Cataluña entra en la “nueva normalidad” y despide el estado de alarma

Hasta el 25 de junio, permitirá un aforo del 50% en locales cerrados y del 75% en espacios abiertos. Cien días después, los niños pueden volver a los parques infantiles

La fase 3 en Cataluña ha durado menos de lo que canta un gallo. Tal cual. Un día en Barcelona y Lleida. Y algo más en el resto del territorio: cuatro días, en Girona y la Cataluña Central, y once días, en Tarragona, Terres de l’Ebre y los Pirineos. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha firmado esta mañana el decreto que pone fin a la fase 3 y abre un periodo de adaptación de cinco días, hasta el 25 de junio, después de San Juan, antes de dar paso a la “nueva normalidad”. La idea de este periodo de adaptación tan corto es contener contagios durante la verbena. La Generalitat permitirá un aforo del 50% en locales cerrados y del 75% en espacios abiertos. A partir del 25 de junio, superada la resaca de San Juan, el único límite será la distancia física y dependerá, en gran parte, de uno mismo.

La Generalitat se ha hecho la sueca, aunque no en el sentido literario, dará un voto de confianza a la ciudadanía como ha hecho el gobierno de Stefan Löfven durante la pandemia. Torra y la consellera de Salud, Alba Vergés, han llamado a la responsabilidad individual: garantizar una distancia de seguridad de 1,5 metros, lavarse las manos y utilizar la mascarillas en espacios cerrados cuando no sea posible guardar distancias. “Dependemos de vosotros”, han insistido tanto Torra como Vergés.

El lema para esta “nueva normalidad” que el Govern quiere imprimir en la conciencia de los catalanes es “distancia, manos, mascarilla”. Las tres palabras aparecían en los atriles tras los que comparecieron Torra, Vergés y el conseller de Interior, Miquel Buch para anunciar que la Generalitat recupera las competencias tras cien días de estado de alarma.

Torra ha hecho este anuncio después de que el BOE (Boletín Oficial del Estado) publicara hoy el acceso de las regiones sanitarias de Barcelona y Lleida a la fase 3. Desde hoy no hay restricciones de movilidad en todo el territorio catalán. Con este paso, se recuperan las competencias para gestionar la emergencia sanitaria y quedan sin efecto las medidas derivadas del estado de alarma. Pese a ser una de las Comunidades Autónomas más afectadas por la COVID-19, Torra toma las riendas de la desescalada y da un paso hacia la nueva normalidad como han hecho Galicia, el País Vasco y Cantabria.

Parques infantiles abiertos y mascarilla obligatoria en interiores

Después de cien días, los niños podrán volver a subirse a los columpios y tirarse en tobogán. Los parques infantiles abren. Vergés insiste en que las mascarillas son obligatorias cuando no se pueda asegurar la distancia de seguridad en el exterior de 1,5 metros.

La consellera ha aprovechado la comparecencia para decir que “el sistema de salud público ha salido reforzado”. Y para transmitir seguridad a los ciudadanos, ha afirmado que “estamos más preparados para afrontar esta etapa”. Para evitar rebrotes, “el sistema dispone de pruebas PCR”, dice. En las últimas semanas, se están haciendo una media de dos por cada mil habitantes. También cuenta con rastreadores tanto para detectar nuevos contagios como a sus contactos y poder contener un posible foco de intención. Esta semana se está detectando una media de un centenar de casos nuevos cada día, aunque mucho más leves. La mayoría no requiere ingreso. La muestra es que el Hospital Vall d’Hebron, el más grande de Cataluña lleva cuatro días seguidos sin ningún ingreso por covid. En caso de que un foco se descontrolo, Salud no descarta un confinamiento más quirúrgico, por zonas o por grupos de población, ancianos y personas con patologías previas.

Llegará el momento de pasar cuentas con el Gobierno. Como avance, Torra ha dicho que “lo hubiéramos hecho de otra manera”.