Instantánea del pueblo de Riaño con la mayoría de las casas derruidas

Riaño: 35 años de una las mayores catástrofes medioambientales de España

Nueve pueblos desaparecieron bajo las aguas del embalse, un día antes de que entrara en vigor una normativa europea que lo hubiera impedido

Nos adentramos en el corazón de la montaña leonesa, al norte de Castilla y León, en los límites con Asturias y bordeando los Picos de Europa. Allí nos topamos con un paisaje sin igual, agua y montaña por doquier. Una estampa que invita a la paz, aunque también a la reflexión, ya que tras este paisaje tan impresionante que ofrece Riaño, se esconde la mano humana, ya que en este 2022 se cumplen 35 años de la que es, sin duda alguna, una de las mayores catástrofes medioambientales vividas en España.

Enfrentamientos entre la Guardia Civil con los vecinos del pueblo
Enfrentamientos entre la Guardia Civil con los vecinos del puebloValentín Costo Garcíafreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

Y es que hay que remontarse hasta aquel aciago año de 1987, concretamente hasta el 31 de diciembre, cuando se inauguró la presa del embalse ahogando los recuerdos de nueve pueblos que yacen sumergidos bajo las aguas: Anciles, Escaro, Hueldes, La Puerta, Vegacernega, Pedrosa del Rey, Burón, Riaño y Salio.

Ajedrez y botellines antes de la "batalla campal" en las calles de Riaño
Ajedrez y botellines antes de la "batalla campal" en las calles de RiañoValentín Costo Garcíafreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e
Puente antiguo de Pedrosa que salió a la luz hace unos años cuando la sequía llegó al actual pantano
Puente antiguo de Pedrosa que salió a la luz hace unos años cuando la sequía llegó al actual pantanoIcalfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

Un pantano, proyectado a principios del siglo XX, pero no fue hasta el año 1965, durante la etapa franquista cuando comenzaron las primeras obras, con el levantamiento del muro de hormigón de la presa. Muy lentamente el proyecto, con el que se pretendía beneficiar a los regantes del sur de la provincia leonesa, fue avanzando muy lentamente, pero en 1978 quedaba totalmente paralizado para alegría de los habitantes de estas tierras leonesas.

 

Pero todo cambió con la llegada del Gobierno Socialista al poder, ya en etapa democrática, a partir del año 1983, con el beneplácito de la Junta de Castilla y León del PSOE y la Confederación Hidrográfica del Duero. El proyecto se retoma y se acelera la construcción del embalse pese a numerosas protestas, no solo en el valle y en la provincia de León, sino en distintos puntos de España, llegando a ser un conflicto de carácter nacional, que trascendió las fronteras. Y el resultado sería el cierre forzoso de la zona y ocupación militar.

Hasta las vacas se negaban a abandonar sus tierras
Hasta las vacas se negaban a abandonar sus tierrasValentín Costo Garcíafreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

En 1986 llegaban las manifestaciones más masivas, con cargas policiales incluidas y el desalojo forzoso de los residentes de los municipios afectados. En diciembre de 1986 se producen los primeros derribos de casa en Riaño, pese a las protestas de varios jóvenes que se encaraman en los tejados de las casas. Muchas de estas imágenes quedan reflejadas en las fotografías realizadas por Valentín Costo García, que se pueden ver en este reportaje.

Octavilla de recuerdo de lo que fue el pueblo antiguo de Riaño
Octavilla de recuerdo de lo que fue el pueblo antiguo de RiañoLa Razónfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

Las protestas crecen durante los meses siguientes y se acrecientan en junio de 1987, cuando vecinos de la localidad leonesa junto con Los Verdes se atrincheran impidiendo la entrada de maquinaria y trabajadores al viaducto. Pero todo es en vano, el 7 de julio de ese año, más de 300 guardias civiles toman el pueblo y cargan, con pelotas de goma y disparos al aire, contra las personas que se habían congregado en torno a las casas que iban a derribar. Incluso el alcalde del municipio, Huberto Alonso, es detenido.

Durante los siguientes días se van derribando las casas y el momento más crítico se produce el 11 de julio, cuando Simón Pardo, vecino de 54 años se suicida en su hogar, del que se había negado a irse. Un suceso que conmociona a toda España, pero es en vano, ya que los derribos prosiguen y Huelde se convierte en el primer pueblo en quedar completamente destruido. El 22 de julio corre la misma suerte Pedrosa del Rey.

Derribo de una de las casas en el año 1987
Derribo de una de las casas en el año 1987Valentín Costo Garcíafreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

La tensión crecía con el paso de los días con enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los vecinos y simpatizantes, pero no había marcha atrás y urgía darse prisa. De nada sirvieron las lágrimas de los más mayores, obligados a abandonar aquel lugar donde habían vivido, ni las protestas de los más jóvenes. Aquello se convirtió en un auténtico campo de batalla. El 14 de agosto, al derrumbarse el Hotel Presa, se daba por enterrado Riaño.

Barricadas en Riaño
Barricadas en RiañoValentín Costo Garcíafreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

Había prisa para el llenado y este se produjo el 31 de diciembre de 1987, con las aguas del Esla y el Yuso. No hubo inauguración alguna ni fotos. Eran Navidades. ¿Y por qué tanta premura? La razón hay que buscarla en que España acababa de entrar en la Comunidad Económica Europea, y ello suponía el tener que adquirir compromisos legales o normativas medioambientales, que hubieran hecho inviable esta construcción.

Es decir, que si se hubiera tardado un día, el actual Riaño, con los nueve pueblos anegados no hubiera sido posible. Esa urgencia en inaugurar la presa provocó que mucha gente quedara incomunicada, debido a que las carreteras no estaban finalizadas, al igual que la gran mayoría de las viviendas del nuevo Riaño, donde se iban a quedar las familias que decidieron quedarse aquí. Se salvaron de la quema cinco edificios monumentales y dos hórreos de los 80 que existían en la zona.

La iglesia de Riaño permaneciendo en pie ante los escombros de las casas colindantes
La iglesia de Riaño permaneciendo en pie ante los escombros de las casas colindantesValentín Costo Garcíafreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

De esta triste forma, seis localidades fueron borradas del mapa de un plumazo. Riaño, Burón y Vegacernega resistieron, pero el alma de antaño se perdió. Había quedado enterrada y sumida, junto con un sinfín de recuerdos bajo las aguas del actual embalse.

Imagen del Riaño actual con el embalse al fondo
Imagen del Riaño actual con el embalse al fondoLa Razónfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

Un valle desolado para los moradores y descendientes de esas tierras, pero que hoy, paradójicamente, es uno de los enclaves naturales más increíbles y bellos de España. Aunque muchos visitantes, desconocen su artificialidad y toda la desgracia, vivencias personales y tristes historias que se esconden allí.

La frase de la científica y naturalista Jane Goodall, “La destrucción del hábitat está a menudo vinculada a la codicia y el materialismo del mundo desarrollado”toma mucho protagonismo con la barbarie que la especie humana hizo de este histórico enclave.