Coronavirus

Castilla y León blinda a las familias contra la pobreza energética

El presidente Fernández Mañueco anuncia una ayuda extraordinaria de 130 euros a las personas más vulnerables para que puedan hacer frente al recibo de la luz y el gas

En plena escalada del precio de la luz, que se sitúa por encima de los 288 euros el kilovatio/hora en una subida que parece no tener fin, Castilla y León blinda a las familias de Castilla y León contra la pobreza energética. El presidente de la la Junta, Alfonso Fernández Mañueco acaba de anunciar una ayuda extraordinaria y directa de 130 euros a las personas más vulnerables para que puedan hacer frente a los recibos de la luz, pero también del gas, ya que las noches empiezan a ser más frías cada día y la calefacción comienza a ser necesaria en algunos puntos de la Comunidad.

Esta ayuda, según informan fuentes de la Junta, beneficiará a unas 45.000 familias, entre ellas las de menos recursos, los perceptores de la Renta Garantizada de Ciudadanía así como los mayores con pensión no contributiva. El gasto social previsto por el Ejecutivo autonómico en esta nueva línea será de más de seis millones de euros.

Además, el Gobierno regional también tiene previsto repartir otros ocho millones de euros a las entidades locales para que los destinen en ayudas de emergencia a las familias con más dificultades y pongan en marcha también una nueva línea de ayudas por la subida de los suministros de calefacción, que tramitaran las propias entidades locales.

“Se va a ingresar directamente a estas familias, que tenemos identificadas, entes de final de año y sin tener que hacer tramites de solicitud”, decía el presidente, mientras denunciaba también la “desproporcionada” de los combustibles, que está poniendo en peligro la estabilidad de muchas familias.

De la misma forma, y para evitar cortes por impagos, Fernández Mañueco aseguraba que se van reforzar los convenios con las empresas suministradoras. Al respecto, el presidente avanzaba que se están renovando los convenios con Iberdrola, Naturgy y Repsol y que la Junta prepara un convenio para incorporar a Endesa. “Es una línea que el pasado año sacó de apuros a más de cuatrocientas familias”, destacaba.

Finalmente, cabe señalar que la Junta gestionará el bono térmico para las familias, por un importe pendiente de consignación presupuestaria, según los Presupuestos Generales del Estado para 2022.

“Estaremos pendientes de las familias que más lo necesitan, a su lado para protegerlas a través de nuestros servicios sociales, entre los mejor valorados de España”, apuntaba.

Educación, garantía de futuro

Por otro lado, el presidente de la Junta ha participado este viernes en la inauguración del curso 2021-2022 de la UNED en Zamora, donde ha defendido que en el imaginario colectivo de la Comunidad está muy arraigada la idea de la educación como mejor garantía de futuro. Asimismo, en su intervención, apostaba por la exigencia en el modelo educativo como ascensor personal y social por excelencia para lograr que cada alumno llegue a su máximo nivel.

“Es obvio que el desarrollo económico y social sólo puede garantizarlo, por un lado, un modelo productivo basado en el conocimiento y, por otro, la innovación”, destacaba el jefe del Ejecutivo regional, mientras apuntaba al valor humano e intelectual, así como a las habilidades y destrezas de las personas como la “base esencial de la prosperidad social” y se forja en el sistema educativo. De modo que propicia que las empresas puedan contar con el personal cualificado que necesitan y las personas logren las capacidades y criterios con los que afrontar, por ejemplo, la avalancha de información que deparan las redes sociales.

Fernández Mañueco defendía también la valoración del mérito, el esfuerzo y la capacidad así como el compromiso con la calidad y la equidad que se lleva a cabo en Castilla y León y que, en su opinión, se distancia de otros modelos “interesados más en objetivos espurios, como la confrontación lingüística”, decía, en referencia Cataluña o País Vasco.

“La educación -insistía- es clave para el desarrollo de los territorios, pero también de cada persona”, y reafirmaba su apuesta por la convivencia de centros públicos y privados –en una proporción de 70-30-, con igual calidad y equidad para dar estabilidad al sistema educativo, así como por la investigación y la calidad de la docencia.