento de tecnologías de la información para solventar los aspectos técnicos que precisan mejoras.

Los Consistorios, además, han de culminar el proceso mediante la auditorías o autoevaluaciones de cumplimiento del Esquema Nacional de Seguridad, valorándose su realización conjunta con las relativas a protección de datos personales. Un aspecto básico, se expone, es el nombramiento de los responsables de la información, del servicio y de la seguridad, que debería elaborar y elevar a su aprobación formal el procedimiento a seguir con detalle del alcance, tareas a realizar, responsabilidades, y registros o documentación que se genere, según informan fuentes del Consejo de Cuentas.

“Los ciudadanos -decía Amilivia- se ven obligados a utilizar procedimientos derivados de los avances tecnológicos que ponen datos reservados en manos de las instituciones y ese empuje imparable de la digitalización tiene que ir acompañado de una respuesta de control de datos”.

El presidente del Consejo de Cuentas valoraba positivamente la situación económico-financiera del Ayuntamiento de La Bañeza, con una buena evolución tanto del resultado presupuestario de los últimos ejercicios (371.040 euros en el de 2019); como del remanente de tesorería para gastos generales 2,1 millones y de la propia evolución de la deuda municipal, que se ha logrado reducir un 57 por ciento desde el año 2016, concretamente de 4,4 a 1,9 millones de euros.

Amilivia quiso hacer un reconocimiento público a la gestión que está afrontando en este momento el Ayuntamiento de La Bañeza “que la va a devolver a donde tiene que estar, como uno de los municipios más importantes de la provincia, con más cultura y con más capacidad turística y económica para generar riqueza y población”, finalizaba.