Castilla y León pide al Gobierno renovar el ferrocarril del oeste para que sea incluido en el Corredor Atlántico

El Consejo Económico y Social (CES) analiza el documento “Hacia una revisión de la TEN-T”

Jornada del CES que ha tenido lugar en Valladolid
Jornada del CES que ha tenido lugar en ValladolidCES

Castilla y León ha exigido al Gobierno de España que utilice los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para renovar el ferrocarril del noroeste con el fin de que pueda homologarse e incluirse de manera definitiva en la próxima revisión de la Red Transeuropea de Transporte, prevista a partir de 2023. De esta manera lo manifestaba al participar en la inauguración de la jornada, organizada por el Consejo Económico y Social (CES), para estudiar el documento “Hacia una revisión de la TEN-T para el espacio atlántico”, donde aseguró que existe una “oportunidad de oro” debido a los miles de millones que Europa destinará al desarrollo ferroviario en los estados miembros.

Por ello, instó al Gobierno, como titular de las líneas ferroviarias, a incluir estas actuaciones en su programa de recuperación con el fin de que el Corredor Atlántico adquiera el “dibujo correcto”, de forma que además del eje desde Fuentes de Oñoro (Salamanca) a Miranda de Ebro (Burgos) se incorporen los ramales hacia Valladolid, Palencia y León, para desde estas zonas conectar con los puertos de Asturias de Gijón, Avilés, así como desde Ponferrada, con los gallegos.

“Es nuestra gran misión de futuro”, dijo Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien insistió en la importancia de utilizar de forma adecuada los fondos, porque indicó que puede ser la última oportunidad para no perder el “tren de desarrollo”. Con ello, indicó, se corrige el “olvido” que supuso no incluir al noroeste peninsular, como en Francia, en el Corredor Atlántico.

Al respecto, el consejero destacó el trabajo de Castilla y León, junto con Asturias y Galicia, para incorporar los nuevos trazados ferroviarios, que señaló ya figuran como actuaciones financiables en un anexo del actual reglamento, pero apostó por trabajar para consolidarlos de forma definitiva, como parte de la Red Transeuropea de Transportes y sus distintos corredores.

Por su parte, el presidente del CES de Castilla y León, Enrique Cabero, aseguró que “no puede ser que el proyecto del Corredor Atlántico se diluya en el tiempo” y demandó fijar fechas y presupuestos “realistas” para ejecutar las actuaciones previstas para 2030 en la red básica y en 2050 en la global. Esto, añadió, ayudará a generar oportunidades, combatir la despoblación y ayudará a frenar el cambio climático.

Cabero destacó la importancia de completar la electrificación de las redes ferroviarias para reducir la huella de carbono, las infraestructuras ferroviarias y portuarias para reducir costes en un escenario en el que destacó la fachada atlántica gana importancia y el comercio se potencia con la apertura del nuevo canal de Panamá y la vinculación con África. Además, recordó el impacto del Brexit.

Por ello, reclamó una nueva política para el transporte, como el eje fundamental y el soporte básico de la actividad, que tenga en cuenta el pacto verde europeo y la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Todo ello, indicó, exige un esfuerzo público y privado para conseguir un transporte más adaptado a la realidad, para que sea menos contaminante y ofrezca cohesión a los diferentes territorios. “Un Corredor Atlántico bien diseñado y en correcto funcionamiento va a evitar un colapso ante situaciones de crisis”, concluyó.