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La Católica de Ávila inaugura su 25 curso académico con más de seis mil alumnos y cuatro nuevas titulaciones

La rectora Sáez Yugüero celebra este cuarto de siglo con entusiasmo y mira al futuro con el reto de avanzar en Ciencias de la Salud, Farmacia, Medicina e Investigación y formación del profesorado

El obispo de Ávila y la rectora de la UCAV en la foto de familia de inauguración del curso académico
El obispo de Ávila y la rectora de la UCAV en la foto de familia de inauguración del curso académico FOTO: UCAV UCAV

La Universidad Católica de Ávila (UCAV) está de enhorabuena. Y es que este martes esta institución académica ha inaugurado de forma oficial su curso académico en el año en el que cumple un cuarto de siglo de existencia formando a más de 15.000 estudiantes en los tradicionales valores humanos y cristianos.

Un año en el que la UCAV se ha consolidado entre las universidades más relevantes del país y que sigue creciendo en cuanto a número de estudiantes y titulaciones. De hecho, par este curso son más de seis mil los alumnos matriculados entre presenciales y online, de los que 4.500 estudian titulaciones oficiales de grado y máster universitario.

Además de las titulaciones, la oferta académica formada por 17 grados y 17 másteres universitarios, una plantilla de más de 300 personas, más los colaboradores externos que alcanzarían un total de casi 800 personas conformando la plantilla docente y de personal de administración y servicios de la UCAV.

De hecho, este curso, el 2021/2022, comenzó con la implantación de cuatro nuevas titulaciones universitarias oficiales como son el Grado en Políticas de la Seguridad y Control de la Criminalidad, el Grado en Filosofía con la Universidad Abat Oliva CEU de Barcelona, el Máster Universitario en Dirección y Gestión de Instituciones Educativas, el Máster Universitario en Gestión y Liderazgo de Servicios de Salud, además del Máster en Cuidados Paliativos y dos menciones nuevas en Educación Musical y Artes Plásticas para el Grado en Educación Primaria.

“Si hoy estamos aquí ha sido gracias a los profesores, a los miembros del personal de administración y servicios, que con su trabajo contribuye a cumplir la misión de la universidad, docencia de calidad e innovadora, y la mejor transferencia a la sociedad que son los alumnos que recibimos y que gracias al empeño se gradúan convertidos en excelentes profesionales portadores de nuestros valores humanos y cristianos”, destacaba la rectora María del Rosario Sáez Yugüero, durante su intervención, en la que agradecía también al equipo de Gobierno y al Gran Canciller su apoyo.

La Universidad Católica de Ávila (UCAV) celebra el acto académico de inauguración del curso 2021/22. La rectora de la UCAV, María del Rosario Sáez Yuguero, y el nuncio apostólico en España, Bernardito Cleopas Auza
La Universidad Católica de Ávila (UCAV) celebra el acto académico de inauguración del curso 2021/22. La rectora de la UCAV, María del Rosario Sáez Yuguero, y el nuncio apostólico en España, Bernardito Cleopas Auza FOTO: Ricardo Munoz Martin (Spain) www.rmestudios.com Agencia ICAL

Y, mirando al futuro, la rectora reafirmaba su apuesta por la calidad y las nuevas tecnologías, pero también y sobre todo por seguir creciendo de la mano de las titulaciones de Ciencias de la Salud, Farmacia, Medicina, Investigación y formación del profesorado.

Una jornada que ha contado con la presencia, entre otras autoridades, del Nuncio Apostólico en España, Bernardito Cleopas, encargado de impartir la lección inaugural durante el acto académico, aunque antes se ha celebrado la tradicional eucaristía presidida por el obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, también Gran Canciller de la UCAV, quien ha dado las gracias por estos “fecundos” 25 años de una Universidad que, en su opinión, está muy viva y es uno de los motores de futuro para la provincia abulense.

Gil Tamayo se refería también a los momentos difíciles que también ha vivido la UCAV, con un recorrido repleto de misterios de gozo, de ilusión, pero también momentos de dolor y de sufrimiento “donde personas se ha dejado la piel, e incluso los dineros de esta Diócesis por la pervivencia de lo que hoy es uno de los activos más importantes de esta provincia, y es al mismo tiempo uno de sus motores y posibilidades de futuro”, destacaba

También ha tenido palabras de reconocimiento para aquellos que conforman la comunidad universitaria de la UCAV y el aporte que genera para la provincia abulense “con competencia y profesionalidad, con altura científica, con calidad pedagógica, dando respuestas ciertamente a las necesidades de nuestro tiempo. “Una Universidad que da respuesta a las necesidades sociales de los abulenses, al aporte cultural de hombres y mujeres para que no tengan que salir de aquí, sino que se vean acogidos por un empleo digno con un empleo que contribuya al progreso y desarrollo de nuestra región, de nuestra ciudad y de nuestra provincia, decía el prelado, mientras recordaba a mucha gente “que se ha desvivido” para que esta realidad universitaria “tenga presente y también tenga futuro”.

Inauguración del cuso académico en la Universidad Católica de Ávila (UCAV)
Inauguración del cuso académico en la Universidad Católica de Ávila (UCAV) FOTO: Maria Saez de Propios La Razón

Por su parte, el Nuncio Apostólico en España, en su lección, hacía una encendida defensa de la libertad religiosa como un “derecho fundamental del hombre”, que al mismo tiempo forma parte de su “libertad personal”, ejercitándola de modo “comunitario y público”, pero que, sin embargo, que dicha libertad religiosa está siendo “violada” en el mundo por gobiernos “autoritarios”.

Bernardito Cleopas insistía en que la libertad religiosa en un “derecho universal, reconocido como un derecho fundamental del hombre”, ya que se corresponde con la “dignidad humana” y que se ejerce fuera de toda “coacción”, por lo que advertía, contundente, que el Estado “no puede coaccionar a sus ciudadanos entre creer o no creer, entre practicar o no practicar”. Y es que, a su juicio, en estos momentos en el mundo hay gobiernos concretos “

En esta línea, se refería a informes como el de Nacionales Unidad para señalar que este tipo de “persecución de naturaleza étnico-religiosa” está presente fundamentalmente en cuatro países “enormes” en el mundo, afectando a 1.600 millones de personas. Igualmente, señalaba que aunque esta realidad está presente “en Sahel, en Medio Oriente, en China o en India, donde este tipo de persecución étnico-religioso es todavía muy fuerte, sobre todo en unos estados de India.