Familias de niños con necesidades especiales reclaman enfermeras escolares

Varias de ellas se concentran en las Cortes para recordar el compromiso de 2016 que aún no se ha cumplido y pedir la instalación de aulas de aislamiento y duchas adaptadas

Familias de alumnos con necesidades especiales se concentran frente a las Cortes para exigir a la Junta que dote de los recursos necesarios a las aulas sustitutivas de educación especial en el medio rural.
Familias de alumnos con necesidades especiales se concentran frente a las Cortes para exigir a la Junta que dote de los recursos necesarios a las aulas sustitutivas de educación especial en el medio rural. FOTO: mir_ical Agencia ICAL

La segunda sesión del Pleno de las Cortes comenzaba este miércoles a las diez de la mañana con el debate de las proposiciones no de Ley, pero antes de empezar, un grupo de familias de alumnos con necesidades especiales se han concentrado a las puertas del Parlamento regional para exigir a la Junta de Castilla y León que dote de los recursos necesarios a las aulas sustitutivas de educación especial en el medio rural, para ofrecer una atención óptima a este alumnado. En ese sentido, las familias han recordado a Mañueco el “compromiso adquirido” en 2016, cuando se aprobó en las Cortes una proposición no de ley para la puesta en marcha de un servicio de enfermería itinerante en los municipios que cuenten con Aula Sustitutiva.

“Queremos defender los derechos de unos niños a los que se les niega la integración en su centro escolar”, decía Elisa cerrillo, la madre de Fabio Calvo, uno de los menores afectados y del que procede el origen de esta reivindicación. Esta mujer leía un manifiesto en el que se advierte de que algunos derechos constitucionales “se están vulnerando” porque “privan” a nuestros hijos de una enfermera escolar, figura que, en opinión de este colectivo, es “indispensable” para tener garantías totales para preservar su salud.

Las familias insisten en que se trata de niños con necesidades especiales que necesitan un apoyo profesional para poder tener una garantía total de cuidados y atenciones que sin personal sanitario “no es posible”.

Esta reivindicación tiene su origen en el caso de un alumno del colegio Pedro I de Tordesillas, llevado al Parlamento autonómico por el entonces procurador de IU José Sarrión, quien consiguió el apoyo de la mayoría de la Cámara para demandar este servicio a la Junta de Castilla y León.

En este colegio estudia Fabio Calvo, un alumno de 15 años con un 93 por ciento de discapacidad, vecino del municipio vallisoletano de San Pelayo, cuya madre, Elisa Cerrillo, apuntaba que según la dirección del colegio, se ha solicitado en numerosas ocasiones la dotación de más personal, pero la respuesta ha sido siempre que por ratio no procede.

“Lo que ofrece la Junta es derivar a estos alumnos a colegios concertados en los que no hay enfermera a tiempo completo”, lamentaba la madre, quien junto al resto de familias ha demandado que la Junta se “tome en serio” este problema y dote a los colegios de los medios necesarios para que los menores puedan ejercer su derecho a una educación y sus padres, la libre elección de centro.

El colectivo reclama igualmente la instalación de un aula de aislamiento para calmar a los menores en situaciones de estrés, y una ducha adaptada dentro del aula o donde pueda ubicarse, para poder atender las necesidades especiales de estos alumnos.

Finalmente, echan en cara a Vox que el pasado lunes el vicepresidente de la Junta, Juan García-Gallardo, defendiera en su comparecencia en las Cortes la necesidad de introducir en la acción política una “perspectiva de familia”, mientras el grupo parlamentario aún no ha respondido a su petición de reunión, para transmitirles las preocupaciones y las necesidades del colectivo y buscar soluciones,