Aislamiento en pareja: ¿sobrevivirá el amor?

En China se han doblado el número de divorcios tras el aislamiento forzoso por el coronavirus, sobre todo en parejas jóvenes

La conviviencia es difícil, siempre, y más si no tienes un lugar donde refugiarte del otro cuando la situación se hace insostenible. Porque, por el momento, es imposible doblar a una misma persona en un clon para que viva consigo misma en armonía y no se sienta tan solo. Así que hay que encontrar el amor fuera y eso significa adoptar y aceptar y querer, sobre todo querer, a otro, que por supuesto tendrá sus propios gustos, opiniones, necesidades afectivas, manías y repulsiones. Por mucho que se parezcan entre sí, son dos personas diferentes que no coincidirán en todo y habrá momentos de tensión. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando no puedes alejarte de esa personas?

EL coronavirus ha puesto al mundo de la pareja ante una situación que no había vivido desde hacía cien años, durante la última pandemia mundial, la de la gripe española de 1918. En China, donde el confinamiento por el covid-19 se inició en enero, ya se han detectado un repunte del número de peticiones de divorcio después de siete semanas de encierro. En la ciudad de Xi´an, capital de la provincia de Shaanxi, célebre por sus guerreros de terracota, estas cifras hasta se han triplicado respecto al año pasado, un dato que se espera también se repita en el mundo occidental, mucho más dominado por la velocidad, la impaciencia y la necesidad de estímulos constantes. En ciudades como Dazhou, el mismo día que se reabrió la administración se recibieron 300 nuevas peticiones de divorcio de personas casadas.

Una pareja aburrida un día, sigue siendo pareja. Una paraje aburrida una semana, ya no es pareja. Una pareja aburrida un mes, eso es ya odio y el odio puede llevar a situaciones más graves. España es el segundo país de la Unión Europea en número de rupturas por minuto. Cada verano, esta cifra se multiplica debido al largo mes de convivencia. No hay otra explicación, las parejas viven juntas y la sensación de “unión forzosa” que se produce en el mes de descanso hace que la intranquilidad, la angustia y la desazón aumenten. A partir de aquí se disparan las discusiones y reproches, hasta que con la vuelta a la normalidad el cerebro está preparado para buscar una salida de aquel “encierro”.

Evolución de casos de divorcios y separaciones en España hasta 2019

EPDATA
11/03/2020
Evolución de casos de divorcios y separaciones en España hasta 2019 EPDATA 11/03/2020 FOTO: EPDATA

Aún así, los últimos datos registrados rebelan que los divorcios llevan cinco años decreciendo en Andalucía y en Madrid disminuyó un 2,4 por ciento en 2019. Esta tendencia va a frenarse, sin duda, después del mes de confinamiento, o más, que se va a producir por el coronavirus. La ansiedad, intranquilidad y desconocimiento de lo que puede pasar, añaden un plus de tensión en el ser humano que según los psicólogos puede derivar en comportamientos de rechazo ante los otros. Si a esto añadimos un aumento de la frialdad ante nuestras parejas por posible miedo de contagio, esto lleva a una suma que no genera amor, sino todo lo contrario. Si estamos más “bordes” de lo normal y encima no demostramos “cariño”, entonces qué puede pensar la otra persona salvo que la relación empieza a romperse.

La excepcionalidad de la situación hace que sea imposible extrapolar lo que puede pasar en una sociedad como la española y la mediterránea, acostumbrada al sol, al mar y a la aventura. “Hay que interpretar la situación que estamos viviendo desde el lado más positivo posible para intentar bajar la tensión. Hay que pensar que somos afortunados por estar en casa, protegidos, arropados por el amor de nuestros seres más queridos”, recomiendan desde el nuestros familiares cercanos, frente a otras personas que están en la habitación de un hospital o lejos de las personas que quieren”, destacan desde el Instituto de Psicología

En definitiva, nadie se ha muerto por un divorcio, así que no es lo más grave, desde luego, pero en momentos excepcionales se requiere de respuestas excepcionales, y el amor es una de ellas, sino la más potente. Busquen en esa persona que está junto a ustedes y va a seguir estando durante el tiempo que dure el encierro aquella misma persona de la que se enamoró y conózcala de nuevo, apóyese en ella para superar este trance y recuerde, si tuviese un clon de sí mismo con el que convivir, seguro que no aguantaría sus tonterías ni dos minutos, así que paciencia.