Avanzan en las excavaciones de Portalón de Cueva Mayor, uno de los yacimientos de Castilla y León con las cronologías más antiguas del Neolítico

16 investigadores trabajan durante esta campaña en el yacimiento, que desde 2014 excava un nivel Neolítico de habitación

Visita a los yacimientos de Atapuerca.
Portalón
Visita a los yacimientos de Atapuerca. Portalón FOTO: Ical

Cerca de una veintena de investigadores avanzan durante la presente campaña de excavaciones de Atapuerca en el yacimiento de Portalón de Cueva Mayor, uno de los yacimientos de Castilla y León con las cronologías “más antiguas” del Neolítico y donde aparecieron los primeros agricultores y ganaderos, tal y como explicó hoy la encargada de la parte arqueológica del yacimiento, Amalia Pérez. Desde 2014 se excava un nivel Neolítico que se caracteriza por la presencia de estructuras habitacionales (suelos preparados, hogares, muretes de piedras, etcétera) en los que se han encontrado materiales líticos y cerámicos típicos de este período y abundante fauna doméstica y salvaje.

Según indicó Pérez, los niveles en los que excavan actualmente se sitúan aproximadamente en unos 7.000 años antes del presente. “Estamos sacando piezas que corresponden, que ajustamos muy bien a los niveles que estamos excavando”. En esta línea explicó que en el Neolítico está apareciendo menos cerámica que en momento anteriores, “porque este momento es cuando en realidad empieza a utilizarse la cerámica” “Nos aparece más fauna que cerámica, se ajusta muy bien a los momentos en que estamos”, agregó.

Desde 2016, en este yacimiento se excava una secuencia de suelos de actividad con abundantes restos arqueológicos sobre los que aparecen pequeñas hogueras y cuya finalización está lejos de llegar. El objetivo para la campaña de 2022 era continuar con la intervención en este área del Sector II, correspondiente al nivel 9 y por tanto a momentos de finales del Neolítico. Es en ese nivel donde se encuentran trabajando actualmente, un nivel que destaca por ser de habitación, donde Neandertales “hacían su vida”.

Con respecto a los primeros agricultores, Pérez explicó que estos ya realizaban cerámica, aunque menos que en momentos posteriores. “El inicio de la cerámica es en estos momentos. Aquí nos la estamos encontrando a niveles de 7.000 años, como es lo normal. En el Neolítico la cerámica ya es algo establecido y que utilizan, una cerámica muy buena”.

Edad de Bronce

Otro de los objetivos de esta campaña es continuar con las excavaciones en la zona ampliada, Sector III, para obtener más información sobre los materiales correspondientes a los últimos momentos de ocupación de la cueva y que desde el 2019 se encuentra en la fase correspondiente a la Edad de Bronce Final-Bronce Medio. Además, se seguirá trabajando en la secuencia estratigráfica puesta al descubierto en los diferentes frentes de excavación, con el fin de poder controlar y matizar en las características diacrónicas de la secuencia in situ del Portalón.

Con respecto a la Edad de Bronce, Amalia Pérez explicó que están viendo un estrato en los que la gente está ya asentada en la cueva. “Vemos más materiales, más hogares...etc. Unos niveles que nos demuestran que la gente está ocupando de forma más estable el yacimiento. Ya no es algo tan puntual como en momentos anteriores”.

Asimismo explicó que en la base del pozo tienen dataciones de Pleistoceno, donde la máxima corresponde a unos 30.000 años, aunque aseguró que no han llegado al fondo del pozo porque en su momento se decidió clausurar y empezar a trabajar in situ. “Cuando acabemos el Holoceno, nos quedan dos o tres años y empezaremos en niveles Pleistocenos, donde seguramente vayamos más rápido. Como de momento no ha habido habitación, a no ser que nos den una sorpresa y podamos tener a los primeros sapiens de Portalón”, dijo.

Según explicó la investigadora la campaña está yendo “muy bien” y está siendo “tranquila”, especialmente a nivel arqueológico, dado que les está dando “muy buenos resultados”, sin embargo admite que están teniendo algún problema a nivel tecnológico, dado que se sitúan en una cueva y esta a veces falla. En este yacimiento trabajan este año unas 15 o 16 personas, y se encuentran excavando en una superficie de unos diez metros cuadrados. “Con la superficie que hemos excavado de momento, nos estamos haciendo una idea muy clara de lo que es la ocupación desde el Neolítico hasta ahora”.