Cataluña

La madre detenida por ahogar a su hija en la bañera le dio 80 pastillas

El juez ha decretado prisión provisional para la mujer

Pese a que presenta un cuadro importante de problemas psicológicos y psiquiátricos, el fiscal del caso en el que una mujer de Girona confesó que ahogó a su hija de diez años en la bañera tras sedarla afirmó ayer que «no ve motivos para internarla en un centro psiquiátrico, tal como pide la defensa». De hecho, se optó por una prisión preventiva sin fianza para la acusada. «Con lo que hay en autos no está para internamiento psiquiátrico, puesto que la médico forense ya dijo que está consciente, orientada, coherente», señaló el fiscal.

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Zanjó que «no se aprecian razones para un internamiento psiquiátrico» atendiendo a los expedientes médicos de la mujer. En el auto de prisión, la juez justifica la prisión provisional ante el riesgo de fuga y para evitar la reiteración delictiva, ya que la mujer tiene problemas psiquiátricos, había ingresado en varias ocasiones en centros hospitalarios y mostró una «absoluta frialdad emocional».

La causa está abierta por un presunto delito de asesinato, que puede comportar hasta 25 años de prisión, y fue la mujer quien alertó del crimen con una llamada al 112 tras dar a la niña 80 comprimidos de medicamento Lormetazepam disueltos en un vaso con agua, una medicación que tomaba ella misma por prescripción médica.

La detenida admitió los hechos durante la reconstrucción en la escena del crimen, donde explicó con detalle lo ocurrido, haciendo una secuencia cronológica y espacial dentro del piso, y posteriormente lo corroboró en sede policial y judicial.

La acusada quedó detenida durante la tarde del lunes, acusada del citado delito de asesinato, que además puede tener agravantes, como el vínculo familiar y la edad de la fallecida. Antes de llamar al teléfono de Emergencias, el 112, la acusada avisó por el servicio de Messenger a un periodista del «Diari de Girona».

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Al parecer, volviendo a los hechos, el día del crimen la investigada acudió a recoger a su hija a clases de mecanografía. Después la llevó a su casa, donde le adiministró los citados 80 comprimidos. Se trata de un producto que tomaba ella misma, la madre, por prescripción médica, detalla la magistrada en su auto.

Pese a que la niña no quería tomar la medicación, la madre la convenció asegurando que le iría bien, para mejorar su dolor de anginas y, tras beberse la medicación, «entró en un estado de somnolencia hasta quedarse dormida en el sofá».

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La madre aprovechó para llenar la bañera y sumergir a su hija durante unos diez minutos, lo que le provocó la muerte. Se recogió el vaso medidor donde se mezcló agua con pastillas.

Por su parte, la hermana de la acusada compareció ante los periodistas para pedir que la respeten: «Mi hermana es una persona con una enfermedad mental. Pido el máximo respeto».

Además, la defensa de la mujer estudia recurrir el auto de prisión provisional sin fianza. «Lo estamos valorando», dijo en declaraciones a Ep el abogado de la mujer, David Muñoz, que añadió que la defensa dispone de varios días para decidirse y estudiar cómo hacerlo.