Fomento

El “ladrillo” busca mano de obra en Castilla y León: Necesita unos 30.000 trabajadores

Los contratistas de obra pública asumen que tendrán que subir salarios para aumentar las plantillas y poder ejecutar los proyectos Next Generation si rondan los 5.000 millones

Obras en la capital leonesa
Obras en la capital leonesaCAMPILLOAgencia ICAL

El sector de la obra pública calcula que se necesita unos 30.000 trabajadores en Castilla y León durante los próximos años para ejecutar los proyectos previstos en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ante la previsión de que lleguen unos 4.500 o 5.000 millones de los fondos Next Generation para reactivar la economía, tras el impacto del COVID-19. Para ello, los empresarios ya asumen que tendrán que subir salarios si quieren captar a jóvenes, mujeres y personas extranjeras.

De nuevo, el “ladrillo” aspira a ser uno los sectores que pueda recuperar el terreno perdido durante la anterior crisis provocada por la ‘burbuja inmobiliaria’, cuando se destruyeron cerca de 70.000 puestos en la construcción en Castilla y León, el 50 por ciento, y 1,2 millones en España. Ahora, la llegada de los fondos europeos se presenta con una nueva inyección de combustible que exigirá ampliar plantillas, según explicó a Ical el presidente de la Cámara de Contratistas de Castilla y León, Enrique Pascual.

En ese sentido, los empresarios de la obra pública esperan encontrar mano de obra en un país como España donde de media la tasa de paro juvenil alcanza el 40 por ciento, antes de recurrir a trabajadores foráneos. También, confían en que se impulse la incorporación de mujeres a la construcción, al haber avanzado los procesos y no ser decisiva la fuerza física, tras la incorporación de maquinaria, equipamiento y mayores medidas de seguridad y protección.

No obstante, uno de los desafíos a la hora de hacer contrataciones en el corto plazo, ante la adjudicación de numerosas actuaciones, es la cualificación de los empleados. Por ello, Enrique Pascual destacó la labor que lleva a cabo la Fundación Laboral de la Construcción, con el fin de formar a futuros trabajadores, si bien lamentó que hasta ahora haya tenido “poco éxito”. Por ello, insistió en que el ‘ladrillo’ tiene que ser una alternativa en el mercado laboral, como lo fue en el pasado, aunque no se alcancen niveles de empleo similares.

Ante la escasez de trabajadores, el presidente de los contratistas de Castilla y León ya admite que tendrán que subir los salarios para captar a jóvenes dispuestos a incorporarse a la construcción, ante el ‘tajo’ que ofrecerán en los próximos meses los miles de millones de los fondos Next Generation, que comenzarán a llegar a la economía real, una vez las administraciones se contraten las obras previstas en los proyectos aprobados.

Por ello, la apuesta de los contratistas para el nuevo ciclo derivado de los fondos europeos pasa por atraer a jóvenes y también al colectivo femenino, que representa solo el diez por ciento actual en el sector de la construcción. “No es como antes, no hace falta fuerza física para mover materiales, ahora contamos con equipos de protección y con ropa de trabajo adecuada. Ha mejorado muchísimo las condiciones y estamos encantados de incorporar mujeres”, dijo.

Unos 1.700 millones

Unos 5.000 millones de los fondos Next Generation espera captar la Junta de Castilla y León, que elaboró una biblioteca de proyectos de 439 proyectos con un gasto de 6.000 millones de euros, de los cuales 289 tenían un componente digital y 201 se relacionaban con la transición verde. Asimismo, de estas iniciativas, 182 tienen carácter público, 132 privado y 125 eran público-privadas.

De momento, según el Gobierno, se han preasignado a Castilla y León un total de 1.700 millones en la primera anualidad del Plan de Recuperación. De ellos, según los últimos datos del Ejecutivo de Pedro Sánchez, se han asignado a la Comunidad 732 millones para el despliegue de inversiones en sus ámbitos de competencias: vivienda, movilidad sostenible, promoción de renovables, restauración de ecosistemas, renovación de edificios públicos, educación y formación profesional, inclusión y servicios sociales, entre otros.

“No va a ser fácil, pero vamos a aprovechar los fondos europeos”, dijo Enrique Pascual, quien no obstante subrayó que la anterior crisis les enseñó “mucho” y ha dado lugar a empresas “muy resilientes”, con una gestión “muy optimizada” y con gran capacidad de adaptación. Por ello, remarcó que para atender al volumen inversor de los fondos europeos necesitarán unos 30.000 o 35.0000 empleados, lo que supone un aumento del 50 por ciento.

Sin embargo, el presidente de los contratistas de Castilla y León destacó que el sector camina hacia una construcción más industrial, “por obligación”, aún así remarcó que el problema por la escasez de mano de obra no se resuelve. De esta forma, remarcó que cada vez se fabrica menos en las obras y se ensamblan más elementos, lo que abarata los procesos y permite ejecutar los proyectos con menos plantillas.