Religión

García Carbayo destaca los escenarios “absolutamente excepcionales e insuperables” que Salamanca presta a la Semana Santa

El alcalde pregona la Pasión salmantina ante una platea del Teatro Liceo a rebosar con la atenta mirada del presidente de la Junta de Castilla y León y el obispo

Carlos García Carbayo durante el pregón
Carlos García Carbayo durante el pregónJcyl

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, destacó este martes los escenarios “absolutamente excepcionales e insuperables” que la ciudad Patrimonio de la Humanidad presta a la Semana Santa durante el pregón que hoy pronunció ante una platea del Teatro Liceo a rebosar, y bajo la mirada del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el obispo de las diócesis salmantina y civitatense, José Luis Retana, entre otras autoridades, así como vecinos y fieles de la ciudad que no quisieron perderse el emotivo discurso del regidor.

Durante la parte inicial del pregón, García Carbayo se remontó a sus primeros recuerdos ‘semanasanteros’, ubicados en su infancia y vividos junto a su familia. “Y entre todas esas vivencias que se han quedado grabadas a fuego en mi memoria, sobresalen las relacionadas con mi tío Tomás y mi tía Tina: los del Milán, el hotel de la plaza del Ángel, al lado del mercado central, que eran muy de Jesús Rescatado”, comentó, recordando que, con ellos, no perdía de vista el desfile, preguntándo todo el rato, “nervioso y lleno de curiosidad”: “¿Dónde va el tío, dónde va? A ver si es que ha pasado y no nos hemos dado cuenta”.

Mañueco saludo a García Carbayo ante Javier Iglesias
Mañueco saludo a García Carbayo ante Javier IglesiasJcyl

Entre otros avatares, rememoró el tradicional besapiés de Jesús Rescatado, aunque le parecía que aquella práctica “no era muy sana”, porque “aguardar en una larga cola, tanto rato y al fresco, podía acabar en un buen catarro”. “Pero nadie tuvo nunca en cuenta mi opinión”, bromeó, mientras seguía con memorias de la infancia. “Para mi hermano y para mí, el pistoletazo de salida de la Semana Santa estaba en el Domingo de Ramos. Una fecha muy señalada porque suponía algo así como el fin del invierno y, además de ser día ‘de estreno’, colgábamos los pantalones largos en el armario y nos poníamos los cortos”, explicó.

Uno de los momentos que más le marcó, según relató, no llegaba hasta el Viernes Santo. “Es la estampa que más me ha emocionado escribir para este pregón. La de aquellas noches en que, junto a mi madre, enfilábamos a buen paso la calle Azafranal hacia la Plaza Mayor, para apostarnos a pie firme en el Corrillo. Aquel era el lugar. Allí esperaríamos la llegada de su Virgen favorita, la de sus mayores fervores, la que más le hacía brillar a mi madre los ojos”, añadió,

Un recuerdo, el de su madre, que aviva Nuestra Señora de la Soledad. “Ella era mujer de fe y creencias muy firmes. Ella lo veía todo muy claro y muy fácilmente. Ella era humilde, sincera, entusiasta… y transparente”, resumió. Un momento que aprovechó para elogiar los valores de la gente de fe. “Siempre he admirado la humildad y la sencillez de la buena gente, porque es capaz de percibir y defender las grandes verdades con naturalidad, sin necesidad de sesudos argumentos o interpretaciones rebuscadas. Con poner el corazón en la fe les basta. Y dentro del corazón la fe siempre sostuvo a mi madre, hasta incluso cuando su final se acercaba. Eso y cumplir con la tradición de salir a la calle para ver a su Salamanca procesionar”, comentó.

Por otro lado, el regidor quiso ofrecer un sentido elogio a los cofrades. “Con ellos estoy aprendiendo a conocerla desde otras perspectivas, comprendiendo sus sentimientos, sus preocupaciones y su diferente personalidad. Son ellos los que me están enseñando a respirarla de otra manera, a quererla más, a esperarla con ganas, a respetarla, a admirarla y a defenderla tal y como ellos vienen haciéndolo, con gran esfuerzo, cariño y fervor, desde hace muchos años”, afirmó el regidor, recordando que la Semana Santa de Salamanca “está viva todo el año y no se improvisa”.

Además, incidió en que “es salir a la calle y quedarse sin palabras”. “Porque no hay relato que pueda hacer justicia a la monumental belleza que arropa a nuestros pasos; a la calidad artística que se exhibe en nuestros Nazarenos, Crucificados y Dolorosas; a los desfiles de luz, penitencia, silencio y fe que identifican a nuestros cofrades”, recalcó. Asimismo, en este tramo del discurso hizo alusión a la solidaridad con el pueblo ucraniano tras la guerra, la importancia de las universidades en la Pasión y los avances en igualdad, también en el ambiente ‘semanasantero’.

“Como alcalde está en mi empeño el mantener y potenciar nuestras tradiciones populares, desde todas sus manifestaciones. Al fin y al cabo, somos depositarios de una historia ancestral riquísima, que hunde sus raíces en lo sagrado y en lo profano. Así que, en cuanto comencé a pensar este pregón, me dije que por qué no reunir el arte y el sentimiento charros de su Semana Santa y de su folclore, para que ambos se fundieran en una única declaración de devoción y amor a nuestra tierra", recordando que la Pasión cumple 20 años de su declaración como de Interés Turístico Internacional y "esto convierte a 2023 en un año extraordinario”, concluyó.