Sociedad

La llegada de extranjeros permite a Castilla y León ganar 8.120 habitantes en 2022

El censo también revela que Zamora fue la provincia española que más población perdió en términos relativos, un 0,6%

Ver los pueblos vacíos es la estampa habitual del medio rural de la Comunidad. En la imagen, una pareja de personas mayores pasean por la carretera de Valdearcos de la Vega, en la provincia de Valladolid
Un pueblo de la provincia de Valladolidlarazon

La población residente en Castilla y León a 1 de enero de 2023 se situó en 2.383,703 habitantes, lo que supone un ligero aumento del 0,3 por ciento respecto a la misma fecha de 2022, frente a una subida en el conjunto nacional del 1,2 por ciento, hasta los 47,48 millones de ciudadanos. La Comunidad rompió la tendencia demográfica negativa gracias a la llagada de extranjeros, ya que los foráneos sumaban en la fecha de estudio, 167.934 personas, con un importante aumento del 14,2 por ciento (20.935 más), frente a una merma de los nacionales del 0,6 por ciento (12.815 efectivos menos), hasta los 2.215.769.

El INE inició la publicación de los censos de población anuales, que ofrecerán en diciembre de cada año las cifras oficiales de la población residente en España, sus autonomías y municipios e islas, a 1 de enero con un gran detalle territorial (hasta sección censal), junto con sus características demográficas.

Los datos indican que a 1 de enero de 2023, vivían en la Comunidad, 1.173.585 hombres, que aumentaron un 0,3 por ciento; y 1.205.356 mujeres, que crecieron un 0,4 por ciento.

Por grupos quinquenales de edad, cabe destacar que los dos primeros, de cero a cuatro años (72.130) y de cinco a nueve (91.378) se redujeron un 1,7 y un 1,6 por ciento, respectivamente; mientras que en extremo opuesto, los de 100 o más años (1.707), fue el que más aumentó, un 12,7 por ciento, lo que refleja con nitidez el envejecimiento poblacional que sufre la región y su pirámide demográfica invertida. Lo más llamativo es que los ciudadanos de 65 o más años sumaron 631.136 personas, crecieron un 1,4 por ciento e incorporaron a 9.118 efectivos. Es decir, ya suponen el 26,4 por ciento El grupo quinquenal más numeroso fue el de entre 55 y 59 años, con 192.855 individuos, que creció un 0,4 por ciento.

Por provincias, los resultados son heterogéneos, con seis con aumentos de población, y tres con retrocesos. Las peor paradas fueron Zamora, que inició 2023, con 166.927 habitantes, un 0,6 por ciento menos que en 2022, con la pérdida de 941 individuos, la de mayor pérdida relativa en el conjunto nacional junto a Jaén. En el oeste de la Comunidad, también perdió población León, que a 1 de enero de este año tenía 448.573 ciudadanos, un 0,2 por ciento (697 menos) por debajo del dato de un año antes. La otra provincia que redujo su población fue Palencia, 157.787 habitantes, con una bajada del 0,1 por ciento (perdió 206).

En el extremo opuesto, Soria fue la provincia que ganó más habitantes en términos porcentuales, un 1,4 por ciento, sumó 1.198 y llegó al comienzo de 2023, con 89.528. Asimismo, la población en Segovia, 155.332 personas, se elevó un uno por ciento, con 1.601 individuos más. En Burgos se contabilizaron 357.370 habitantes, un 0,7 por ciento más (2.524 en términos absolutos); y en Valladolid, 521.333, con un aumento del 0,6 por ciento (3.175). Por último, Ávila, con 159.764 personas, incorporó a 662 habitantes, un 0,4 por ciento; y Salamanca, con 327.089, a 804, con un incremento del 0,2 por ciento.

El INE pone de relieve que durante el año 2022, la población aumentó de manera casi generalizada en todas las comunidades autónomas, salvo en Extremadura, donde descendió en 2.502 personas. Los mayores aumentos se produjeron en Cataluña (140.140 personas más), Comunidad de Madrid (128.649 más) y Comunitat Valenciana (108.079 más).

En términos relativos, los mayores aumentos de población se dieron en Comunitat Valenciana (2,1 por ciento), Illes Balears y Comunidad de Madrid (1,9 por ciento, en ambos casos).

Todas las provincias, excepto siete, vieron aumentado su número de habitantes durante el último año. Las que más crecieron fueron Alicante y Guadalajara (2,5 por ciento) y Girona (2,3 por ciento). Por el contrario, los mayores descensos se registraron en las provincias de Jaén y Zamora (–0,6 por ciento en cada una) y Badajoz (–0,3 por ciento).