Condenado a doce años por matar a golpes a un hombre en León

El suceso se produjo en Borrenes cuando la víctima hizo una “peineta” al acusado que se negó a recogerlo cuando hacía autoestop

El acusado (d), un búlgaro de 44 años, comparece en una sesión de su juicio por matar a un hombre a golpes el 6 de mayo del pasado año en las cercanías de la localidad leonesa de Borrenes, este martes en la Audiencia Provincial de León
El acusado (d), un búlgaro de 44 años, comparece en una sesión de su juicio por matar a un hombre a golpes el 6 de mayo del pasado año en las cercanías de la localidad leonesa de Borrenes, este martes en la Audiencia Provincial de León FOTO: J. CASARES EFE

La Audiencia provincial de León ha condenado, por un delito de homicidio, a 12 años y 7 meses de prisión al hombre declarado culpable por un jurado popular de matar a golpes el 6 de mayo de 2020 a Juan Bautista G.A., de 56 años, en un paraje del municipio de Borrenes tras negarse a recogerlo cuando hacía autoestop.

El acusado, de 43 años y de nacionalidad búlgara, admitió la agresión durante su declaración ante el tribunal que le juzgó pero puntualizó que previamente la víctima le había amenazado con una navaja y un palo.

La sentencia también fija indemnizaciones que suman 120.000 euros para la madre de la víctima, su hijo y una hermana. Tras la lectura el pasado 16 de diciembre del veredicto de culpabilidad, la fiscalía mantuvo la petición de 15 años de prisión para el acusado.

Según se puso de manifiesto durante el juicio, la reyerta comenzó cuando la víctima, que estaba haciendo autoestop en la carretera N-536, hizo ostensiblemente la “peineta” con el dedo corazón hacia arriba al no ser recogido por la furgoneta que conducía el acusado, que cuenta con antecedentes penales por diversos delitos.

En ese momento, el acusado paró el vehículo, se bajó y agredió a la víctima, a la que golpeó en la cara con la mano abierta, según reconoció. Tras regresar a su furgoneta, la víctima cogió una piedra del suelo y la lanzó contra el vehículo, que sufrió la rotura de una ventanilla y alcanzó a su nuera, que acompañaba al acusado.

El acusado admitió que volvió a bajarse del vehículo y que propinó a la víctima dos puñetazos en la cabeza y una patada en un costado.

Explicó que cuando vio que sangraba en la boca, donde negó haberle golpeado, intuyó que “algo iba mal” y le dijo a la mujer que le acompañaba que llamase al 112.

Además, precisó que la víctima “invadió” la carretera a su paso y que se negó a subirlo dada la situación sanitaria que vivía todo el país en ese momento a causa de la pandemia de la Covid-19.

También puntualizó que al romper la víctima una ventanilla de una pedrada pidió a su nuera que llamara a la Guardia Civil para dar parte de los daños ocasionados en el vehículo.

Negó que la víctima huyera del lugar, afirmó que la agresión se produjo a cinco o seis metros de la carretera, e insistió en que su intención era reducirlo hasta que llegase la Guardia Civil.

Frente a esta declaración, el fiscal y la acusación particular subrayaron que la víctima, según recoge el informe forense, presentaba “múltiples golpes, lesiones y contusiones con evidencias tanto exteriores como interiores” que no se ajustan a lo manifestado por el acusado.

Igualmente el informe forense desveló que la víctima había consumido grandes cantidades de alcohol hasta el punto de que su estado era compatible con el coma etílico, lo que anulaba su capacidad de defensa.

El acusado, que lleva 20 años en España, admitió que en el pasado tuvo problemas con el alcohol y las drogas, pero recalcó que “desde hace cinco años” está “totalmente recuperado y había logrado reconducir” su vida.

También pidió perdón en varias ocasiones a la familia de la víctima e insistió en que en ningún momento pensó que las cosas llegasen tan lejos. “Esto no tenía que haber sucedido nunca”, apostilló en varias ocasiones a preguntas de las partes.