Aparicio (CEOE): “No pueden seguir paralizando el país, se va a la ruina”

“El Gobierno tiene que estar atento para que, no tardando ni 24 horas, se restablezca toda la normalidad en el transporte y las empresas empiecen a funcionar”, asegura

El presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio
El presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio FOTO: Nacho Valverde

El presidente de la patronal CEOE de Castilla y León, Santiago Aparicio, ha defendido este viernes 25 de marzo que los convocantes del paro en el sector del transporte “no pueden seguir paralizando el país, porque se va a la ruina” y ha demandado que en 24 horas se despejen las dudas, y se respeten los acuerdos entre el Gobierno y los representantes legalmente establecidos por la Constitución.

“El Gobierno tiene que estar atento para que, no tardando ni 24 horas, se restablezca toda la normalidad en el transporte y las empresas empiecen a funcionar”, ha resumido Aparicio en una entrevista con la Agencia EFE, convencido de que la plataforma convocante de la protesta tiene su derecho a hacerla, pero también debe “posibilitar el trabajo de los demás” y permitir el abastecimiento de empresas y ciudadanos.

Tras lo ocurrido en las últimas jornadas, Aparicio ha reconocido que la situación es “muy delicada y al límite del cierre de muchas empresas”: “La gran industria está en una situación en la que va a tener que cerrar sus grandes hornos, que si se apagan costaría ponerlos en funcionamiento más de seis meses, lo que es un drama para la industria española. Necesitamos con urgencia despejar la duda de si hay paro o no hay paro”.

“Si esta gente de la plataforma sigue insistiendo en parar, me parece muy bien, tienen su derecho, pero los demás también tenemos derecho a trabajar y a tener nuestras empresas suministradas y con todo lo necesario para poder fabricar, vender, comprar y abastecer a la población”, ha zanjado.

CONSTITUCIÓN Y REPRESENTATIVIDAD

Sobre la sensación de desregulación y desinstitucionalización de las relaciones empresariales y laborales, Aparicio ha recordado que es la Constitución la que establece la interlocución de los poderes del Estado y las empresas y los trabajadores, por lo que ha defendido que en este caso “el Gobierno ha optado lógicamente por seguir la línea de la legalidad”, al reunirse con los sindicatos y la patronal mayoritaria en el sector del transporte.

“Nos sentimos bastante frustrados porque esto es algo inédito, que no se había dado nunca, llegar a una situación de desabastecimiento casi total, con muchas empresas e industrias que han tenido que cerrar por falta de materia prima para poder fabricar o por no poder seguir almacenando su producción”, ha lamentado.

Por este motivo, ha apelado a la “normativa muy clara” vigente en España para que la plataforma convocante y quienes secundan estas protestas asuman los acuerdos: “Hay que atenerse a la ley, hay que ser democrático y aceptar lo que realmente esas leyes dicen”, ha resumido sobre la representatividad de la patronal y los sindicatos.

“Es muy necesario y urgente acabar con la incertidumbre del paro o no paro...y si esta gente de la plataforma se reafirma, que tienen su derecho al trabajo y a la huelga, que digan lo que tengan que decir definitvamente y el Gobierno tome las medidas necesarias para garantizar al resto de la población y empresas una situación de abastecimiento normal, como si no hubiera pasado nada”, ha remarcado.

LLUEVE SOBRE MOJADO: LO URGENTE Y LO IMPORTANTE

Aparicio ha lamentado que en los últimos años los acontecimientos vividos hayan condicionado la toma de decisiones y el día a día haya deparado que “lo importante” haya sido postergado por “lo urgente”: “Somos conscientes de aque aquí llueve sobre mojado desde la mitad del año pasado”, en referencia a la escalada de precios, pero también con relación a la crisis de la covid y con anterioridad la crisis de la anterior década, de la que aún muchas empresas no se habían recuperado por completo.

Ha recordado que actualmente Europa estaba trabajando en proyectos a medio y largo plazo, basados en la digitalización, la economía circular y el medio ambiente, dentro de los fondos europeos de Próxima Generación (Next Generation), pero “de repente te encuentras en estas situaciones en las que tienes que hacer frente y dejar lo importante por lo urgente”.

“Eso económicamente es tremendo y muy complejo y realmente nos impide tomar decisiones en el sentido correcto, porque las tienes que tomar de forma inmediata”, ha lamentado.

En el último año, la crisis de los microchips, el colapso y el encarecimiento del transporte mundial por mar, el aumento del precio de la energía derivó en una inflación que cerró 2021 en el 6,5 por ciento, pero que ya ha superado el 7 por ciento y se espera que alcance los dos dígitos, lo que supone un “problema gravísimo”, en palabras del presidente de la patronal castellanoleonesa.

“Entramos en una espiral en la cual, si no contenemos los precios de alguna manera y no contenemos los salarios, podemos llegar a una situación de espiral inflacionista como la que tuvo España en los años 80, de la que no sabíamos salir (...) y parecía imposible de corregir. Es algo que hay que evitar actualmente: tenemos que ser consecuentes y aprender de esas historias pasadas”, ha resumido.

PACTO DE RENTAS

Sobre la negociación del denominado “pacto de rentas” para superar esa dinámica, Aparicio ha valorado la “muy buena voluntad por parte del Gobierno y del Banco de España” para proponer esa herramienta, aunque ha remarcado que se trata de una negociación que compete a la patronal y a los sindicatos y que se encuentra “ahora mismo estancada” en el Acuerdo de Negociación Colectiva (ANC), aunque ha confiado en que prosperen las conversaciones, en las que observa “más sensibilidad” en uno de los dos sindicatos mayoritarios que en el otro, sin detallar si se refiere a UGT o CCOO.

El presidente de CEOE-CyL ha valorado que este tipo de acuerdos habitualmente “se han seguido muy a rajatabla por los negociadores” de los convenios colectivos, por lo que ha defendido su eficacia para trasladar ese “pacto de rentas” a la economía real de las empresas y los trabajadores.

Aparicio ha indicado que la guerra en Ucrania va a suponer “un mazazo a la economía mundial” que puede derivar en una recesión prolongada, hasta 2025 o principios de 2026, si es que “no hay más cosas graves a lo largo y ancho del mundo”, después de dos años marcados por la pandemia de la covid.

La guerra ha sido “la puntilla total”, con un mundo y especialmente Europa “muy dependiente” de materias primas y suministros energéticos de Rusia, por lo que ha pedido iniciativas para ser “mucho más autónomos y poder conseguir otros mercados”.

“Esperemos que la guerra acabe lo antes posible y la economíaa poco a poco se vaya asentando, haya una estabilidad que dé alas a nuevas inversiones, nuevos puestos de trabajo y una normalización en la situación generada a nivel mundial”, ha concluido.