Deja su moto en el taller y un mecánico circula con ella a 222 kilómetros por hora en Salamanca

El propietario alertado por el dispositivo de localización y seguimiento llamó al concesionario para pedir explicaciones

Un agente de la Guardia Civil de espaldas y junto a un vehículo oficial del cuerpo
Un agente de la Guardia Civil de espaldas y junto a un vehículo oficial del cuerpoGUARDIA CIVIL GUARDIA CIVIL

Un motorista de Salamanca ha denunciado ante la Guardia Civil a un taller de la localidad salmantina de Carbajosa de la Sagrada por haber circulado uno de sus mecánicos a 222 kilómetros por hora con su vehículo, que había entregado el día anterior para reparar.

Según ha explicado en un comunicado de prensa la Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas (IMU), los hechos ocurrieron el pasado 6 de septiembre, cuando David Redondo llevó su motocicleta al concesionario para que le verificasen el control de velocidad, porque tal y como asegura “se le desconectaba solo”.

La motocicleta está provista de un sistema de seguridad, seguimiento, telemetría y control que traza una ruta de seguimiento con una frecuencia de un hercio y su lectura de velocidad alcanza mayor precisión que la del mismo velocímetro de la motocicleta, al ser una triangulación por satélite muy rápida.

Los datos los envía en tiempo real al teléfono móvil de David, así es cómo comprobó que, al día siguiente de entregar la moto en el taller, la motocicleta se puso en movimiento realizando 37,02 kilómetros y regresando al punto de partida.

En este trayecto, la moto alcanzó una media superior a los 82 km/h con mezcla de recorrido urbano, periurbano e interurbano y, según los datos arrojados por el dispositivo de localización y seguimiento, la motocicleta alcanzó un pico de 222 km/h cuando en ese momento circulaba por la autovía A-50, alcanzando un ángulo máximo de inclinación de 37,1º.

A la vista de los acontecimientos y alertado por el dispositivo de localización y seguimiento, David Redondo, propietario y titular de la motocicleta, llamó por teléfono al concesionario para pedir explicaciones sobre la localización y uso de su motocicleta.

La respuesta fue, como indica la asociación, que “acababa de llegar el mecánico con la moto y que no sabían que había pasado” afirma el afectado.

Por todo ello, la IMU ha denunciado en la Dirección general de tráfico y ante el propio Director General de Tráfico, Pere Navarro que presuntamente se ha cometido un delito contra la seguridad vial, en base a las pruebas obtenidas y a las que ha tenido acceso el departamento de seguridad vial de la IMU, por circular a 222 km/h.

La IMU también ha advertido a la DGT de que se ha realizado un uso “no autorizado” de una motocicleta dejada para subsanar una avería en el taller.

Además, siguiendo las recomendaciones públicas del fiscal de seguridad vial, la IMU ha requerido de forma urgente la investigación de los hechos que no solo pusieron en peligro la seguridad del tráfico, sino que también pueden ser constitutivos de infracción penal, y ha solicitado que se le informe de las medidas adoptadas.

“Con la moto de David se ha cometido un presunto delito, y él es funcionario público, por lo que no denunciar los hechos podría traerle graves consecuencias, como perder su trabajo”, ha concluido el comunicado.