Elecciones Castilla y León

Mañueco acota a Vox, Soria ¡Ya! y la UPL, con matices, el acuerdo para gobernar en solitario

El candidato popular a la Junta se muestra “optimista” ante la segunda fase de negociaciones

El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, atiende a los medios tras el comité de dirección del partido
El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, atiende a los medios tras el comité de dirección del partido FOTO: mir_ical Agencia ICAL

El PP de Castilla y León afronta con optimismo la segunda fase de las negociaciones para intentar llegar a un acuerdo que permita a Fernández Mañueco ser investido presidente de la Junta con un programa de legislatura que permita un Gobierno fuerte y estable.

Finalizada la primera ronda de contactos, Mañueco reduce el terreno para llegar a este fin a Vox, Soria ¡Ya! y la Unión del Pueblo Leonés, aunque estos últimos con matices y solo en asuntos que no tengan que ver con la Región Leonesa. Y es que estas tres formaciones son con las que los populares o bien han tenido más afinidad o han visto más posibilidades y disposición de conseguir ese acuerdo programático en el que trabajan durante la primera ronda de contactos. Por lo que, según confirmaba Mañueco, son los partidos a los que el PP ya ha llamado para volver a reunirse con ellos y dialogar sobre cuestiones programáticas.

Del resto de partidos, PSOE, Unidas Podemos, Por Ávila y Ciudadanos, el candidato popular a la Junta aseguraba que son ellos los que se han «autodescartado» por distintas razones.

Al respecto, el socialista Tudanca ha pedido al PP aislar a Vox en toda España para empezar hablar de una posible abstención; Por Ávila no se presentó a la reunión; Unidas Podemos ya ha anunciado su no a la investidura del candidato popular; y Ciudadanos ha exigido que Mañueco diga públicamente que el argumento que usó para convocar elecciones de que Cs les había traicionado era una falsedad.

Fernández Mañueco preside el Comité de Dirección del PP de Castilla y León
Fernández Mañueco preside el Comité de Dirección del PP de Castilla y León FOTO: Photogenic/Claudia Alba Europa Press

Pese a estas discrepancias, el también presidente de la Junta en funciones les tendía nuevamente la mano por si quieren sumarse ahora o a lo largo de la legislatura a su programa de Gobierno.

El presidente del PP se mostraba optimista ante esa segunda fase de negociaciones, insistía en que mantiene su intención de gobernar en solitario y de presidir las Cortes a pesar de que los números no le dan, y volvía a descartar una repetición de elecciones «salvo que el resto de formaciones así lo quieran». Matiz este último novedoso que introducía Mañueco respecto a sus declaraciones anteriores en esta última semana.

Mañueco tampoco entraba al trapo sobre un posible pacto de Gobierno en coalición con Vox, ya que ni abría ni cerraba ninguna puerta y se limitaba a decir que su objetivo número uno en estos momentos es hablar del programa y de sus contenidos en favor de las personas y para dar respuesta a sus problemas.

«Todo lo demás va supeditado a este programa», decía el líder popular, para quien la posible llegada de Feijóo al liderazgo del PP tampoco supone un cambio en su estrategia de acercamiento o alejamiento de Vox. «Tengo las manos libres y la mente abierta para explorar todas las opciones y Alberto Núñez Feijóo ha apostado claramente por la confianza en quienes hemos liderado este proceso», decía, convencido también de que uno de los pilares del futuro del PP será la autonomía de cada organización territorial.

Apoyo del PP de Castilla y León a Núñez Feijóo

Fernández Mañueco mostraba también el apoyo del PP de Castilla y León a la candidatura de Alberto Núñez Feijóo para presidir el partido. El líder popular destacaba el «liderazgo moral» del presidente gallego, del que asegura que está capacitado para «unir» al centroderecha y «reconectar» al PP con la sociedad española.

Mañueco agradecía su implicación en la campaña y destacaba de Feijóo su capacidad a la hora de gestionar eficazmente los servicios públicos y una política económica capaz de generar riqueza y empleo.