“La inflación, el impuesto que pagamos todos”

El director de la Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Ávila, Ricardo Reier, alerta de que las previsiones para el año 2022 tampoco son nada halagüeñas

El director de la Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Ávila (UCAV), Ricardo Reier
El director de la Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Ávila (UCAV), Ricardo Reier FOTO: UCAV La Razón

La inflación cierra el año 2021 con la tasa más alta en 29 años. “Es el impuesto silencioso que sin prisa, pero sin pausa va mordiendo el poder adquisitivo y los ahorros de los sufridos ciudadanos”, señala el director de la Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Ávila (UCAV), Ricardo Reier.

El pasado año 2021 cerró diciembre con una inflación desbocada en niveles récord del 6,7 por ciento, un dato no visto desde el primer trimestre del año 1992. Hay que recordar que el Banco Central Europeo sitúa en el 2 por ciento el margen ideal respecto a la subida de precios.

“La broma, prosigue Reier, hasta la fecha ha costado más de 9.000 millones de euros de pérdida de poder adquisitivo a las ya de por si mermadas economías de las familias españolas”.

Omicron, los continuos récords del precio de la energía, los problemas derivados de la falta de suministros o el aumento del precio de las materias primas son algunos de los detonantes que, el profesor de la UCAV, indica como responsables de esta pérdida de capacidad de compra, pero también de ahorro.

Reier explica que hay que tener en cuenta que, al igual que sube el precio total de la cesta de la compra y de los servicios básicos, en la misma proporción disminuye la capacidad de ahorro en un escenario con tipos de interés prácticamente cero.

“Si tomamos los últimos datos del Banco de España, las familias tienen ahorrados más de 900.000 millones de euros en depósitos bancarios pero si aplicamos la inflación a este producto de supuesto ahorro, la merma se sitúa en torno a los 60.000 millones de euros”, advierte e director de la Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Ávila, para quien el efecto dejado por la subida de precios es desolador.

“Como bien saben en países como Alemania –prosigue Reier- donde la lucha contra la inflación es el principal objetivo de política monetaria, recordando todavía con pánico épocas pasadas como lo sucedido en la República de Weimar”.

Sin embargo, concluye el profesor de la UCAV que “este golpe brutal a la capacidad económica familiar no parece suficiente para que nuestros gobernantes crean necesario un aumento de impuestos de toda índole y condición que supondrá”.

Y por ello advierte que, ”como es lógico, la merma económica sea aún mayor”. Todo esto en un contexto en el que, debido en parte al aumento de los precios y de las bases imponibles, la Agencia Tributaria ha recaudado cerca de 8.500 millones de euros más que en el ejercicio anterior, a pesar de los ajustes en pensiones y sueldo de funcionarios.

Por último, alerta de que las previsiones para el año 2022 tampoco son nada halagüeñas en materia de alza de precios ni, con continuos ajustes siempre a la baja, en términos de crecimiento.