«Ahora podremos saber cuáles son las mejores dianas para disparar contra el coronavirus»

Entrevista con el doctor Josep Quer del Hospital Vall d’Hebron, responsable de secuenciar el genoma del coronavirus

El doctor Josep Quer, del Hospital Vall d'Hebron de BarcelonaLa Razón

Un grupo de investigadores del Hospital del Vall d’Hebron de Barcelona ha logrado secuenciar el genoma completo del virus SARS-CoV-2 de dos pacientes. Esto permitirá comparar las secuencias entre diferentes poblaciones y países para ver cómo el virus va cambiando a medida que se extiende entre la población. El doctor Josep Quer es uno de los responsables de este proyecto.

¿Qué significa secuenciar el genoma completo de dos cepas del virus SARS-CoV-2?

Lo primero es que nos permite comparar con otras secuencias que ya han sido publicadas en España. Hay una base de datos que es Gisaid, una página en la que toda la gente que va secuenciando genomas va subiendo sus resultados. Esto nos permite comparar nuestra secuencia con otras que ya han sido publicadas, por ejemplo, por hospitales como el Carlos III o la Paz, o por instituciones como IrsiCaixa o Fisabio. Podemos comparar cómo el virus va cambiando, si es que cambia, en nuestra área geográfica. Esta base de datos, también nos permite comparar nuestras secuencias con aquellas obtenidas en Italia, Alemania o Francia y compararlas también la secuencia de origen, que tuvo lugar China. De esta manera podemos ver cómo va cambiando el virus con el tiempo. También nos ofrece otras posibilidades: no sabemos qué pasará cuando pase esta pandemia, pero podría ser que el virus quede como otro virus respiratorio, como otros coronavirus que ya existen y que cada año vienen para darnos los resfriados que van de octubre a diciembre. Cuando vuelva a aparecer, tener esta secuencia del virus que tiene esta patogenia y esta capacidad de transmisión de ahora, nos dará opción de ver qué es lo que pasará y si puede haber otra pandemia.

¿Conocemos ahora mejor al enemigo?

Este es el objetivo. Para afrontar esta infección y la de cualquier otro agente, virus o bacteria que sea, lo primero es conocerlo bien. Lo que hemos desarrollado aquí es fruto de un trabajo en equipo. Nosotros trabajamos con enfermedades hepáticas y estamos centrados en la hepatitis C. Así que lo que hemos hecho ha sido poner todo nuestro conocimiento y nuestro equipo al servicio del hospital en vistas de este gran problema que ahora ha surgido. Nos hemos puesto a disposición del departamento de microbiología, liderado por el doctor Tomàs Pumarola y, más en concreto, a disposición de los expertos en virus respiratorios, es decir, del doctor Andrés Antón y de todo su equipo. Ellos ya tenían un conocimiento previo y nosotros nos hemos puesto a trabajar para desarrollar una solución en un tiempo lo más corto posible. Teníamos pensado hacerlo en un año y ha sido en quince días. Esto nos ayudará a conocer mucho mejor al virus.

¿Secuencienciar el genoma es una herramienta para una futura vacuna?

Sí, exacto. El segundo gran objetivo de este trabajo es estudiar la variabilidad de este virus, es decir, qué capacidad tiene el virus real de crear variación. Si eres capaz de ver qué zonas del virus pueden cambiar y cuáles no, podemos ver cuáles son las mejores dianas para diseñar los tratamientos o para diseñar las vacunas. Si ya tenemos esta información podremos ver, como ya la tenemos para el virus de la gripe, qué pasará dentro de un año; si tenemos una vacuna, podremos ver si nos va a proteger y, en el caso en que el virus cambie, tendremos la opción a ajustar las vacunas.

¿Cómo se ha podido hacer en quince días el trabajo de un año?

A base de muchas horas y probando todas las opciones que teníamos. Hemos probado por secuenciación diferentes tecnologías que teníamos accesibles y las hemos probado todas de golpe, trabajando sábados, domingos y todas las horas que hicieran falta. Vemos el panorama que hay, así que lo que hemos intentado es dejarnos la piel para llegar a este primer objetivo. Es un inicio.

La secuenciación se ha obtenido a partir de dos pacientes de la Vall d’Hebron.

Sí, en este caso. Pero no nos hemos quedado parados con este resultado y estamos ya analizando a otros pacientes con otras metodologías que nos permitan estudiar en profundidad al virus. Piense que si con una muestra de un paciente podemos aislar 100.000 virus, por ejemplo, aquí hemos obtenido con una sola secuencia el promedio de todas las secuencias. Lo que queremos ver con la tecnología de secuenciación masiva es cada uno de los virus individuales y también queremos ver qué diferencias hay de uno a otro dentro de una misma muestra.

¿Puede haber una diferencia de virus entre países?

Eso es lo que tenemos que estudiar. Ya hay algunas herramientas muy buenas que permiten comparar el virus en distintos países. Hemos visto que hay muy pocos cambios y esto da esperanzas de que se pueda obtener alguna vacuna que sea eficiente o antivirales que ataquen al virus.