“De momento, estamos resistiendo todas las librerías”

Entrevista con la presidenta del Gremi de Llibreters de Catalunya, Maria Carme Ferrer

La presidenta del Gremi de Llibreters de Catalunya, Maria Carme Ferrer
La presidenta del Gremi de Llibreters de Catalunya, Maria Carme Ferrer FOTO: La Razón

La crisis del coronavirus también impedirá hoy la celebración de Sant Jordi, una jornada esencial para los libreros. La presidenta del Gremi de Llibreters de Catalunya, Maria Carme Ferrer, admite que será “muy difícil” que el comercio online salve la fiesta del libro, que se ha aplazado al 23 de julio, aunque también se muestra esperanzada y asegura que, por el momento, todas las librerías están resistiendo.

Me ha explicado que estaba terminando de empaquetar algunos libros. ¿Hay esperanza de que los libreros puedan salvar parte de lo que genera Sant Jordi pese al coronavirus?

Yo creo que no, un Sant Jordi es muy difícil. Necesitaríamos tener las tiendas abiertas. Nuestras librerías en un día como hoy estarían llenas. Ahora estamos haciendo venta online, enviando los libros a casa de la gente -hay otros que vendrán a buscarlos el día que abramos-, pero no tiene nada que ver con un Sant Jordi, donde hay paradas en las calles, escritores firmando y los libreros montando actividades.

¿Y qué porcentaje se podría salvar con el aumento de la venta online?

Tenemos más pedidos, pero no tiene nada que ver con Sant Jordi. Es una cosa muy diferente, porque todo el mundo compra libros. Lo que vendemos online es una parte muy pequeña, aunque no sé qué porcentaje concreto, y tampoco he podido hablar hoy con el resto de librerías porque también he tenido bastante trabajo.

¿Qué representa Sant Jordi a nivel anual?

Depende de la librería. Puede ser de un 10 por ciento a un 50 por ciento en las librerías más pequeñas. Es una cantidad muy grande de ventas.

¿En qué medida puede también compensar la celebración de Sant Jordi el 23 de julio?

Pensamos que será una gran fiesta literaria y hará salir a mucha gente a la calle. Seguro que habrá muchas ventas, pero perderemos a una parte de gente que el día Sant Jordi compra libros y en cambio el 23 de julio no se animará. Los amantes del libro seguro que querrán salir a la calle a ver qué novedades hay, pero creo que se perderá una parte y eso también es importante.

¿Tienen alguna estimación del impacto que puede tener esta crisis sanitaria en las librerías a nivel anual?

No lo sabemos aún. De momento, todas las librerías vamos resistiendo. Nadie en el gremio ha dicho que no continúa. Estamos espantados como todo el comercio y la industria, pero debemos ser optimistas y esperamos que esto se vaya superando y podamos sobrevivir todos. De momento, no hay datos, aunque hemos dejado de vender mucho.

Las librerías en Alemania se han reabierto y en Italia, también, pese a que perdura el confinamiento. ¿Cuándo creen que se podrían reabrir en España?

Todavía no lo sabemos, pero suponemos que será a partir del 10 de mayo. No lo hemos hablado aún. Nos lo deberán decir las autoridades y nos dictarán los protocolos sanitarios. Estamos ahora con las protecciones habituales, como mascarillas, guantes y limpiamos todos los libros antes de enviarlos. Pero el día que tengamos que abrir nos darán unas indicaciones de lo que tengamos que hacer. A nosotros nos gustaría que cuando haya gente en la calle tengamos las librerías abiertas

Mientras se mantenga este cierre, ¿cómo está funcionando el comercio online?

Hace mucho tiempo que estamos vendiendo online y tenemos muchos clientes que compran a través de este canal. Pero generalmente, los clientes que compran online también pasan a comprar a la librería. Aunque también es cierto que te puede comprar alguien desde otros puntos de España, como Canarias, normalmente compra gente más próxima. También depende de los lugares: en las ciudades pequeñas gusta más ir a la librería, mientras que en Barcelona o Madrid supongo que cuesta algo más.

¿Tienen capacidad como para competir, por ejemplo, contra Amazon en el comercio online?

Lo esencial es que todos tengamos página web y todas las librerías tenemos. Y la ventaja que tiene comprar en las librerías es que los libreros somos especializados y sabemos de libros, mientras que a veces compras en Amazon libros y no sabes realmente qué has comprado. En cambio, si compras en una librería, puedes pedir consejo y te asesorarán, y mirar también de qué va el libro. Esa es la manera de luchar contra Amazon.

¿Qué medidas reclaman a las autoridades para la viabilidad de las librerías ante este frenazo de la actividad?

Necesitamos créditos a coste cero, que se nos ayuden con los alquileres y los costes estructurales, como el pago del IBI -reclamamos que nos lo perdonen-. Necesitamos muchas cosas, porque estamos sin poder vender durante el confinamiento, pero tenemos el mismo gasto y nos quedamos sin liquidez. Las bibliotecas también podrían ayudar comprando los libros a las librerías, sobre todo, en las de proximidad. Necesitamos mucha ayuda para los gastos estructurales.

Las librerías no tienen aún fecha de reapertura, aunque los editores van a tratar de que el sector quede catalogado como “primera necesidad” para que los puntos de venta puedan subir las persianas en cuanto se active el desconfinamiento –algo que podría suceder a partir del 10 de mayo-. Así lo ha explicado el presidente del Gremio de Editores de Cataluña y de la Cámara del Libro de Cataluña, Patrici Tixis, en declaraciones a este diario, quien lamenta que la crisis sanitaria pueda echar por tierra la “buena velocidad de crucero” que había alcanzado el mundo editorial durante los últimos meses, que había logrado recuperar el terreno perdido con la crisis de 2008.
La estimación inicial de los editores es que, con la actual emergencia sanitaria, el sector del libro podría perder una tercera parte del negocio durante este año, aunque son cálculos revisables en función de la duración de las circunstancias, ya que también corre peligro junio, un mes importante para los libros de texto. Tixis, en todo caso, prefiere mostrarse optimista y confía en que el apoyo de las administraciones públicas pueda ayudar al conjunto de empresas que componen el sector (librerías o editoriales) -el 70 por ciento son pequeñas empresas, según detalla- en “esta travesía por el desierto”.
Tixis, que también señala que las novedades editoriales se han tenido que reprogramar mayoritariamente, apunta a un crecimiento importante del comercio online y de “e-books”, pero insuficiente para compensar la caída de ventas en las librerías. En este sentido, precisa que las librerías representan un 80 por ciento de las ventas y ahora han caído a cero –el comercio online supone un 15 por ciento (ahora podría incrementarse hasta el 30) y los e-books un 5 por ciento (ahora podría aumentar hasta el 10)-.