Más de 30.000 personas disfrutan del día grande de las Fiestas de San Juan de Soria

Seguimiento multitudinario de el “Domingo de Calderas”

Desfile del "Domingo de Calderas"
Desfile del "Domingo de Calderas" FOTO: Ayuntamiento Soria

Más de 30.000 personas han disfrutado del día grande de las Fiestas de San Juan de Soria. Unos festejos populares que han resultado un éxito de participación, y en el que no ha habido grandes incidentes.

El tradicional desfile del “Domingo de Calderas” contó con un multitudinario seguimiento, en que los sorianos han vuelto a lucir sus mejores galas para llevar a cabo el simbólico reparto de la carne de toro, tras dos años de obligada suspensión por la pandemia.

El público se ha agolpado desde primera hora de la mañana en el recorrido desde la Plaza Mayor hasta la dehesa de Cervantes, donde cada una de las doce cuadrillas de San Juan han exhibido sus calderas, que son unas cacerolas que llevan carne de toro, pollo o gallina -según la cuadrilla-, huevo, chorizo y que han sido adornadas en la madrugada con flores y motivos sanjuaneros.

El paso de cada una de las doce cuadrillas -grupos de vecinos pertenecientes a las zonas en las que se divide la ciudad durante las fiestas- ha ido precedido de dos millares de hombres y mujeres ataviados con el traje regional soriano.

La delegada del Gobierno de España en Castilla y León, Virginia Barcones, ha desfilado con el traje de piñorra en la cuadrilla de El Salvador. Tras el desfile ha resaltado a la Agencia EFE que después de dos años de pandemia las fiestas de San Juan están luciendo por todo lo alto, en una fiesta que ha servido para reencontrarse a muchos sorianos.

En este sentido ha asegurado que muchas de las fiestas de la Comunidad se están recuperando este verano y “se ve muchas ganas de encontrarnos y volver a celebrar”. Barcones ha pedido que las celebraciones se realicen con prudencia y responsabilidad, en lo que afecta al tráfico y la seguridad ciudadana.Además, ante la subida de la incidencia de la Covid 19, ha solicitado seguir teniendo cuidado y cumplir las recomendaciones sanitarias.

En la propia dehesa, enfrente de la ermita de La Soledad, las calderas han sido bendecidas por el párroco, cerrando el desfile las peñas sanjuaneras y la comisión de Festejos del Ayuntamiento capitalino, presidida por el alcalde de Soria, Carlos Martínez.

El regidor ha invitado a presenciar las fiestas de San Juan para conocer el ciclo festivo peculiar y que, después de dos años duros por la suspensión, se ha recuperado. ”Es todo un ritual, muchos sentimientos. Las calderas es uno de los días grandes, seguramente el día de la provincia porque la ciudad acoge a sorianos de todo el mundo”, ha destacado.

El alcalde de Soria ha recalcado que la celebración de las fiestas supone un empujón para la recuperación del sector de la hostelería y el comercio en la ciudad, dos de los que más han sufrido la pandemia.

Además ha señalado que la normalidad ha presidido hasta el momento las fiestas, aunque esta madrugada la Policía Local ha detenido a un hombre por presuntos malos tratos en el ámbito familiar mientras la Policía Nacional ha detenido a otro hombre por un presunto delito de violencia de género.

Entre las autoridades que han asistido se encontraba la consejera de Educación, la soriana Rocío Lucas, junto al presidente de la Diputación Provincial, Benito Serrano, quien ha destacado a EFE la emotividad de esta fiestas y que este año son además muy deseadas, tras dos años suspendidas por la pandemia. En este sentido ha incidido en el compañerismo, fraternidad y solidaridad que se respira en las doce cuadrillas de San Juan, que organizan las fiestas.

El Domingo de Calderas es la jornada en la que los sorianos enseñan sus mejores galas y trajes para asistir a las calderas, una tradición que se remonta a la Edad Media cuando eran un testimonio de las milicias de Soria.

A la sombra de la Dehesa de Cervantes, las autoridades han probado cada una de las calderas, que un siglo atrás se repartía entre los vecinos, una tradición que ha sido sustituida en la actualidad por pinchos y viandas preparadas por la jurada.

Las cuadrillas realizan desde 1918 este reparto, fecha en la que el Ayuntamiento soriano decidió donar estos alimentos entre los vecinos que hubieran entrado en fiestas, debido a la carestía de la vida.