Barcelona ultima un San Juan sin hogueras y con las playas cerradas

Los petardos pasan el corte y las casetas habituales podrán instalarse en la calle

La celebración de la verbena de San Juan de este año se convertirá en una muesca más para el coronavirus. La popular celebración pierde sus dos elementos más significativos en la capital catalana: sin hogueras y con las playas cerradas. Así lo acaba de anunciar el Ayuntamiento para adaptarse a las recomendaciones de las autoridades sanitarias a la nueva normalidad. Así las cosas, las playas se cerrarán a las 20 de la noche del día 23 de junio y no se reabrirán hasta las 10 de la mañana del día 24. El consistorio, en cambio, recomienda hacer celebraciones de pequeño formato en entornos familiares y cerca de casa para limitar al máximo la movilidad. El objetivo es “evitar todas las aglomeraciones”, ha explicado Janet Sanz, teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad.

El Ayuntamiento también ha confirmado que no se autorizarán las hogueras y que sólo se permitirán pequeñas fogatas y con un aforo limitado. Los petardos, sin embargo, han pasado el corte y las casetas habituales podrán ubicarse en el espacio público cumpliendo, eso sí, con las medidas de seguridad y salud.

Sanz ha dicho que la propuesta el Ayuntamiento pasa por celebraciones en “pequeño formato, preferiblemente en entornos familiares y próximos al domicilio y al barrio” para evitar celebraciones masivas y una gran movilidad. El teniente de alcalde de Seguridad y Prevención, Albert Batlle, a su vez, ha recordado que las pequeñas fogatas permitidas también necesitan permiso municipal y ha añadido que las 117 casetas de petardos autorizadas se podrán instalar en el espacio público siempre que cumplan las condiciones de seguridad y sanitarias.

En relación al transporte público, el concejal ha dicho que Barcelona tendrá servicio nocturno si la ciudad se encuentra en la "fase 3 de la desescalada o en la fase de nueva normalidad", aunque ha pedido a la ciudadanía que lo evite y celebre la fiesta cerca de casa.

Con motivo de la verbena, el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) pondrá en marcha un dispositivo para atender a las necesidades ciudadanas, y se presentará una “mayor atención” a la zona forestal. La Guardia Urbana trabajará para minimizar las molestias y cualquier peligro para las personas y los bienes públicos y privados, y vigilará las zonas en las que se puedan producir aglomeraciones. También se realizarán controles preventivos de alcoholemia y drogas en toda la ciudad, y los agentes podrán realizar restricciones a la movilidad en algunas zonas para evitar la concentración de personas.

Borrell ha recordado que, a pesar de los buenos indicadores, el virus sigue presente: “Hay pocas personas enfermas, pero aún las hay. Debemos seguir vigilando con la enfermedad”, ha dicho.