Xavier Marín: “Esquerra es más peligroso que el PP”

El coordinador de Rojos, una corriente interna del PSC, asegura que el PSOE no “va a conceder nada que esté al margen de la Constitución” a ERC. “El acuerdo es papel mojado”, considera

Xavier Marín (Barcelona, 1953) es el coordinador de Rojos, una corriente interna del PSC impulsada en 2016. Nació para erigirse en el “ala izquierda” del PSC y frenar su acercamiento a las posturas del nacionalismo catalán. Marín, afiliado al PSC desde 1980, forma parte del Consell Nacional y ha dirigido la escuela de formación del partido entre 1990 y 2016.

–¿Qué le ha parecido el acuerdo entre ERC y PSOE?

–No me gusta en absoluto. Es un grandísimo error. Es pan para hoy y hambre para mañana.

–Para Pedro Sánchez es la vía para encontrar una solución a la crisis catalana.

–Me imagino que, tomando sus propias palabras, él habría estado más cómodo si no hubiera tenido que depender de ERC. Hay una apreciación cualitativamente diferente entre lo de ERC y Bildu: con Bildu no te has sentado, pero con ERC, sí, y los has hecho protagonistas. Ese ha sido el gran error, sentarse a negociar con ERC. Estoy seguro de que ERC, para evitar un gobierno de la derecha, se habría abstenido igualmente. No hacía falta negociar con ellos.

–Es decir, usted habría aceptado los votos de ERC pero sin negociar.

–Claro.

–Y, ¿estaría a favor de una negociación con PP y C’s?

–Yo estuve en contra en 2016 cuando Susana Díaz o Felipe González hablaban de la gran coalición con el PP. Habríamos desaparecido. El PP es la antítesis en la política social y económica del PSOE, con lo cual no se debería negociar en cuestiones programáticas. Ahora, cuando hay situaciones excepcionales como esta y tienes dos adversarios políticos, tienes que ver cuál es más peligroso. Creo que es más peligroso ERC, que, además, es la derecha catalana independentista, que lleva apoyando los recortes de Convergència desde 2012. Querer separar a Cataluña de España es una característica clarísima también de las derechas catalanas, es contraria a la igualdad.

–¿Hasta dónde cree que puede ceder Sánchez para contentar a los independentistas?

–El pacto habla de mecanismos previstos en el marco del sistema jurídico-político: esto es decir que lo que se acuerde debe estar en el marco del Estatut y de la Constitución. Si quieren un nuevo Estatut, lo votarán los catalanes pero será ratificado por el Congreso y el Tribunal Constitucional si alguien lo impugna. Con lo cual, solo puede haber acuerdos que pasen por el filtro de la Constitución. No tiene otro remedio y además su voluntad clara es respetar el marco jurídico. A ERC le hacía falta una excusa para abstenerse ante Convergència y la excusa es este texto, que a mí me parece papel mojado. Tienen claro que el PSOE no les va a conceder nada que esté al margen de la Constitución.

–El PSOE no ofrecerá nada al margen de la Constitución.

–No solo no va a ofrecer, sino que no puede tampoco.

–¿Qué solución plantea Rojos para superar la crisis política en Cataluña?

–Nosotros somos federalistas, pero el problema es que el PSOE nunca lo ha desarrollado. ¿Cuál es la forma de acabar con la tensión independentista? Un sistema federal como en Estados Unidos y Alemania. Si blindas las competencias del poder local, autonómico y central ya no tienes que depender de los votos del PNV o ERC cada cuatro años.

–¿Eso seduciría al independentismo?

–Yo lo planteo al revés. Llevo cuatro años dedicándome a convencer a cuadros del PP y C’s. A los socialistas nos hace falta las tres quintas partes del Congreso para que se haga una reforma federal: PP y C’s son imprescindibles. Mi argumento para convencerles es que un estado federal no es ni de derechas ni de izquierdas. Lo que define a la izquierda o la derecha son los presupuestos.

–¿Cataluña es una nación?

–No, en absoluto. Las 193 naciones reconocidas en la ONU tienen una característica común: tienen territorio, población y soberanía. Cataluña, como cualquier autonomía, tiene territorio y población, pero no tiene soberanía ni es deseable que la tenga. Por eso, reconocer a Cataluña como nación solo da alas a los independentistas para buscar la soberanía. Hay que decir justo lo contrario: ni es nación ni es deseable que lo sea porque eso rompe el principio de igualdad que defendemos los socialistas y hace más débil a España.

–Rojos también está en contra de la inmersión lingüística.

–A nivel legal, hay que cumplir con la Constitución, que recoge que en las autonomías con una lengua diferente, esa lengua debe ser cooficial. Es decir, la aplicación tendría que ser 50% catalán y 50% castellano, pero en Cataluña se aplica una inmersión lingüística. Además, cuando los tribunales dictan que un 25% de las clases (6 horas a la semana) deben ser en español, el sistema educativo también lo incumple. Lo que tendría que hacer el Gobierno es exigir el cumplimiento de las leyes. Creo que la inmersión lingüística fue un error, y a nivel táctico, en el XIV Congreso, el PSC ha perdido una oportunidad de recuperar a los votantes que se fueron a C’s al no abordar las políticas lingüísticas de forma clara.

–Es contrario a una alianza con ERC. ¿Y con Podemos?

–Con Podemos no tenemos ningún problema. Nuestra gran diferencia es que no estaremos en absoluto de acuerdo con el derecho de autodeterminación, que es un error histórico de la izquierda, que Podemos todavía no ha superado. Pero nos parece bien que los 24 puntos del programa social y económico que ha presentado el presidente Sánchez es fruto de la concepción de política social y económica más redistributiva que tiene Podemos que no la que tenía el propio PSOE.

–Apuesta por la recentralización policial.

–Sí, cuando hablamos de la recentralización no hablo de disolución de los Mossos d’Esquadra. Mientras el cuerpo dependa de la voluntad política de un gobierno independentista, se abstendrá en los conflictos como han demostrado cuando se han cortado carreteras. Para cortar ese peligro, planteamos que el mando político dependa del Ministerio del Interior. La competencia de seguridad pública es del Gobierno, y está cedida a las autonomías. Si no hay lealtad en el cumplimiento de esa cesión, se puede recuperar. Basta con un decreto-Ley del Estado.

–¿Considera que el acuerdo entre ERC y PSOE es el preludio de un nuevo tripartito en Cataluña?

–Absolutamente, sí. En la trastienda está esa intención. Nosotros estaremos absolutamente en contra.