La Generalitat asume una posible indemnización a Ferrovial por revertir el contrato de rastreo de Covid-19

Nueva polémica entre JxCat y ERC: Aragonès evita aclarar si Torra le exigió una rectificación urgente

Reunion semanal del gobierno catalán
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su vicepresidente, Pere Aragonés, durante la reunión del Govern de esta mañana.Andreu DalmauEFE

La Generalitat ha topado con un nuevo conflicto en plena desescalada: el contrato que adjudicó a dedo a una empresa filial de Ferrovial para gestionar el rastreo de posibles contagios de Covid-19. Ante el aluvión de críticas por su externalización, el departamento de Salud ha decidido revertirlo y asume que “seguramente” deberá abonar una indemnización o penalización a la constructora. Así lo ha confirmado hoy la titular de sanidad, Alba Vergés, sin concretar la alternativa que barajan en el seno del Ejecutivo.

El vicepresidente económico de la Generalitat y líder de ERC, Pere Aragonès, se ha mostrado más cauto en rueda de prensa y ha evitado cuantificar o detallar cuál podría ser el pago de dicha indemnización: “Dependerá de las figuras jurídicas” que se utilicen para extinguir el contrato con la constructora por valor de más de 17 millones de euros.

Con esta externalización, el objetivo del departamento era “reforzar el sistema de vigilancia epidemiológica” y ya se había empezado a contratar a 108 profesionales sanitarios, a los que había que sumar otras 200 personas que formarían parte de un “call center” (centro de llamadas telefónicas) proporcionado por Ferrovial. Se trataba, a juicio de la consellera, de contratar a Ferrovial para no cargar más la Atención Primaria por si se producía un rebrote el próximo otoño y ante la urgencia de iniciar los trabajos de rastreo lo más pronto posible.

Ahora, la Generalitat ultima cómo revertir el asunto tras el rechazo de numerosas entidades sanitarias y colegios profesionales de salud. De hecho, la polémica ha llegado al seno del Ejecutivo catalán, con un enfrentamiento abierto entre Junts per Catalunya y Esquerra. Ayer, la portavoz y consejera de Presidència, Meritxell Budó, instó al departamento de Salud, en manos de ERC, a “escuchar” a la comunidad médica, contraria a esta adjudicación. Además, se adelantó y abrió la puerta a “modificar” el vínculo con Ferrovial sin conocer aún el posicionamiento de los republicanos.

Hoy, Pere Aragonès ha evitado confirmar o desmentir si el president Torra le exigió el sábado corregir el contrato a dedo para el rastreo de posibles casos de coronavirus, una información adelantada por el diario Ara. Eso sí, ha asumido que el tema de Ferrovial “preocupa" en el Ejecutivo, especialmente en le departamento de Salud. Un enésimo capítulo de la crisis del independentismo y las tiranteces dentro del Govern, llevadas al límite con la pandemia y la gestión de la crisis sanitaria, social y económica.