Gastronomía

La alta cocina en miniatura se destapa en Valladolid

El Concurso Nacional se queda en casa con Teo Rodríguez y su «Pucela Roll» mientras que el sueco Noel Moglia, el participante más joven, gana el Mundial

Foto de familia de Carnero y el embajador de la India con los cocineros ganadores y participantes
Foto de familia de Carnero y el embajador de la India con los cocineros ganadores y participantesSaborea ValladolidLa Razón

Valladolid ponía esta tarde el punto y final a tres intensos días de pasión por la cocina en miniatura con la entrega de los premios a los ganadores del VII Campeonato Mundial de Tapas y del XIX Concurso Nacional de Pinchos y Tapas.

Certámenes que han vuelto a poner de manifiesto la condición universal de la cocina así como la tremenda imaginación, destreza y creatividad de los chefs venidos de todos los mares hasta la capital del Pisuerga.

El Concurso Nacional se quedaba en casa, tras el triunfo de Teo Rodríguez, chef del Restaurante TrasTo de Valladolid, con su «Pucela Roll», quien recogía el premio emocionado y casi sin creérselo mientras agradecía a todos los participantes por venir cada año a la ciudad y ayudarla a que sea la capital mundial del pincho.

Además, deseaba que su tapa ganadora, basada en un roll de hojaldre relleno de un guiso de lechazo con kare raisu (curry), demi glace de su cocción y pistachos, bajo el sello de Alimentos de Valladolid, con el que, de paso, hace gala de las raíces castellanas e influencias asiáticas de Trasto, se convierta en un emblema de la ciudad.

El Concurso Mundial, por su parte, se iba para Suecia, de la mano del cocinero Noel Moglia del Restaurante Julita Wärdshus, el participante más joven del concurso, que se hacía con el primer premio gracias a su pincho «My roots and knowledge» (Mis raíces y mis conocimientos), quien ponía en valor aprendido estos días y destacaba la gran calidad de todos los participantes.

El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, destacaba el entusiasmo que ha percibido en estos tres días. «Hay manos, cerebro y corazón en los productos de los agricultores y ganaderos que llegan a los restauradores para que obren el milagro de la alta cocina en miniatura, de la que Valladolid es la capital del mundo», afirmaba, al tiempo que avanzaba que ya trabajan en las ediciones del próximo año, con especial hincapié en la veinte del Concurso Nacional «que será redonda».

Objetivo: que esta rueda siga rodando y sea cada vez más grande.

El presidente del jurado, Iván Cerdeño, ponía en valor el ambiente y el intercambio de experiencias de estos días de concurso, agradecía a Valladolid su cariñosa acogida y destacaba el alto nivel de los participantes «con quienes hemos disfrutado y aprendido de sus trabajos».

Las barras de la ciudad se vuelcan cada año con el Concurso Nacional y el Campeonato Mundial, y gracias a los hosteleros de Valladolid, vecinos y visitantes pueden probar todas las creaciones seleccionadas como finalistas en ambos certámenes en el Festival Internacional de la Tapa. Casi medio centenar de bares y restaurantes se ‘hermanan’ con aquellos que vienen de fuera de la ciudad y la provincia -y del país, en el caso del Campeonato Mundial- para servir los pinchos seleccionados por el mayor showcooking en vivo de España.

Como novedad, este año se amplían las fechas que convierten a Valladolid en capital del mejor tapeo: hasta el 19 de noviembre se podrán probar los pinchos seleccionados en las barras de la ciudad.