Esquerra exige a Sánchez reactivar la mesa de diálogo “antes de un mes”

El coordinador nacional del partido, Pere Aragonès, rechaza de plano el acercamiento entre el Gobierno y Ciudadanos: “No tiene sentido y no es coherente”

Reunion semanal del gobierno catalán
El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, en una imagen la semana pasada.Andreu DalmauEFE

Esquerra sigue en su empeño de reactivar cuanto antes la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat, un foro que quedó en suspenso a raíz de la pandemia de coronavirus y la crisis sanitaria derivada. Ahora, en plena desescalada y a un paso de la “nueva normalidad”, el vicepresidente y coorrdinador nacional de ERC, Pere Aragonès, presiona a Pedro Sánchez y le exige reanudar la negociación “antes de un mes”. Un límite temporal, el del 15 de julio, que hoy ha verbalizado en un acto organizado por Europa Press.

“El coronavirus no terminará con el conflicto entre Cataluña y el Estado”, ha advertido en un encuentro en el que ha insistido en sus dos grandes reclamaciones: referéndum de autodeterminación y aminstía.

“Ahora que estamos en una fase avanzada de la desescalada, ahora que estamos volviendo a atender las cuestiones que ya eran importantes antes de la aparición del coronavirus, se debe reactivar cuanto antes la mesa de negociación y diálogo. Se debe reactivar sin excusas antes de un mes porque el conflicto sigue ahí”, ha exigido el republicano, quien ha vuelto a emplazar a Generalitat y Gobierno a acordar una fecha “en los próximos días” para este primer nuevo encuentro.

En este sentido, preguntado por si en esa mesa ERC exigirá una reforma del Código Penal para rebajar las penas, Aragonès ha respondido que su propuesta es la “amnistía” ya que, a su juicio, se trata de “una causa general” contra el independentismo, "no sólo contra los líderes políticos que en están en la cárcel o en el "exilio”, ha dicho en sus palabras.

La estrategia de Esquerra pasa por reanudar cuanto antes la mesa de diálogo y negociación. Su objetivo es liderar el foro, encabezar la exigencia de un referéndum y la amnistía para los presos -frente a los postulados más radicales de JxCat- y justificar así el compromiso arrancado de la investidura que posibilitó la reelección de Pedro Sánchez. Todo con el horizonte de unas hipotéticas elecciones autonómicas en Cataluña y con una campaña que se prevé dura y áspera con los postconvergentes por la batalla interna del independentismo.

Y dentro de esta hoja de ruta ha irrumpido por sorpresa Ciudadanos, después de que el Gobierno ensayara la geometría variable para sacar adelante las dos últimas prórrogas del estado de alarma, con los votos de la formación naranja y el PNV y la abstención de los republicanos. Unos contactos que no gustan nada en el seno de ERC. “No tiene sentido y no es coherente” que La Moncloa busque llegar a acuerdos con la formación de Inés Arrimadas, ha clamado. “O la salida de esta situación [de crisis tras el coronavirus] es progresista y basada en derechos individuales y colectivos como el derecho a decidir de Cataluña, o es una salida como la del 2008: neoliberal y basada en la desigualdad y en que paguen los de siempre”, ha resumido Aragonès sobre las dos opciones que el Ejecutivo tiene encima de la mesa.

“No participaremos de ningún pacto que indique una salida neoliberal, de recortes o de no aceptar los derechos individuales y colectivos”, ha advertido trasladando el “problema” al Gobierno. Es “insostenible para el PSOE pero sobre todo para Podemos”.