Colau zanja el debate sobre la estatua de Colón: “Es un icono de Barcelona, para bien o para mal”

La alcaldesa se muestra partidaria de incluir una explicación crítica que contextualice la figura del navegante

Como ya ocurriera en 2016, cuando la CUP llevó al pleno municipal una votación sobre la estatua, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no se ha movido ni un centímetro. La estatua no se toca. Ni siquiera los vientos que llegan del nuevo mundo, en el que tras la muerte de George Floyd en Minnesota los manifestantes la han tomado con las estatuas de conquistadores y esclavistas, le han hecho cambiar de opinión. Colau, en todo caso, es partidaria de incluir alguna inscripción a pie de estatua que ponga en contexto la figura del navegante.

En Miami y Boston los manifestantes han destrozado las estatuas de Colón. En Barcelona el debate no es nuevo pero parecía superado. Incluso desde la órbita de Podemos hay voces, como la de Teresa Rodríguez, que piden desmontarla. La alcaldesa, en declaraciones a RAC1, ha destacado la pertinencia del debate. “Hay una reflexión desde hace tiempo en la ciudad y hemos sido pioneros. La estatua de Colón forma parte de la memoria crítica de Barcelona. Todos los expertos que hemos consultado ven más interesante dejar el monumento de forma crítica y que incluya una explicación”, ha apuntado. La estatua, así pues, “es un icono de la ciudad de Barcelona para bien y para mal”. Por ello considera que la mejor opción sería dejarla, pero de forma crítica. Es decir, con una placa o exposición que recuerde “su realidad, lo que supone y en qué ciudad se ubicaba siglos atrás”. Colau ha añadido que “se podría hacer con una placa, una exposición en torno a la estatua ... hay diferentes maneras”. “Es un debate que comenzó hace tiempo y que queremos seguir haciendo con los colectivos antirracistas y los expertos en memoria democrática”, ha concluido.

Colau ha explicado que Barcelona puso en marcha en el mandato anterior jornadas de reflexión crítica sobre la presencia colonial y esclavista en la ciudad. También analizaban la relación entre el arte público, la ciudad, la memoria democrática y la colonial. Asegura que, en este sentido, “Barcelona es pionera” y ha puesto como ejemplo la retirada de la estatua de Antonio López.

En aquella ocasión, el monumento se desmontó pero “no significa que se tenga que actuar de la misma manera en todas las estatuas y situaciones”, agregó. “Es un debate que se está haciendo desde hace tiempo que y queremos seguir haciendo contando con los colectivos antirracistas y con los expertos en memoria democrática”. No sólo por lo que ocurre en Estados Unidos, señala la alcaldesa de Barcelona, sino también por lo que pasa en Barcelona: "Queremos ser ciudad antirracista, pero somos conscientes de que nos falta mucho por hacer [...] Hay racismo en nuestro país, nos atraviesa a todos porque son muchos siglos, y también hay racismo institucional ".