España

Junqueras y Romeva saldrán de prisión tres días a la semana pese a estar clasificados en segundo grado

Estarán en libertad seis horas cada día para trabajar

Oriol Junqueras y Raül Romeva, en una imagen de archivo
Oriol Junqueras y Raül Romeva, en una imagen de archivoMiquel Gonzalez

La conselleria de Justicia, controlada por ERC, optó en un primer momento por la prudencia en la gestión de los presos independentistas y evitó concederles el tercer grado de inmediato –régimen de semilibertad–. Sin embargo, aprovechando los recovecos legales del Reglamento Penitenciario, los dirigentes separatistas condenados por el «procés» han conseguido flexibilizar su estancia en prisión de manera rápida y acceder en mayor o menor medida a la «semilibertad». En este sentido, gracias al artículo 100.2, Oriol Junqueras y Raül Romeva podrán salir de la cárcel en los próximos días para trabajar. Tanto el exvicepresident como el exconseller de la Generalitat tendrán posibilidad de estar fuera de prisión durante seis horas y tres días a la semana –siempre entre lunes y viernes–.

La decisión, tomada por la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Lledoners –donde están ambos–, se ha acordado hoy y es de aplicación inmediata, con lo que, en plena campaña preelectoral en Cataluña, Esquerra podría usar la salida de Junqueras en los próximos días para contrarrestar el protagonismo de Carles Puigdemont, que el sábado se dará un baño de masas en Perpiñán (Francia). Lo cierto es que en el entorno del líder republicano, hasta hace poco, se daba por hecho que la aplicación del artículo 100.2 tardaría en llegar en su caso porque es quien más años de condena tiene (13).

Sin embargo, la aplicación del 100.2 para Junqueras se ha precipitado y el líder republicano ha accedido a la «semilibertad» tras haber estado 848 días en prisión de los 4.745 días a los que fue condenado (un 18 por ciento). En el caso de Romeva, lleva en prisión 706 días de los 4.383 días (un 16 por ciento). No obstante, desde el entorno de Junqueras también descartan que obtenga el tercer grado –solo estaría obligado a pasar ocho de las 24 horas en prisión– hasta que no cumpla una cuarta parte de la condena –sería en febrero de 2021–. También es cierto que, hasta mediados de junio, no se revisará la clasificación de los presos. El 100.2, no obstante, podría ser revocado por el juez de vigilancia penitenciaria ya que la Fiscalía hasta ahora se ha pronunciado en contra de la aplicación de este precepto a los separatistas encarcelados.

La decisión de la Junta de Tratamiento se ha acordado, además, pocas horas después de la puesta en marcha de la mesa de negociación entre gobiernos, que se saldó sin avances concretos pero con voluntad de distensión entre ambas partes. La «desjudicialización» es uno de los principales pilares sobre los que Gobierno y Govern quieren construir esta nueva etapa de diálogo y, por tanto, también la gestión de los presos es una buena prueba de fuego.

Por otro lado, en Esquerra no desisten y siguen haciendo todos los esfuerzos posibles para que Junqueras sea el candidato en las próximas elecciones catalanas –Torra desvelará a partir del 18 de marzo la fecha de las elecciones, una vez se aprueben los presupuestos de la Generalitat–. Sin embargo, las opciones para que consiga liderar la lista electoral de los republicanos se estrechan cada vez más y, como alternativa, Junqueras podría aprovechar la aplicación del 100.2 también para hacer campaña: en este sentido, fuentes jurídicas contemplan que podría llegar a participar en un mitin electoral.

Tras Junqueras y Romeva, siete de los nueve presos independentistas ya han accedido a la «semilibertad». Por ahora, tan solo quedan los exconsellers Josep Rull y Jordi Turull sin haber accedido a este precepto. El 100.2 también se ha aplicado ya a los exconsellers Dolors Basssa y Joaquim Forn, así como a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y elexpresidente de la ANC Jordi Sánchez y el presidente de Òmnium Jordi Cuixart. Todos ellos, además, ya han salido de prisión. Cuixart y Sánchez, al haber cumplido la cuarta parte de la condena, ya acceden a permisos penitenciarios.