Clamor por las elecciones en Cataluña: aumenta la presión sobre Torra

El president se resiste a la convocatoria pese a que la oposición da por agotada la legislatura

Coronavirus.- Torra pide "ayuda" al PSC, comuns y Cs para que el Gobierno aporte recursos
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en el pleno del Parlament, el 21 de mayo de 2020. PARLAMENT 21/05/2020 PARLAMENT

El Parlament ha abierto hoy sus puertas tras semanas de mínima actividad para acoger un pleno en el que se ha vuelto a evidenciar la soledad de Quim Torra y la presión del resto de partidos para que convoque elecciones. La oposición en pleno –excepto Ciudadanos, con varios focos por apagar en Cataluña tras perder a Inés Arrimadas– le reclaman que fije ya una fecha, un compromiso que adquirió el propio president a finales de enero tras romper públicamente con Esquerra, pero que ha apartado a raíz de la pandemia del coronavirus.

Torra está lejos, por ahora, de cumplir con su palabra. Y eso que sus socios de gobierno (ERC) insisten en consensuar la fecha de las elecciones y prefieren celebrarlas a corto plazo –siempre que lo permita la crisis sanitaria– para que los votantes decidan quién lidera la etapa «postpandemia», pero el president da largas y se escuda en que ahora es momento para la gestión y establecer las bases de la reconstrucción en Cataluña. También advierte que la competencia para convocarlas es únicamente suya. Por ahora, según explican los republicanos, Torra sigue sin atender a las peticiones de consenso.

Detrás de este cambio de Torra en el calendario se halla la necesidad que tienen los neoconvergentes por alargar la legislatura al máximo para tratar de mejorar sus expectativas electorales. Aunque las encuestas siguen pronosticando una victoria de ERC, JxCat parece que empieza a recuperar algo de terreno y prefiere ganar tiempo para tratar de consumar la remontada. Sobre todo, en base al desgaste de Esquerra en diferentes ámbitos –en el económico o sanitario, ya que están en manos de los republicanos y están muy afectados durante esta crisis– o, también, en base a proyectarse como partido de gestión, que hasta ahora había quedado en segundo plano por las estridencias del «procés». Más aún teniendo en cuenta que los asuntos sociales y económicos cobrarán mucho protagonismo.

Aunque Torra resiste, la oposición presiona. El PSC es una de las formaciones que más insiste en la convocatoria electoral. «No le estamos pidiendo elecciones, pero sí que haga honor a su compromiso de explicar a la sociedad catalana cuándo tendrá la oportunidad de decidir quién encabezará la nueva etapa que usted mismo reclamaba al dar la legislatura por agotada», le ha espetado desde la tribuna el primer secretario, Miquel Iceta.

De hecho, los socialistas muestran su «inquietud» ante un hipotético rebrote de coronavirus en otoño y la imposibilidad de llamar a las urnas que ello conllevaría y han sugerido a Torra en varias ocasiones que tome nota de la fecha de las elecciones vascas y gallegas. «Es verdad que ahora nos tenemos que centrar en la lucha contra el coronavirus, pero no sobra reflexionar sobre si el actual Govern es el mejor instrumento para liderar estos esfuerzos. Nosotros creemos que no», ha reconocido Iceta sobre la capacidad del Ejecutivo de Torra –«dividido y desprotegido»– para gestionar la crisis.

Los «comunes» –que facilitaron la aprobación de los presupuestos para 2020- también exigieron a Torra que aclare el calendario electoral autonómico. Su líder en el Parlament, Jéssica Albiach, ha asegurado que Cataluña «necesita elecciones» y un «buen Govern» después de protagonizar un agrio enfrentamiento con el propio president, quien ha echado en cara al partido «morado» su acuerdo con Ciudadanos en el Congreso para prorrogar el estado de alarma. «Nunca tan pocos habían defraudado a tantos como ustedes en tan poco tiempo», le ha reprochado Torra a Albiach.

El PP, por su parte, ha ido un paso más allá y además de reclamar insistentemente que se disuelva el Parlament y el president llame a las urnas ante la preocupación por un posible rebrote de coronavirus –diagnóstico compartido con el PSC–, apuntó una nueva vía: que una vez finalice la emergencia sanitaria, Torra se someta a una cuestión de confianza para que verifique si «continúa con el apoyo mayoritario de la cámara para seguir gobernando más allá de la emergencia sanitaria». El diputado Daniel Serrano ha recordado además que el president sigue pendiente de que el Tribunal Supremo confirme su inhabilitación por desobediencia y que el Ejecutivo de JxCat y ERC está profundamente fracturado por dentro.

Incluso la CUP, quien aupó a Torra al Palau de la Generalitat, ha señalado también que el Govern está en crisis y que vive en «una confrontación permanente» entre sus dos socios.

En cualquier caso, las elecciones podrían precipitarse si el Tribunal Supremo confirma la inhabilitación de Torra en los próximos meses, algo que podría retrasarse más de lo previsto -se podría ir a otoño- por la crisis del coronavirus. En ese caso, sería sustituido en el cargo por el vicepresidente -Pere Aragonès- y se activaría la cuenta atrás hacia los comicios si un candidato alternativo no consigue los apoyos suficientes en un plazo de dos meses.