Los cazadores catalanes anuncian una huelga indefinida

Huelga de escopetas contra las multas excesivas que prevé la nueva legislación. El paro puede disparar un 40% la población de jabalíes

Los cazadores catalanes están de acuerdo en que el país necesita una nueva ley de caza que se adapte a las necesidades del siglo XXI. La ley de caza estatal, que regulaba los delitos y faltas en materia de caza, data de 1970. Pero no comparten que el pasado 29 de abril, durante el estado de alarma, la Generalitat aprobara sin consultarles la Ley 5/2020, de medidas fiscales, financieras, administrativas y del sector público y de creación del impuesto sobre las instalaciones que inciden en el medio ambiente. En resumidas cuentas, una nueva normativa que convierte los delitos y faltas en materia de caza en sanciones administrativas muy graves. Hablando en plata, esto se traduce en que las multas -sean leves, graves o muy graves-, se dispararán.

El maltrato o el sacrificio de un perro, así como la caza de especies protegidas, son consideradas sanciones muy graves que pueden comportar multas de hasta 45.000 euros. Y las menos graves, como cazar sin llevar la licencia encima, llevar el arma sin enfundar y cargada o incumplir la orden de vedas, a través de la que se establecen los periodos hábiles de caza, pueden comportar hasta mil euros de multa. No han sido las discrepancias con las sanciones más graves, si no la disconformidad con la orden de vedas la que ha encendido los ánimos de los cazadores de Cataluña

En palabras del presidente de la Federación Catalana de Caza, Sergio Sánchez, “la nueva normativa se percibe como un golpe bajo del ejecutivo catalán con todas las letras”. Y para hacerse oír, el colectivo ha anunciado que inicia una huelga indefinida. Quieren protestar por un exceso de celo sancionador del texto y la inseguridad jurídica que el texto ha provocado en el sector. Con el paro, también pretenden reclamar un reconocimiento público para el papel de la caza. La fedederación catalana de caza lamenta que a menudo se les etiqueta como los malos de la película, un papel que no les corresponde. Reivindica su contribución social, que el colectivo desarrolla una actividad responsable y sostenible que se traduce en la organización de actividades educativas y de sensibilización para los más pequeños sobre el medio rural y en favor de la conservación de las especies. También el impacto positivo de la caza en la agricultura y la seguridad viaria.

Una población descontrolada de animales es un peligro

De hecho, el colectivo calcula que con el paro de la caza en toda Cataluña, la población de jabalíes podría aumentar en más de un 40%. Y una población descontralada de animales supone un riesgo para los accidentes de tráfico y para los conreos.

La Federación de Caza de Cataluña recuerda que es la cuarta en número de federados. Tiene asociadas más de mil sociedades de cazadores en todo el territorio. La semana pasada participó en los encuentros entre representantes del sector y el departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca, que deben servir para avanzar en la redacción de una nueva Ley de Caza.