Protestas de los trabajadores de Nissan: “Nos han dejado morir", "Vamos a pelear”

Concentraciones ante las factorías catalanas de una plantilla indignada por el anuncio de cierre del fabricante japonés

Pese a los malos augurios de los últimos días, la confirmación del cierre de las plantas de Nissan en Cataluña -Zona Franca, Montcada y Sant Andreu- ha caído como un jarro de agua fría entre sus trabajadores. Más de 30.000 empelados se sitúan en el alambre, con miles de puestos directos e indirectos afectados en un sector tan estratégico como el del automóvil. Por ello y desde primera hora de la mañana se han sucedido las protestas ante las plantas barcelonesas, con cortes de tráfico en la Ronda y la C-17, quema de neumáticos, concentraciones y marchas lentas.

“Vamos a hacer todo lo posible, vamos a pelear, vamos a mantener en lucha a los trabajadores y trabajadoras de Nissan y vamos a mantener en jaque a todas las administraciones pidiendo que nos apoyen para que Nissan se quede aquí”, ha avisado el presidente del comité de empresa, Juan Carlos Vicente. “Nos han dicho que no somos competitivos porque estamos a un 20%, que ni aún dándonos un coche seríamos competitivos. Hay que hacer tanta inversión que no seguimos siendo competitivos. Es decir, nos han dejado morir”.

En la Zona Franca, un millar de empleados han protestado ante la factoría y han cortado calles adyacentes mientras el Comité de Empresa se reunía con la dirección para conocer la decisión del fabricante nipón. Después, han cortado la ronda Litoral de Barcelona y han seguido con las movilizaciones hasta la capital catalana.

En paralelo, trabajadores de la planta de Montcada i Reixac (Barcelona) también han quemado neumáticos y muebles en protesta por la decisión de la multinacional nipona de cerrar sus instalaciones en Cataluña. También han paralizado el tráfico en la C-17 a la altura de la localidad.

El sindicato mayoritario en la compañía, USOC, califica el anuncio de auténtico “varapalo” para el" futuro del empleo y de la actividad industrial con una trayectoria centenaria en Barcelona". ​"Nissan aprovecha las dificultades económicas y de movilización social por el coronavirus para anunciar una decisión de efectos catastróficos en unos momentos ya de por sí muy duros para el empleo que no hacen sino agravar aún más la situación en el sector de la automoción".

En este sentido, su secretaria general, Maria Recuero, avisa de “una dura oposición a estos planes de la multinacional para hacer inviable el cierre de las instalaciones” y asegura que “es indispensable una movilización social continuada para frenar estas decisiones y una alianza social e institucional para dar una alternativa”.