Coronavirus

Los clásicos pueden ayudarnos a afrontar mejor la crisis actual

El profesor Marcin Kazmierczak utiliza libros como “Los miserables”, “La Ilíada” o “La vida es sueño” para hablar de resiliencia y compromiso y buscar “cambios positivos” en la sociedad

Una escena de la versión española de «Los miserables»
Una escena de la versión española de «Los miserables»

¿Qué significa resiliencia? Sencillamente, la capacidad de, en la desgracia, encontrar el camino para seguir adelante. Imaginemos a alguien como el gran Gatsby, el misterioso milonario de la novela de Francis Scott Fitzgerald. Su obsesión por Daisy, su viejo amor de juventud, es hasta cierto modo una patología, una antítesis romántica. Como en “Cumbres borrascosas”, un Gatsby joven sin nada que ofrecer se marcha del lado de su presunto amor para hacerse rico y ser digno de ella. Regresa ya millonario y se compra una mansión cerca de Daisy, que está ahora casada. Empieza a hacer grandes fiestas donde todo el mundo disfruta menos él porque su única intención es llamar la atención de la dama, de ese pasado que añora. Y lo consigue, conseguirá llamar su atención. Ah, pero él ha cambiado, Daisy no, y el final de una historia de amor de tales proporciones sólo puede esperar un final trágico.

“El gran Gatsby” nos enseñaría, por tanto, que obsesionarnos con el viejo mundo en tiempos de pandemias es un error que sólo va a provocar tragedias. Lo inteligente es aceptar el cambio, abrazar el progreso hacia una nueva normalidad, encontrar fuerzas de flaqueza contra la vilificación de la vida cotidiana que ahora todos sufrimos y encontrar esa resiliencia interior que nos posibilitará ganar al futuro y poder seguir hacia adelante. Ahora bien, ¿tenemos derecho a pedir que el pobre Gatsby renunciase a su amor?

La novela de Fitzgerald ejemplifica todo la egomanía, el narcisismo y frenesí de los llamados felices años 20 y en muchos casos se parece a nuestro estado de efervescencia digital antes de la crisis del 2008 y, sobre todo, del estallido de la pandemia por el coronavirus. La lección moral de la novela debería ser de lectura obligatoria en estos difíciles momentos. Los grandes clásicos siempre esconden todo tipo de lecciones para los momentos de crisis y transformación como el que nos ha tocado vivir, o al menos eso es lo que piensa Marcin Kazmierczak.

El profesor de la Universitat Abat Oliba CEU abogó ayer por una nueva relectura renovada de libros clásicos para encontrar en ellos claros ejemplos de superación de crisis y conectar con el hecho de que el ser humano “parece poseer el potencial de transformar la desgracia en un impulso de cambio positivo y de un admirable crecimiento personal”.

Ante lemas como #salimosmásfuertes en esta crisis, el también director del Departamento de Educación y Humanidades de la UAO CEU aseguró que este mensaje está conectado con la llamada metanoia, un cambio radical en el individuo que nos ayuda a pasar del “narcisismo y el egocentrismo hacia la resiliencia ante la desgracia y la capacidad de compromiso”.

De esta forma, para el profesor, la literatura es una fuente fundamental de experiencia y conocimiento para encontrar inspiración ante sucesos adversos. Además, sierven como ejemplos paradigmáticos de relato de la metanoia. Para ilustrar estos ejemplos de superación, Kazmierczak cita clásicos literarios universales como ‘La Ilíada’, ‘La vida es sueño’, ‘La muerte de Ivan Ilich’, ‘Los miserables’, ‘Quo Vadis’ o ‘Crimen y castigo’.

Pensemos en “Los miserables” y cómo la lógica del enfrentamiento entre Jean Valjean y Javert que se alarga durante ellos llevará a los dos hombres hasta el fin. Javert morirá incapaz de comprender un cambio en su relación de perro bueno (Javert) persiguiendo y acabando con el gato malo (Valjean), Cuando comprenda que los roles se han transferido su mundo se colapsará y preferirá morir que perdonar e incluso ser perdonado por Valjean. Éste sí será ejemplo de resiliencia, de capacidad de adaptación mirando hacia adelante, intentando borrar todo rencor. Si esta lectura la ampliamos a la idea de revolución, las enseñanzas de cómo avanzar en tiempos de crisis son más que evidentes.

Para Kazmierczak, el contexto actual de padecimiento e incertidumbre social y económica provocada por el coronavirus, obliga a hacer una “lectura renovada” de estos relatos clásicos y buscar sus implicaciones directas al mundo que nos ha tocado vivir. Sus reflexiones son parte del libro ‘Pandemia y resiliencia: aportaciones académicas en tiempos de crisis’ (Eunsa), que se publicará próximamente y se enmarca dentro de los trabajo del grupo de investigación Trivium de la UAO CEU.