Emergencia ambiental en el río Besòs tras los vertidos químicos

La Fiscalía ve un delito contra el medio ambiente y abre una investigación

La pasada primavera, el Consorcio Besòs Tordera, la fundación Barcelona Zoo y el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB), informaba de que después de 40 años han detectado cinco nutrias en el río Besòs. Era una muy buena noticia porque que la nutria haya vuelto a este río constata que la calidad del agua es buena y los esfuerzos para recuperar este ecosistema no han sido en balde. Las administraciones suman décadas invirtiendo en un espacio conocido como uno de los ríos más contaminados de Europa. El objetivo era recuperarlo como parque fluvial. Y había indicadores que daban el objetivo como cumplido. Además de las nutrias y peces, en el parque fluvial del Besòs, ahora viven 250 especies de aves, once mamíferos y ocho reptiles. Pero el espectacular incendio que el miércoles quemó una planta de reciclaje de disolventes y residuos industriales en Montornès del Vallés, del grupo andaluz DICTESA, ha provocado un «desastre ecológico». Numerosos peces y anfibios aparecieron muertos y tras un primer examen, la Agencia Catalana del Agua (ACA) declaró la «emergencia ambiental». Las aves y mamíferos, por ahora, no se han visto afectados. Son importantes las tareas de retirar los peces muertos para que no se contaminen más especies.

El agua que se utilizó para apagar el fuego fue a parar al río y a ha tenido un «alto impacto ecológico», lamentó el director técnico del ACA, Diego Moxó. «Hemos encontrado numerosas anguilas, colmillejas, barbos y carpas muertas en la orilla», denunció Galanthus, una entidad dedicada a la protección del medio ambiente. Un portavoz de la ACA explicaba que cuando encuentran carpas muertas, que es un pez que resiste muchas embestidas, es señal de que la mayoría de especies no ha sobrevivido.

Pero en toda tragedia hay supervivientes. Y los animales rescatados con vida se trasladaron al centro de recuperación de fauna autóctona de Torrefussa. Los ejemplares muertos se están recogiendo para evitar que pájaros y otras especies ingieran peces contaminados. Para llevar a cabo estas tareas, la ACA se coordina con el Consorcio Besòs Tordera y cuenta con la colaboración de las ADF dependientes del Departamento de Agricultura, además de empresas especializadas, que son las encargadas de llevar a cabo la correcta gestión de los residuos que se recojan.

La ACA también está en contacto con municipios y operadores de los servicios del ciclo del agua para que se tomen medidas preventivas en caso de que haya alguna captación de pozos o acuíferos.

Moxó confía en que la capacidad de la naturaleza para recuperarse. «El río es un sistema dinámico y puede regenerarse solo, aunque puede tardar unos meses», dice. Pese al desastre medioambiental, no hubo afectaciones en la red de abastecimiento de agua. Por precaución, sí se cerró el acceso al parque fluvial y se prohibió coger agua para riego.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, lamentó que las consecuencias del incendio «son terribles». Sobre todo, porque hacía años que se estaban dedicando muchos esfuerzos a recuperar la ribera del río y ahora se estaban empezando a ver especies interesantes como la nutria o las anguilas, «una muestra de que la calidad del agua era buena», afirman desde Ecologistas en Acción.Colau dijo que «este desastre ecológico no se puede repetir ni quedar impune». El Consorcio Tordera Besòs, ha abierto expediente a la empresa que provocó la contaminación del río y afectó a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Montornès.

Investigación por posible delito contra el Medio Ambiente

La Fiscalía de delitos contra el Medio Ambiente ha abierto una investigación por contaminación ambiental a la planta de reciclaje de disolventes de Montornès del Vallès que se incendió. Resulta que la planta de la empresa Dictesa suma dos sanciones desde 2017, de 48.000 y 10.000 euros, por incumplir la normativa vigente, según informó el Departamento de Territorio y Sostenibilidad.

Ante esta situación, la Fiscalía de delitos contra el Medio Ambiente ha una investigación por contaminación ambiental. Paralelamente, los Mossos d’Esquadra también investigan las causas del gran incendio. Efectivos de la Policía Científica especializados en incendios estructurales han empezado con una primera inspección ocular en la planta industrial de la empresa Dictesa. La empresa está sometida a un programa de inspección por parte de la Agencia de Residuos de Cataluña, que en los tres últimos años ha realizado dos inspecciones. La de 2017 se cerró el 7 de mayo de 2018 con una sanción de 48.000 euros, al detectarse un almacenamiento superior al permitido, la acumulación de materiales fuera de lugar (envases vacíos) y la falta de trazabilidad en la gestión documental de residuos. En 2019, se abrió un nuevo expediente sancionador por 10.000 euros que se cerró el 3 de diciembre. Y ahora hay una inspección de la Dirección General de Calidad Ambiental y Cambio Climático.

Paralelamente, los Mossos d’Esquadra también investigan las causas del gran incendio de ayer, por lo que efectivos de la Policía Científica de los Mossos especializados en incendios estructurales harán una primera inspección ocular en la planta industrial de la empresa Dictesa.

Fuego espectacular

El incendio, que se originó hacia las siete y media de la mañana en el polígono industrial Can Bosquerons de Montornès, provocó una gran columna de humo, visible desde varios kilómetros a la redonda.

Como medida de precaución, la Generalitat activó el Plan de emergencia exterior del sector químico de Cataluña (Plaseqcat), unos 250 trabajadores fueron desalojados del polígono industrial y se recomendó el confinamiento de las personas vulnerables en zonas próximas a la planta en las poblaciones de Montornès, Montmeló, Martorelles y Vilanova del Vallès.