El desempleo baja en Castilla y León en julio un 2%

Un total de 3.097 personas encuentran un puesto de trabajo el pasado mes en la Comunidad

El sector servicios fue uno de los que mejor comportamiento obtuvo
El sector servicios fue uno de los que mejor comportamiento obtuvoBrais LorenzoEFE

Llegan buenas noticias a Castilla y León, tras muchos meses de sufrimiento por la crisis sanitaria provocada por la Covid-19. El desempleo bajó en Castilla y León durante el mes de julio en 3.097 personas, lo que supone una caída del 2,05 por ciento con respecto al mes de junio y deja la cifra total en 148.067. Mientras, en España se redujo en 197.841 personas, lo que representa un descenso intermensual del 5,47 por ciento y la mayor caída mensual en cualquier mes de cualquier año de la serie histórica , según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

En tasa interanual, la caída de Castilla y León fue del 4,67 por ciento (7.256), mientras que en el conjunto de España cayó un 9,45 por ciento (356.536), por lo que el número total de desempleados baja hasta los 3,4 millones.

El paro registrado baja en todas las comunidades autónomas. En términos absolutos, las mayores caídas correspondieron a Andalucía (- 69.159 personas), Cataluña (-37.548 personas) y Canarias (-20.374). Además, seis territorios (Galicia, Extremadura, Asturias, Castilla-La Mancha, Baleares y Cantabria) y la ciudad autónoma de Melilla cuentan con menos paro registrado que al inicio de la crisis sanitaria, en febrero de 2020. En el caso de Castilla y León, aún hay 4.344 personas paradas más.

Por provincias, el mayor descenso se registró en Soria, con una caída del 6,34 por ciento (-253), lo que deja el total de desempleados en 3.738, seguida de Zamora, con un 3,06 por ciento (-349), para un total de 11.074 parados. En Palencia, la caída fue del 3,03 por ciento (-290), por lo que global baja hasta los 9.273, mientras que en Ávila el retroceso fue del 2,94 por ciento (-343), para un total de 11.320.

El peor comportamiento se registró en Valladolid, donde la caída del paro fue del 0,28 por ciento (-95 personas), lo que deja la cifra total en 33.277 personas, mientras que en el resto de las provincias los descensos rondaron el dos por ciento. En Burgos, el desempleo bajó un 2,62 por ciento (-530), hasta los 19.682; en Segovia, un 2,45 por ciento (-180), para un total de 7.159; en León, un 2,19 por ciento (-658), hasta los 29.444, y en Salamanca, un 1,70 por ciento (-399), para situarse con 23.100 desempleados.

En tasa anual también se registraron caídas en todas las provincias. El descenso más acusado correspondió Segovia, con un 7,27 por ciento, lo que supone 561 parados menos que hace un año. Después aparecen Salamanca, con un retroceso del 6,57 por ciento (-1.625); Zamora, con una caída del 6,42 por ciento (-760); Burgos, con un descenso del 6,3 por ciento (-1.330) y León, con un 5,70 por ciento (1.779). En este caso, Valladolid también presentó la caída más baja con un 1,39 por ciento (-468), seguida de Ávila, con un 1,62 por ciento (-186). En Soria, el retroceso fue del 3,31 por ciento (-128) y en Palencia, del 4,32 por ciento (-419).

Por sectores, de los 148.067 desempleados de la Comunidad, 100.791 corresponden al sector servicios, 16.867 no han llegado a trabajar nunca; 12.641 a la industria, 9.195 a la construcción y 8.573 a la agricultura. Por sexo, las mujeres concentran el 59,5 por ciento de los parados, con un total de 88.174, mientras que los menores de 25 años en paro (12.915), representan el 8,7 por ciento del total.

Por otra parte, en julio se firmaron en la Comunidad un total de 89.688 contratos en la Comunidad, lo que significa una subida del 6,02 por ciento con respecto a junio (+5.095). A nivel nacional, los contratos suscritos fueron 1.838.250, lo que supone una subida del 2,24 por ciento (+40.203). En variación interanual, el incremento fue mucho mayor por el efecto de la pandemia el año pasado y el número de contratos suscritos en Castilla y León subió un 14,88 por ciento (+11.617), alza que en el conjunto nacional fue del 19,67 por ciento (302.128).

Del total de los 89.688 contratos suscritos en Castilla y León el pasado mes, 83.094 fueron temporales, el 92,6 por ciento y 6.594 indefinidos.

Seguridad Social

Por otra parte, el número de afiliados a la Seguridad Social en Castilla y León aumentó en 13.227 personas en el mes de julio con respecto a junio, lo que supuso un repunte del 1,43 por ciento y sitúa la cifra total de afiliados en la Comunidad en 937.830, según los datos ofrecidos hoy por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

En el conjunto de España el número medio de afiliados a la Seguridad Social se situó en 19,4 millones de personas, la cifra más alta de ocupados desde febrero de 2020, mes previo al inicio de la crisis sanitaria por la Covid-19. En julio, la afiliación se incrementó en 133.049 respecto al mes anterior (un 0,69 por ciento más).

En la evolución anual, los cotizantes a la Seguridad Social también crecieron en Castilla y León. En concreto, en un 3,12 por ciento, con 28.393 afiliados nuevos. El ritmo fue mayor en el conjunto del país, donde el dato creció un 4,29 por ciento, al registrar 806.174 más.

En la Comunidad, el 79,5 por ciento de los afiliados se correspondió con el régimen general, con 713.673 personas, mientras que el 20,5 por ciento restante fueron autónomos, con 191.644. El régimen especial de Minería del Carbón se cerró con 55 afiliados. Por lo que respecta al general, incluye el Sistema Especial Agrario, con 15.796 efectivos, y el Sistema Especial Hogar, con 16.661.

Por provincias, y en cuanto a la variación mensual, en julio todas ganaron afiliados. El mayor repunte en términos relativos lo experimentó la provincia de Ávila, con una subida del 3,56 por ciento, y 1.927 afiliados nuevos, hasta los 56.122. Le siguió Segovia, con un un 3,37 por ciento más, al sumar 2.109 afiliados y cerrar el mes con 64.789. El siguiente puesto lo ocupó Soria, con un incremento del 2,67 por ciento, al registrar 1.070 afiliados, hasta los 41.169.

Un 2,09 por ciento subió Zamora, con 1.221 afiliados nuevos para un global de 59.641; seguida por Palencia con un 1,64 por ciento, con 1.035 afiliados más que el mes precedente hasta los 64.183. León fue la que experimentó una mayor subida en términos absolutos, con 2.432 afiliados más (un 1,52 por ciento de incremento) que dejan su total en 162.012; mientras que en el caso de Salamanca el aumento fue del 1,16 por ciento, con 1.399 afiliados más hasta los 121.898.

Burgos, por su parte, sumó 1.181 afiliados, un 0,80 por ciento más, hasta los 149.078, y Valladolid elevó su cifra en 853, un 0,39 por ciento más, para un total de 218.937.

En lo que respecta a la variación interanual, todas aguantaron los efectos del COVID-19, con los datos relativos más significativos en las provincias de Soria (4,28 por ciento y 1.691afiliados más), Segovia (4,13 por ciento más y 2.571 afiliados), Zamora (3,84 por ciento más y 2.206), Salamanca (3,70 por ciento y 4.346), León (3,35 por ciento y 5.248), Ávila (3,34 por ciento y 1.811) y Burgos (3,16 por ciento y 4.569) . Por debajo del incremento del 3,12 por ciento de la media de la Comunidad se situaron Valladolid (2,53 por ciento y 5.397), así como Palencia (0,87 por ciento y 553).

Reacciones

El viceconsejero de Empleo de la Junta de Castilla y León, David Martín, valoró que la Comunidad se mantenga “en la senda de recuperación” del empleo por quinto mes consecutivo, en un julio que deja datos “positivos” con una merma del 2 por ciento y 3.097 parados menos que el mes anterior. También destacó que en los últimos seis meses la Comunidad ha incorporado a unas 27.000 personas a la actividad que antes estaban desempleadas, a la vez que ha incidido en que, por tercer mes consecutivo, el paro baja en todos los sectores productivos.

Martín reiteró el buen comportamiento del sector servicios en este mes de julio, asociado al periodo vacacional, con la salida del paro de más de 2.000 personas, con una tendencia que se extiende a todas las provincias de la Comunidad.En cuanto a los datos interanuales, el viceconsejero ha observado una “progresiva mejoría” en la recuperación de empleo de todos los sectores y provincias, con una merma del 4,67 por ciento y 7.256 parados menos que hace un año.

Sobre los datos de afiliación a la Seguridad Social, Martín resaltó la importancia de que se hayan sumado en julio casi 14.000 personas, lo que sitúa a la Comunidad como la tercera con mayor incremento porcentual (+1,4 por ciento), sólo superada por Baleares y Cantabria.También se ha referido a los datos positivos en materia de autónomos, con un incremento de la afiliación del 0,27 por ciento, ligeramente por encima de la media nacional (+0,19 por ciento).

Estos datos llevan a la Junta a ver la evolución “positiva” y confiar en que se pueda mantener la tendencia en los próximos meses, aunque Martín ha apelado a la prudencia y la cautela para reconocer que aún son 148.000 personas las que quieren trabajar y no pueden por falta de oportunidades.

Por su parte, CEOE Castilla y León afirmó que los datos del paro correspondientes al mes de julio ponen en evidencia que “el marco laboral actual, aunque sigue presentando algunas rigideces, tiene capacidad para aprovechar la reactivación de la economía y aumentar la ocupación”.

La patronal reconoce la influencia de la campaña turística estival sobre estas cifras, pero entiende que, a pesar del dinamismo en el sector privado, “aún queda camino por recorrer para alcanzar los niveles precrisis”. Además, entiende que el avance “no está siendo uniforme, ni para todos los sectores ni para todos los grupos de edad ni para todas las provincias”.

En este sentido, consideró “imprescindible” eliminar toda aquella actuación o decisión económica, laboral o social que “genere incertidumbre” en el ámbito empresarial como generador de empleo. Así, las expectativas sobre el actual y futuro marco legal y fiscal o el propio calendario de vacunación, en un momento “tan delicado” como el actual, “exigen ser resueltas cuanto antes para así poder avanzar de forma decidida hacia el objetivo común, que no es otro que la dinamización de la actividad económica y la activación del empleo”.

Además, la secretaria ejecutiva de UGTCyL, Sonia González Calvo, apuntó que los datos del desempleo de julio les llevan a “dirigir el foco de atención hacia el tipo de contratación que se está realizando, temporal y precaria”. “Son contratos característicos de la época estival y vinculados a un sector con un empleo muy volátil por su estacionalidad”, dijo.

En este sentido González hizo hincapié en que “es necesario que la mejoría en las expectativas económicas se acompañe de las políticas necesarias para la creación de empleo de calidad, estable y con salarios justos, porque solo así conseguiremos, como sociedad, una salida de la crisis justa para todos y en especial para los colectivos más vulnerables”.

Derogar la reforma laboral de 2012 y continuar incrementando el SMI son para la dirigente de GT " fundamentales para conseguir el modelo laboral más justo y equilibrado por el que aboga el sindicato”.

Por último, el sindicato Comisiones Obreras (CC OO) calificó de “muy positivos” los datos de paro y de afiliación a la Seguridad Social registrados en julio, pero subrayó que el crecimiento del empleo se sigue basando en los “pies de barro” de la temporalidad, la estacionalidad y la precariedad del empleo. De ahí, que la secretaria de Empleo y Migraciones, Nieves Granados, reclamara adoptar medidas “inmediatas” para frenar la temporalidad.

En este sentido, CCOO pidió al Gobierno de España la mejora del Salario Mínimo interprofesional (SMI) de forma inmediata. “Con el empleo en crecimiento no hay excusas para no afrontar la subida prometida, lo que permitirá un mayor gasto de las familias, contribuyendo al dinamismo de la economía”, señaló. La responsable sindical apostó por reformar las modalidades de contratación laboral para simplificar la normativa y favorecer la contratación estable, con “auténticas” medidas “disuasorias” para las empresas que utilizan la temporalidad como política de recursos humanos. En esta misma línea, solicitó la mejora de la prestación del Ingreso Mínimo Vital y de su gestión; revisar las normativas sobre protección al desempleo y la cuantía del IPREM en 2021, que es la base para la determinación de prestaciones y ayudas; y por último, una reforma fiscal más progresiva que nos acerque a modelos y medias europeas.

En cuanto a la Junta de Castilla y León, Comisiones Obreras pidió el cumplimiento de los Acuerdos sobre el Servicio de Relaciones Laborales (Serla), que permita atender las “enormes” dificultades que los trabajadores tienen y tendrán respecto a su situación en el mercado de trabajo y sus condiciones laborales y salariales; y la puesta en marcha de un Plan anual de políticas de Empleo, que contenga las medidas adecuadas y mejoradas en los diversos planes acordados, con presupuestos ampliados para llegar a más personas y empresas y con ayudas a los trabajadores y empresas en los Erte y políticas sectoriales de apoyo, en plena quinta ola de alarma sanitaria.