La oferta de alojamientos turísticos repunta este verano y suma un millar de camas y casi 200 establecimientos más

El importante crecimiento de viviendas y apartamentos para este uso compensa la desaparición de hoteles, hostales y pensiones

Oferta de alojamientos turísticos en Castilla y León
Oferta de alojamientos turísticos en Castilla y LeónFSAgencia ICAL

La oferta de plazas de alojamiento turístico repuntaron este verano en relación al año pasado, con casi 187.975, frente a las 186.567 de 2020, cerca de un millar más que se traduce en un incremento porcentual del 0,7 por ciento. Las camas se reparten entre 9.395 establecimientos abiertos, 189 más que en 2020, con un avance relativo del dos por ciento más, a pesar de la dureza de la pandemia para el sector, según datos a los que accedió Ical.

El crecimiento de viviendas y apartamentos para uso turísticos compensó la desaparición de plazas de hoteles, hostales y pensiones. Tanto es así, que a día de hoy se contabilizan 2.536 casas dedicadas a este servicio, un casi un ocho por ciento más que un año atrás, con 17.000 plazas, un 9,2 por ciento más. Por lo que respecta a los apartamentos, la evolución fue similar, de un 6,65 por ciento más, con 417, que pueden acoger a 7.733 personas, un nueve por ciento más que en verano de 2020.

Este cambio de modelo, más intenso en puntos de la costa española, en el que el turista acude a viviendas más que a alojamientos tradicionales, también ha pesado en Castilla y León, donde hoteles, hostales y pensiones han perdido en este año un 2,4 por ciento de sus establecimientos, con 46 menos, hasta totalizar 1.854. Eso supone la desaparición del 1,5 por ciento de plazas en los últimos doce meses (algo más de un millar), con un global de 70.590 actualmente.

El turismo rural mantiene un importante peso en la Comunidad, con 4.144 alojamientos de este tipo y casi 37.000 plazas, lo que ha permitido mantenerse en pie a pesar del COVID, pues suponen aumentos del 0,48 por ciento (20 establecimientos nuevos) y el 0,62 por ciento (228 más), respectivamente.

En cuanto a los camping, el registro contabiliza 121 operativos, cuatro más que el año pasado, con la posibilidad de dar espacio a 42.627 personas, medio millar más que en verano de 2020. Mientras, desaparecen dos albergues, que pasan de 325 a 323, con un 2,1 por ciento de plazas menos, 13.123, es decir, 284 menos.

La provincia de León es la que más hoteles y plazas de este tipo pone al servicio de los ciudadanos, 428 y 13.352, respectivamente, seguida de Burgos, con 323 establecimientos, que en cambio tiene 11.704 plazas, menos que las que ofrece Salamanca, 12.092, con menos alojamientos, 265.

En cuanto al turismo rural, el otro puntal turístico de Castilla y León, es Ávila la que más casas rurales tiene, con 976 este verano, que pueden acoger a 7.600 personas. Le siguen, muy lejos, Salamanca, con 568 y casi 4.600 plazas; y León, con 557 y 4.640. A continuación, Segovia, con 471 viviendas y 4.280 unidades; Burgos, con 463 y 4.915; Soria, con 380 alojamientos de este tipo y 3.755; Zamora, con 264 y algo más de 2.600 ocupaciones; y Palencia, con 257 y 2.458. Cierra la lista Valladolid, con 208 casas rurales que pueden dar cobijo a 2.137 personas.