Cataluña

El cribado de cáncer colorrectal llega a toda Cataluña y empieza a reducir la mortalidad

En 2018, el programa, que cumple diez años, detectó 675 tumores

El cribado de cáncer colorrectal -una prueba que detecta sangre en las heces que se propone a la población de 50 a 69 años- se ha extendido este año a toda Catalunya, una década después de su inicio en parte de Barcelona, donde ya ha reducido “levemente” la mortalidad gracias a que permite diagnosticar precozmente esta enfermedad, y a la vez detectar pólipos antes de que se conviertan en tumor.

En rueda de prensa este jueves, el co-coordinador de este programa y director médico del Hospital Clínic, Antoni Castells, ha destacado que ya han "visto en la práctica asistencial" su impacto, pues los pacientes del hospital con este cáncer que requieren quimioterapia o radioterapia han pasado del 70% al 30% en esta década.

Ha añadido que un estudio ha comparado la mortalidad por cáncer colorrectal entre las comunidades que tienen este cribado y las que no, y ha detectado una reducción del 9% de la mortalidad en solo siete años, con lo que esperan superar esta cifra.

La directora general de Planificación en Salud de la Generalitat, Pilar Saura, ha explicado: "Si podemos detectar estas lesiones incipientes, podemos elevar la supervivencia entre un 15% y un 20% más", por lo que se han marcado el objetivo de elevar la participación en el cribado del 50% actual a un 60%.

En 2018 se propuso hacer el test a un total de 834.600 catalanes, de los que 375.500 lo realizaron; el 5,2% de los test resultó positivo, con lo que 17.500 personas se hicieron una colonoscopia, y como resultado se detectaron 6.737 pólipos con riesgo de desarrollar cáncer, y un total de 676 cánceres colorrectales.

El jefe de Epidemiología del Hospital del Mar y presidente del consejo asesor de cribados de cáncer de Catalunya, Xavier Castells, ha destacado que el 70% de los cánceres que se detectan son precoces, con lo que han logrado reducir "de forma espectacular" los metastásicos, que han pasado del 20% al 5%.

Cataluña pionera

Catalunya, que se convierte en la comunidad autónoma de más extensión en llevarlo a todo el territorio, fue pionera en iniciar un piloto en el Hospital de Bellvitge, que poco después se levó a parte a las áreas del Clínic y el del Mar, y en 2015 se extendió al resto -Sant Pau y Vall d’Hebron- de Barcelona, tras lo que se fue llevando a toda la provincia, a la de Girona, y después a Tarragona y Lleida, donde en mayo de este año ha alcanzado el 100%.

En el programa actual, que cuenta con un test que detecta solo la hemoglobina humana y reduce falsos positivos, la población recibe una carta y debe ir a buscar el kit en una farmacia, si se encuentra en las provincias de Barcelona o Girona, o en un centro de atención primaria (CAP) en Tarragona y Lleida, donde le informarán y recibirán sus muestras.

En ambos casos, los hospitales tienen unidades de cribado llevadas por enfermeras especializadas que informan a los ciudadanos que han tenido un resultado positivo en el test y que se someterán a una colonoscopia, y les explican que este resultado no significa estar enfermo, ya que el 96% de las colonoscopias son negativas en cáncer.

Pólipos y otras lesiones

Del total del 5% de positivos que llegan a hacerse la colonoscopia, en el 30% no se encontró nada, el 5% tenía lesiones no oncológicas -como hemorroides-, el 60% tenía pólipos -el 25% de bajo riesgo, el 20% intermedio y el 15% alto- y el 4% tenía cáncer, ha detallado Xavier Castells.

Atención primaria tiene un papel "clave" en la prevención en salud, y en este programa se encarga de hacer un seguimiento de los pacientes en los que se ha hallado pólipos, un papel en el que Catalunya fue pionera en el Estado y en algunos países de Europa.

El test es muy sensible en cáncer, y detecta "prácticamente todos", y aunque no es tan efectivo en pólipos, el hecho de que se repita cada dos años hace que si el pólipo crece se detecte en la siguiente ronda, por lo que han calificado de prudente este periodo --ya que es un cáncer que crece lentamente--, así como razonable en la relación coste-beneficio. "IREMOS ENCONTRANDO MENOS CASOS"

Cuando la población de un territorio participa por primera vez en la prueba, los resultados positivos del test pueden acercarse al 7%, pero cuando se repite cada dos años, esta positividad se va reduciendo al 4%: "A medida que la gente vaya participando y se vaya tratando, iremos encontrando menos casos de cáncer" y se reducirá su incidencia, ha destacado Xavier Castells.

La participación en Catalunya es similar a la media del conjunto del Estado, pero en países como Reino Unido e Italia alcanza valores del 60% o 70%, por lo que ven "margen de mejora", y ha añadido que actualmente las mujeres participan más que los hombres, y también lo hacen más las personas de más edad.

El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, Jordi de Dalmases, ha relatado que, al principio, muchos pacientes iban a las boticas a preguntar "qué era la carta, cómo debían recoger la muerta y si tenían que hacerlo", por lo que ha puesto en valor la aportación de las farmacias como actores del sistema de salud, y como pieza clave para fomentar la participación en este programa.

Además, las farmacias pueden incluir información del paciente al recoger la muestra, lo que es importante por ejemplo en casos en los que hay antecedentes de cáncer en la familia, y que hacen que los sanitarios tengan en cuenta este riesgo.