El paro cae un 23,6% en Castilla y León en 2021

La Comunidad cierra el año con 128.769, casi 40.000 desempleados menos

El sector servicios fue donde más descendió el paro en Castilla y León
El sector servicios fue donde más descendió el paro en Castilla y León FOTO: JMGARCIA EFE

Llegan buenas noticias a Castilla y LeónEl paro se redujo el pasado año Castilla y León en 39.937 personas, un 23,67 por ciento, por lo que la cifra total cae hasta los 128.769 desempleados. Este descenso es superior a la media nacional, que se situó en el 20,12 por ciento, con 782.232 parados menos, para un total de 3.105.905, según los datos ofrecidos hoy por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Desde diciembre de 2006, cuando la Comunidad registró 108.421 parados, no se registraba una cifra tan baja en Castilla y León. Además, con relación a febrero de 2020, el mes previo al inicio de la pandemia del COVID-19, la caída ha sido de 14.954 parados. Con respecto al conjunto de España, se trata de la cifra más baja de un mes de diciembre desde el año 2007 y supone 140.142 parados menos que al inicio de la pandemia.

En todas las comunidades se registraron caídas interanuales, destacando el descenso del 33,6 por ciento de Baleares (-28.365); Aragón, donde fue del 25,9 por ciento (-21.300) y de Cataluña, con un retroceso del 25,8 por ciento (-128.453). Los menores descenso correspondieron al País Vasco (-11,1 por ciento), Cantabria (13,6 por ciento) y Comunidad Valenciana (15,1 por ciento).

En variación mensual, el paro registrado en el último mes de 2021 bajó en todas las comunidades, a excepción de Navarra, donde se incrementó un 1,02 por ciento. Las caídas más importantes se registraron en la Comunidad de Madrid, con un 6,25 por ciento (-24.380) y la Comunidad Valenciana, con un 4,68 por ciento (-18.242).

Por provincias, la caída fue generalizada. El mayor descenso lo protagonizó Segovia, con un 31,98 por ciento, para un total de 6.006 desempleados, por delante de Soria, con un 26,92 por ciento (3.318); Burgos con un 24,86 por ciento (17.119); Zamora, con un 23,59 por ciento (9.997); León, con un 23,35 por ciento (25.791); Salamanca, con un 23,30 por ciento (19.953), y Ávila con el 23,10 por ciento (10.075). La menor bajada correspondió a Palencia, con el 21,43 por ciento (8.413), y a Valladolid, con un 21,96 por ciento (28.097).

En tasa intermensual se registraron bajadas en todas la provincias a excepción de Soria, donde subió un 1,53 por ciento (+50); Palencia, que registró un alza del 0,43 por ciento (+36); Zamora, donde la subida fue del 0,40 por ciento (+40) y Segovia, donde se contabilizó un desempleado más. Por el contrario, la caída más acusada correspondió a Salamanca, con un 1,29 por ciento (-261), seguida de Ávila con un 0,49 por ciento (-50) y de Burgos, con un descenso del 0,29 por ciento (-50). En León la caída fue del 0,05 por ciento (-14) y en Valladolid del 0,23 por ciento (-65).

Sectores

Por sectores, de los 128.769 desempleados de la Comunidad, 89.067 corresponden al sector servicios, 11.205 no han trabajado nunca; 11.592 a la industria; 8.775 a la construcción y 8.130 a la agricultura. Por sexo, casi seis de cada diez parados son mujeres, con un total de 74.361, frente a los 54.408, hombres. Mientras, los menores de 25 años en paro, 9.344, bajan en 550 en relación al mes anterior y representan el 7,25 por ciento del total.

Contratos

Por otra parte, en diciembre se firmaron en la Comunidad un total de 66.167 contratos en la Comunidad, 15.336 menos que en noviembre (-18,82 por ciento). A nivel nacional, los contratos suscritos fueron 1.681.550 lo que supone una caída del 16,81 por ciento (339.996). En variación interanual, en Castilla y León los contratos se incrementaron un 27,80 por ciento (14.395 más) y un 24,09 por ciento en el conjunto de las autonomías (326.403). De los 66.167 contratos suscritos en Castilla y León el pasado mes, 59.222 fueron temporales y 6.945 indefinidos.

Por último, en cuanto a los beneficiarios de las prestaciones por desempleo, que se refiere siempre al mes anterior, en este caso noviembre, la cifra alcanzó en Castilla y León las 71.889 personas, de las que 33.121 tienen una prestación contributiva; 33.791, un subsidio, y 4.977 se benefician de la renta activa de inserción.

Seguridad Social

Por otra parte, el número de afiliados a la Seguridad Social creció durante 2021 un 2,6 por ciento, con 24.295 afiliados más que al finalizar 2019, hasta alcanzar las 932.263. Es decir, la Comunidad cuenta con 17.439 cotizantes más que en febrero de 2020, mes previo al inicio de la crisis sanitaria provocada por el COVID. Este incremento en el último año fue inferior a la media nacional que cerró el año con un repunte del cuatro por ciento, lo que supuso 776.478 afiliados más, hasta superar los 19,8 millones, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Todas las provincias, salvo Palencia, superan las cifras prepandemia de afiliados. En variación absoluta, León es la que cuenta con más cotizantes que en febrero de 2020, con un aumento de 4.148 trabajadores, seguida de Salamanca (3.105) y Zamora (2.649). En el caso de Valladolid, 2021 cerró con 2.348 afiliados más que antes de declararse la pandemia del COVID. Completan el listado Segovia (2.251 más), Ávila (1.562), Soria (855 más) y Burgos (774). Por su parte, en Palencia, hay 252 cotizantes menos que en febrero de 2020.

En la comparación mensual, los cotizantes de la Comunidad se redujeron respecto a noviembre de 2021 un 0,05 por ciento (481 menos). Este descenso contrasta con el crecimiento a nivel nacional del 0,37 por ciento de España, que se tradujo en 72.553 afiliados más.

Por regímenes, de los 932.263 afiliados en Castilla y León, la mayor parte se registró en el general, con 741.770 afiliados, frente a los 190.468 de autónomos. También hubo 25 afiliados en el régimen del carbón. En el caso del régimen general, 712.567 se afiliaron en el general; 12.718 en el agrario y 16.485 en el especial del hogar.

Por provincias y en cuanto a la variación interanual, hubo aumentos de afiliación en todas. Así, en Ávila creció un 2,68 por ciento (1.425 más); en Burgos, un 2,53 ciento (3.658); en León, un 3,08 por ciento (4.825); un 0,12 en Palencia (75); un 3,72 por ciento en Salamanca (4.403); un 3,77 por ciento en Segovia (2.286); un 2,34 por ciento en Soria (911); un 2,31 por ciento en Valladolid (4.986) y un 3,01 por ciento en Zamora (1.727).

En lo que respecta a la variación mensual, la afiliación solo creció en las provincias de Valladolid (0,30 por ciento y 649 más); Salamanca (0,24 por ciento y 292 más); Ávila (0,10 por ciento y 56 más) y León (0,05 por ciento y 81 más). En cambio, descendió un 0,98 por ciento en Segovia (622 menos); un 0,95 por ciento en Soria (-381); un 0,37 por ciento en Palencia (235 menos); un 0,29 por ciento en Zamora (174 menos) y un 0,10 por ciento en Burgos (148 menos).

Reacciones

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, consideró que el año 2021 “ha sido un buen año para el empleo” en esta Comunidad.

A través de su perfil en la red social Twitter, Fernández Mañueco destacó que en la Región el desempleo ha descendido 3,6 puntos más que la media nacional.”Vamos a incidir en las políticas de apoyo a la empresa, fomento de empleo e impuestos bajos”, ha resumido el presidente sobre sus intenciones acerca de esta materia.

Por su parte, el consejero de Economía y Hacienda y de Empleo e Industria, Carlos Fernández Carriedo, advirtió hoy que la subida de la inflación hasta el 6,7 por ciento, el incremento de las cotizaciones sociales aprobado por el Gobierno para autónomos y pymes y la crisis de suministros generan un panorama económico incierto que puede frenar la creación de empleo en los próximos meses.

Fernández Carriedo, que valoró los datos del desempleo en Castilla y León y destacó que 2021 se ha cerrado con casi 40.000 parados menos, el mayor descenso de la serie histórica, apuntó que, a pesar de las buenas cifras y de los 128.769 desempleados, la cifra más baja desde 2007, la Junta no está “satisfecha” con estos datos y el objetivo es seguir reduciendo el paro.

El consejero explicó que se han recuperado los niveles previos a la pandemia, dado que hay 11.000 parados menos y 8.000 afiliados a la Seguridad Social que en diciembre de 2019, a la vez que subrayó que el comportamiento de Castilla y León ha sido 4,5 puntos mejor que el registrado por el conjunto de España.

Al mismo tiempo, indicó que la caída del paro ha sido superior a la media de España en todas las provincias, sectores y grupos de edad, a pesar de que la tasa de paro en la Comunidad se sitúa en el 10 por ciento, medio punto por debajo de la nacional.

No obstante, Carriedo reconoció que este buen comportamiento del desempleo se produce después de un año pésimo como fue 2020, en el que los efectos de la pandemia provocaran una notable subida de los parados.

El PSOE de Castilla y León consideró que los datos de paro registrado son “magníficos” a nivel nacional y “no son tan favorables” en el ámbito autonómico, donde observa un “fracaso radical” de las políticas de empleo de la Junta.

El procurador socialista José Francisco Martín analizó las cifras, de las que destacó que el paro bajó en Castilla y León en diciembre “diez veces menos que en el conjunto de España” y se incrementó el desempleo en sectores como la industria y la construcción. ”Frente al éxito de la política nacional está el fracaso radical de la política de la Junta”, ha remarcado Martín, convencido de que “por capricho” del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco (PP), la Comunidad ha “dejado de luchar contra el paro”.

La Confederación de Organizaciones Empresariales (CEOE) de Castilla y León constató que los datos de desempleo del pasado mes de diciembre “consolidan la evolución positiva del mercado laboral de los últimos meses” aunque expresó su preocupación por el incremento de las bajas laborales que está provocando la última ola de la pandemia y que están suponiendo “una dificultad más para el empresariado a la hora de garantizar la continuidad de su actividad”.

La patronal indicó a la agencia Ical, que la campaña navideña puede explicar “en gran medida” el descenso del paro en la Comunidad, del mes de diciembre; debtro de una tendencia favorable hacia la recuperación, aunque “marcada por la incertidumbre e inseguridad que acompaña este proceso, sobre todo, teniendo en cuenta la evolución de la situación sanitaria y las posibles limitaciones en el desarrollo normal de la actividad”.

Los empresarios comentaron que el paro anotó una caída del 23,67 por ciento (39.937 desempleados menos) respecto al año anterior, mayor al descenso interanual de España, que fue del 20,12 por ciento, dentro de un ejercicio “desigual en cuanto al desempleo”, ya que los primeros meses estuvieron marcados por una “destrucción de empleo fue muy preocupante”.

En opinión de CEOE Castilla y León, para garantizar la continuidad de la tendencia positiva en la creación de empleo y el incremento de la afiliación, resulta imprescindible acertar, primero, con las medidas de acompañamiento  en este proceso de salida de la crisis, y, segundo, en las reformas estructurales que se prevén a corto plazo, muy particularmente la laboral.

En un contexto de “vertiginosos cambios”, afirmaron, la reforma del marco laboral “consolida el modelo  actual, que ha permitido incrementar la productividad de las empresas, asegurar su competitividad y contribuir al crecimiento del empleo”.

“Muy particularmente, la reforma del marco laboral  debe priorizar su modernización ahondando en los mecanismos y medidas de adaptabilidad de las empresas y de empleabilidad de las personas trabajadoras que ya han servido para transformar el comportamiento tradicional de destrucción del empleo durante las crisis”, aseveraron desde CEOE.

En concreto, recordaron desde la patornal que el acuerdo “mantiene intactos los mecanismos de flexibilidad interna que garantizan la adaptabilidad de las empresas a las circunstancias, asegura la libertad de empresa y la seguridad jurídica y contribuye a la paz social”.

Por último, CEOE Castilla y León llama a mantener la prudencia en la actual situación de pandemia para favorecer una “rápida y sostenida” recuperación económica.