La modernización de regadíos no para

Más de 865 agricultores de la Comunidad de Regantes de Llamas de la Ribera y Presa se benefician del acuerdo alcanzado con la Junta, que ya casi ha cumplido su compromiso de legislatura

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, firma un convenio en materia de regadío con varias comunidades de regantes de León
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, firma un convenio en materia de regadío con varias comunidades de regantes de León FOTO: CAMPILLO Agencia ICAL

El Gobierno de Castilla y León ha modernizado ya el 97,4 por ciento de las 30.000 hectáreas de regadíos comprometidas al inicio de la legislatura, cuando aún queda más de un año para que termine este mandato si no se convocan antes elecciones anticipadas.

Así lo ha destacado este viernes el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, tras firmar un acuerdo en la localidad leonesa de Llamas de la Ribera con los regantes de esta zona, donde aseguraba que con la aprobación del presupuesto para 2022 el objetivo ahora es llegar a las 34.000 hectáreas y superar así el compromiso inicial.

El convenio rubricado este viernes con los presidentes de la Comunidad de Regantes de Llamas de la Ribera y Presa, José Demetrio Fernández, el de la Comunidad de Regantes Presa Forera, Canillas y Llacín, Luis Fuente, y el de la Comunidad de Regantes Canal de Carrizo, José Antonio Amor, permitirá mejorar y modernizar 878 hectáreas en esta parte de la provincia de León, así como beneficiar a 865 agricultores.

El objetivo es la ejecución y financiación de las obras de modernización y consolidación de los regadíos que estas tres comunidades de regantes tienen. Para ello, se invertirán un total de 10,8 millones de euros, de los que la Junta de Castilla y León aportará 7,7, mientras que los 3,1 restantes correrán a cargo de las Comunidades de Regantes. El plazo de ejecución estimado de las obras es de 24 meses.

“La modernización de los regadíos es clara y evidente y tiene beneficios económicos, ambientales y sociales”, apuntaba el consejero, mientras ponía en valor que, además, esta actividad supone un ahorro del 20 por ciento en cuanto gasto de agua.

Por lo que se refiere al impacto económico, destacaba que el valor agregado bruto de las hectáreas modernizadas es un 30 por ciento superior a aquellas que no están. “El beneficio más importante es que donde hay regadío hay más población y más jóvenes incorporados a la agricultura y es algo determinante para afrontar el reto demográfico”, decía el consejero.

Regulación del agua

Por otro lado, Carnero aprovechaba su presencia en Llamas de la Ribera para pedir a la Confederación Hidrográfica del Duero “mayor celeridad” para ejecutar las obras adicionales para mejorar la capacidad de regulación del agua, que “permitiría pasar del 30 al 50 por ciento”.

Carnero resaltaba que en la zona se trabaja con cultivos como el lúpulo, “de especial importancia porque Castilla y León es la comunidad líder en este cultivo en España”. “Hay que modernizar los regadíos, ya que “la capacidad de regulación es limitada para atender las demandas, por lo que recobra interés que la CHD ejecute las obras para mejorarla y así poder recuperar el retraso acumulado en zonas como el Órbigo y Carrión”, finalizaba.